China fija para 2030 baterías de litio de 15.000 ciclos y estado sólido a escala

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Por HoyECO
Publicado el 17 de octubre de 2026 a las 12:35
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Entrada de las oficinas del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China en Wanshou Road, Pekín, organismo que impulsa el plan de baterías de litio para 2030

Las baterías más duraderas que fabrica hoy China ya superan los 12.000 ciclos de carga y descarga, según el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT). El nuevo plan oficial del país pide que sus baterías de litio de larga duración lleguen a 15.000 ciclos en 2030 y que, en el mismo plazo, las baterías totalmente de estado sólido empiecen a usarse a gran escala.

El documento es el Plan de Desarrollo de la Industria de Nuevas Baterías para el XV Plan Quinquenal (2026-2030), se hizo público el 28 de septiembre de 2026 y reparte el trabajo en 19 tareas clave agrupadas en cinco ejes.

Lo firman siete organismos: el MIIT, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el Ministerio de Transporte, el Ministerio de Comercio, la Administración Estatal de Regulación del Mercado, la Administración Nacional de Energía y la Administración Nacional de Ferrocarriles, según la circular de publicación del propio MIIT.

Las cifras que el plan fija para 2030

Para 2030, dice el texto, «las baterías totalmente de estado sólido lograrán una aplicación inicial a gran escala, la vida útil en ciclos de las baterías de litio de larga duración alcanzará las 15.000 veces y la tasa de defectos de los productos de las empresas punteras llegará al nivel PPB».

Un ciclo es una carga completa seguida de una descarga completa, y con uno al día 15.000 ciclos equivalen a algo más de 41 años de uso. El propio plan asocia la vida «ultralarga» en ciclos a las baterías de almacenamiento de energía, las que se conectan a la red y trabajan casi a diario.

Celda de baterías de litio de fosfato de hierro (LiFePO4) de 302 Ah fabricada en China
Una celda de fosfato de hierro y litio (LiFePO4) de 302 Ah fabricada en China. (Foto: Aeroid / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0)

El nivel PPB, por sus siglas en inglés, significa partes por mil millones, es decir, una tasa de defectos que se cuenta en piezas por cada mil millones fabricadas en las grandes empresas del sector.

Un sector que ya supera el billón de yuanes

Según la interpretación oficial del plan que publicó el Departamento de Información Electrónica del MIIT, durante el XIV Plan Quinquenal (2021-2025) el valor total de la producción del sector superó el billón de yuanes, la densidad energética de las celdas fabricadas en serie pasó de 300 Wh/kg y la vida de las mejores baterías superó los 12.000 ciclos. El mismo texto añade que la industria china ocupa «la mayor parte del mercado mundial».

Las baterías de estado sólido pasan a la industria

En una batería de estado sólido, el electrolito, que es el material por el que viajan los iones entre los dos electrodos, es un sólido en lugar del líquido inflamable de las baterías de litio actuales, lo que promete más energía por kilo y menos riesgo de incendio.

El plan pide «acelerar el avance de las tecnologías de industrialización de las baterías totalmente de estado sólido», centrándose en «mejorar la conductividad iónica y la estabilidad en ciclos» y en «optimizar los costes». La conductividad iónica mide lo fácil que se mueven los iones por el electrolito, uno de los puntos débiles de los sólidos.

El sodio y el flujo acompañan al litio

El plan mantiene al litio en el centro y quiere «construir un sistema de suministro de nuevas baterías basado principalmente en las de litio, con un desarrollo coordinado de las de sodio, las de flujo y otras».

Las baterías de iones de sodio no dependen del litio, aunque guardan menos energía por kilo. El texto pide «aprovechar plenamente las ventajas de coste, seguridad y garantía de recursos» del sodio y desarrollar baterías de almacenamiento «de alta seguridad, alta rentabilidad y larga vida en ciclos».

En las baterías de flujo, la energía se guarda en dos líquidos que se bombean desde depósitos, y la capacidad crece con tanques más grandes. El documento quiere abaratar ese electrolito, desarrollar baterías de flujo para el almacenamiento de larga duración y el doméstico y lograr baterías de vanadio más eficientes, rentables y reciclables.

Más allá, el plan pide preparar «nuevas baterías de iones de metales alcalinos, baterías de iones multivalentes, baterías metal-aire y metal-azufre» y hasta baterías nucleares, un campo en el que China ya ha presentado prototipos como una batería nuclear del tamaño de un dedal basada en carbono 14.

Almacenamiento para la red y los centros de datos

Para 2030, las baterías deberán «satisfacer las necesidades de construcción del nuevo sistema eléctrico» y extenderse en las centrales, en la red y en escenarios como «parques industriales y centros de datos». El plan cita también los centros de cálculo para inteligencia artificial y las microrredes industriales verdes.

China ya combina las baterías con otras formas de guardar energía, desde la mayor central de aire comprimido en cavernas de sal hasta una fábrica de baterías de níquel-hidrógeno sin litio en Changzhou.

Más control del mercado y del reciclaje

La interpretación del MIIT reconoce que «el desarrollo desequilibrado e insuficiente de la industria de nuevas baterías de China sigue siendo un problema destacado» y que «el orden de la competencia en el sector necesita regularse».

Esa preocupación recuerda a la guerra de precios en la industria solar y del coche eléctrico que ya obligó al Gobierno chino a intervenir. Para corregirlo, el MIIT habla de aplicar «la alerta temprana y el control de la capacidad» y de «regular la competencia en precios».

El texto apoya además las fusiones entre empresas y, en reciclaje, pide que los fabricantes monten redes de recogida de baterías usadas «acordes con su volumen de ventas».

Lo que el plan deja sin concretar

El objetivo de 15.000 ciclos se refiere solo a las «baterías de litio de larga duración», no a todas las baterías de litio, y la meta del estado sólido habla de una aplicación «inicial» a gran escala sin cifras de producción ni número de vehículos.

Tampoco hay un objetivo de capacidad ni de valor de la producción entre las metas para 2030, que son tecnológicas y de calidad, ni una cuota para las baterías de sodio.

Fuera de China, el sodio avanza por su cuenta, con proyectos como la gigafábrica de baterías de sodio que prepara Estados Unidos. El plan prevé una evaluación intermedia y otra final.

Los siete organismos firmaron el plan el 14 de septiembre y lo hicieron público el 28 de septiembre de 2026 en una versión con recortes, disponible en la página oficial del MIIT.

Foto: N509FZ / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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