En 2010 un inventor peruano propuso pintar de blanco una montaña de casi 4.760 metros para intentar que un glaciar perdido volviera a formarse; ahora los científicos estudian si la diferencia de temperatura es suficiente

Publicado el 14 de septiembre de 2026 a las 08:03
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Trabajadores cubriendo de blanco las rocas de una montaña de Perú para reflejar la luz solar

Un grupo de cuatro trabajadores ascendió a lo alto del Chalon Sombrero en 2010 para pintar de blanco las rocas más oscuras de la cumbre. El motivo viene de una idea de Eduardo Gold, un inventor peruano que buscaba de esta forma que se reflejara la radiación solar para que las rocas no se calentaran y así reducir la temperatura del suelo para que volviera la nieve y el hielo a la montaña.

La idea tenía cierta lógica, volvió la nieva y el hielo, pero no hay estudios ni evaluación científica que confirme que la recuperación del glaciar haya sido gracias a este método.

Una idea premiada con 200.000 dólares

El proyecto salió adelante tras ser seleccionado en el concurso Development Marketplace 2009 organizado por el Banco Mundial. A esa convocatoria se presentaron más de 1.700 propuestas y al final se terminaron financiando 26 de ellas.

La organización Glaciares Perú solicitó una ayuda de 200.000 dólares para fabricar una pintura o recubrimiento blanco y aplicarlo directamente sobre las rocas de la cumbre. El Banco Mundial acabó concediendo los fondos para desarrollar la prueba entre los años 2011 y 2013.

Para pintar la montaña, los operarios usaron una mezcla líquida hecha con cal, agua y clara de huevo industrial. Llegaron a cubrir unas dos hectáreas de terreno, aunque la intención inicial de Gold era llegar a 70 hectáreas repartidas entre tres cumbres distintas.

La ciencia detrás del experimento

El fenómeno en el que se apoya esta prueba se conoce como efecto albedo. Una superficie de color blanco refleja mucha más radiación solar que una superficie oscura. Por ejemplo, la nieve fresca puede llegar a devolver entre el 80% y el 90% de toda la radiación que recibe.

Cuando un glaciar termina de derretirse y deja la roca oscura al aire, la piedra absorbe mucha más energía y se calienta antes. Por eso, al pintarla de blanco se pretendía reducir el calentamiento a nivel local.

El gran problema es que enfriar la roca no es suficiente para que aparezca un glaciar. Para que se llegue a formar hielo permanente hace falta que caiga nieve y que se acumule año tras año en mayor cantidad de la que se derrite en los meses de calor.

No hay una recuperación demostrada

En su momento, el glaciólogo Thomas Condom comentó que este recubrimiento sí podía bajar un poco la temperatura y frenar el deshielo en la zona pintada, pero ya avisó de que las lluvias y nevadas eran un factor imprescindible.

Si se revisa la documentación oficial de la época, se pueden ver los objetivos del proyecto, las partidas de dinero y los plazos, pero no existe ningún informe científico que demuestre que el glaciar volviera a Chalon Sombrero.

Este experimento terminó sirviendo para comprobar los límites que tienen estas soluciones frente a un problema de mayor escala. De hecho, Perú reúne cerca del 68% de los glaciares tropicales de todo el mundo, y entre 1962 y 2020 perdió más del 56% de su superficie helada.

Una idea que todavía se utiliza

A pesar de todo, la idea de reflejar el sol para proteger el hielo se sigue utilizando a día de hoy. En Suiza, por ejemplo, se suelen colocar lonas de tela blanca sobre algunos glaciares, y los estudios confirman que se puede reducir el deshielo cerca de un 60% justo debajo de las mantas.

El inconveniente vuelve a ser el tamaño de la superficie. Actualmente solo el 0,02% del hielo suizo está protegido con este sistema, y cubrir todos los glaciares del país costaría más de 1.000 millones de francos suizos todos los años.

Por tanto, el proyecto peruano se basaba en un principio físico que funciona. La dificultad real estaba en la escala del problema: enfriar un par de hectáreas de piedra se puede hacer, pero hacer volver un glaciar completo requiere que el clima acompañe durante muchísimos años.

Los detalles del proyecto fueron publicados por el Banco Mundial.

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