El IDAE defiende el aislamiento en la rehabilitación de edificios
El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, defiende desde hace años la rehabilitación térmica de los edificios mediante aislamiento para reducir su consumo de energía. En 2008 publicó, junto con ANDIMAT (la asociación nacional de fabricantes de materiales aislantes), la Guía práctica de la energía para la rehabilitación de edificios, subtitulada «El aislamiento, la mejor solución». Según su presentación, aplicar las medidas de aislamiento que propone puede suponer ahorros del 30 % en energía, costes y emisiones de CO2. Es una inversión algo elevada que requiere obras, pero que puedes disfrutar a corto y largo plazo. El uso de la madera, en combinación con la espuma de poliuretano, es una opción más que frecuente. Sin embargo, está claro que las infiltraciones requieren un cierto esfuerzo económico. ¿Y si te decimos que un equipo de investigación ha creado un material con cartón reciclado que aísla y amortigua los golpes? Queremos presentarte esta investigación en una época marcada por la subida de la factura de la luz: en enero de 2024 el IVA de la electricidad pasó del 5 % al 10 %.El material aislante hecho con cartón reciclado
Investigadores de la Universidad Forestal de Beijing, con Jinsheng Gou al frente, han dado con una solución respetuosa con el medioambiente para crear un material aislante: cartón reciclado. Su método consiste en triturar cartón de desecho hasta obtener una pulpa y transformarla en una espuma aislante y biodegradable, frente a las espumas plásticas derivadas del petróleo. Es una espuma muy ligera (0,065 a 0,081 g/cm³) y con más de un 92 % de porosidad. Además, se obtiene sin los tratamientos químicos previos del papel que exigen otros métodos para fabricar aerogeles de celulosa a partir de papel usado. En la información que hemos consultado no se indica cuánto costaría fabricarlo. La pulpa de fibra de celulosa se mezcla con gelatina o con pegamento de acetato de polivinilo (PVA) y se da forma a la mezcla resultante. Después de un proceso de refrigeración y liofilización, se obtiene una espuma acolchada biodegradable pensada como alternativa a las espumas plásticas de embalaje.¿Qué ventajas aporta este nuevo material aislante?
Estas son las ventajas que señalan los autores. En primer lugar, su baja conductividad térmica (0,044 W/mK) lo convierte en un aislante eficaz, aunque su valor es algo mayor (es decir, aísla algo peor) que el de aislantes habituales como el poliestireno expandido, en torno a 0,035 W/mK. Por otro lado, según los autores, absorbe la energía de impactos fuertes mejor que algunas espumas a base de petróleo. De este modo, podría sustituir parte de los plásticos de origen fósil usados hoy en los embalajes por un material hecho con residuos de papel. En las pruebas, una versión reforzada con un fluido a base de sílice que se endurece al recibir fuerza resistió golpes de martillo sin desmoronarse, lo que apunta a su resistencia como material de embalaje. Los investigadores plantean usarla en envíos que sufren golpes fuertes, como los lanzamientos de carga sin paracaídas, cerrando así un ciclo sostenible. Por ahora es un resultado de laboratorio: no hemos encontrado noticias de que se fabrique a gran escala ni de que se haya probado en edificios. Aun así, un nuevo material aislante que se produce a partir de reciclaje muestra una vía para reducir la dependencia de los plásticos derivados del petróleo.Publicado por primera vez el 5 de enero de 2024. Corregido el 28 de octubre de 2026 para eliminar afirmaciones inexactas sobre el uso y el alcance del material.













