Holtec podrá construir los muros que sujetarán la excavación de dos reactores nucleares junto al lago Michigan antes de tener el permiso de construcción. Así lo decidió la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos (NRC) el 28 de agosto de 2026, según la exención publicada en el Registro Federal. Las unidades Pioneer 1 y 2 sumarán 680 megavatios en Covert, y esos muros se quedarán enterrados al acabar la obra.
La empresa pidió la excepción el 31 de diciembre de 2025, con la primera parte de su solicitud. El proyecto prevé dos reactores modulares pequeños SMR-300, de unos 340 megavatios cada uno. Irán en el Centro Energético de Palisades, al lado de la central del mismo nombre.
Tres tipos de muro en Covert
La exención de la NRC enumera tres sistemas de muro para la excavación. Habrá muros pantalla de paneles de hormigón armado y muros de perfiles de acero en suelo mezclado con cemento. Los completarán unas pantallas perimetrales que cortan el paso del agua, con anclajes o puntales donde haga falta.
Su tarea es mantener firmes las paredes de una excavación profunda y proteger las estructuras y conducciones cercanas. También deben controlar la presión del agua subterránea. El regulador añade la seguridad de los trabajadores mientras se cava.

Según el comunicado de Holtec del 15 de septiembre, la autorización le deja avanzar también con el vaciado, el drenaje y la mejora del terreno. Son obras tempranas para tener el suelo listo cuando lleguen los demás permisos.
Una norma de 2007 lo impedía
Desde 2007, la NRC deja hacer algunos trabajos de preparación antes del permiso de construcción. Un muro temporal que se retira antes de cargar el combustible no cuenta como «construcción». Uno permanente sí cuenta, y por eso necesita una autorización.
Holtec alegó que sacar los muros más tarde costaría mucho y no serviría para nada. Esperar a la autorización limitada de trabajos para empezar a cavar, añadió, retrasaría todo el calendario. La NRC le dio la razón y habló de costes muy por encima de lo previsto al aprobar la norma.
El plan consiste en rellenar el hueco entre los muros y los edificios hasta la cota del terreno. Según la evaluación técnica de la NRC, quedarán separados de las estructuras de seguridad. Además, «no tendrán ninguna función» una vez acabada la obra.
Mapas geológicos antes de taparlo
La pega técnica estaba en la roca. Los muros y el fondo de la excavación quedarán cubiertos. A partir de ahí ya no se podrá cartografiar a simple vista la capa que sostendrá los cimientos.
Por eso Holtec se comprometió a cartografiar cada nivel de excavación en cuanto quede al descubierto. Hará lo mismo al llegar a la cota final. Antes, debe avisar a la NRC para que sus inspectores vean la zanja abierta.
Si incumple esos compromisos o no avisa, advierte el regulador, la NRC podría quedarse sin los datos que necesita. Sin ellos no podría conceder la autorización de trabajos, el permiso de construcción ni la licencia de operación.
La empresa tendrá que incluir los muros abandonados en sus futuros análisis de interacción entre suelo y estructura. Así, el diseño del edificio del reactor contará con lo que de verdad habrá bajo tierra.
Inclinómetros y piezómetros en la zanja
Para calcular el empuje sobre los muros, Holtec midió en el propio terreno cómo se comporta cada capa de suelo. Usó ensayos de laboratorio y de campo. La NRC revisó esos valores y concluyó que encajan con los estratos del emplazamiento.
La excavación avanzará por fases, con arriostramientos a distintos niveles. El diseño tiene en cuenta la presión del agua bajo el nivel freático y las sobrecargas de la obra. Durante los trabajos habrá inclinómetros, piezómetros, células de carga y extensómetros para detectar pronto cualquier desviación.

El informe ambiental de agosto
El 25 de agosto, la NRC publicó una evaluación ambiental que descarta impactos significativos de estos muros. Revisó la fauna terrestre y acuática, las especies amenazadas, el aire y las aguas superficiales y subterráneas. Tampoco encontró bienes históricos afectados.
Esa conclusión vale solo para el sostenimiento de la excavación. Para los dos reactores, la NRC prepara una declaración de impacto ambiental que abarca construcción, funcionamiento y desmantelamiento de un reactor al final de su vida. Preveía publicar el borrador este otoño.
Si el proyecto se frenase, Holtec dejaría los muros bajo tierra, rellenaría la excavación y nivelaría la superficie. El plan también prevé evacuar el agua de lluvia y evitar la erosión.
400 millones y un informe
El Departamento de Energía seleccionó a Holtec el 2 de diciembre de 2025 para recibir hasta 400 millones de dólares de financiación federal compartida. El dinero apoya los dos SMR-300 de Palisades. Esa central ya ha empezado a cargar combustible para volver a funcionar.
El 30 de septiembre, según su último comunicado, Holtec entregó a la NRC el informe preliminar de análisis de seguridad. Con él completó la segunda fase de la solicitud, que la empresa llama «el paso más importante hasta la fecha». Espera para diciembre el borrador de evaluación de seguridad de la autorización limitada.
Con Pioneer, Holtec quiere sumar 680 megavatios a los 805 de la central de Palisades. Otros países también miran a los reactores modulares pequeños para volver a la energía nuclear. Algunos apuestan por centrales grandes como la primera de Polonia.
El permiso de construcción aún falta
Según la propia exención, concederla no supone ningún compromiso de emitir la autorización limitada ni el permiso de construcción. Holtec levanta los muros asumiendo el riesgo de que se los denieguen después.
El Departamento de Energía habla de nueva generación a principios de la década de 2030 para los proyectos que apoya. Las fuentes oficiales consultadas no fijan aún cuándo podría arrancar Pioneer. La segunda fase de la solicitud sigue en revisión, y las fechas de diciembre son previsiones de la empresa.
Imagen: Holtec International












