La ONU advierte de que el cierre del estrecho de Ormuz podría desencadenar una catástrofe humanitaria jamás vista por la falta de fertilizantes

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Publicado el: 5 de mayo de 2026 a las 23:34
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Petroleros navegando por el estrecho de Ormuz en plena crisis que amenaza el suministro global de fertilizantes.

En un mapa, el estrecho de Ormuz parece una línea estrecha entre Irán y Omán. En la vida real es un cuello de botella por el que pasan materias primas básicas para que el campo produzca alimentos. ¿Qué tiene que ver eso con tu compra semanal? Bastante.

La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) avisa de que el parón en el suministro de fertilizantes está empujando los precios al alza y puede agravar el hambre en varios países. La idea es sencilla y preocupante, si el fertilizante no llega a tiempo, la cosecha se resiente. Y eso se nota.

Por qué Ormuz importa

Ormuz conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y concentra un tráfico enorme en un espacio pequeño. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), en 2024 por ahí pasaron de media unos 20 millones de barriles al día, una cifra equivalente a cerca del 20 por ciento del consumo mundial de líquidos petrolíferos.

Pero no hablamos solo de energía. Reuters recuerda que por este corredor marítimo transita alrededor de un tercio del comercio mundial de fertilizantes, y ahora ese paso está casi cerrado.

Fertilizantes en modo bloqueo

El director ejecutivo de UNOPS y responsable de un grupo de trabajo de Naciones Unidas sobre Ormuz, Jorge Moreira da Silva, lo resumió así. «La diplomacia y la naturaleza no tienen los mismos ciclos… no podemos esperar». Lo dijo al hablar con Al Jazeera sobre la urgencia de mover fertilizantes antes de que termine la temporada de siembra en África y otros lugares.

El atasco no es solo por los barcos que no pasan, también por lo que cuesta intentarlo. La FAO explica que, tras ampliarse las zonas de alto riesgo a principios de marzo, las primas por riesgo de guerra subieron desde el 0,25 por ciento hasta valores de hasta el 10 por ciento del valor del buque, y la cobertura se renueva cada siete días. En resumen, cada viaje sale más caro.

El reloj de la siembra

En fertilizantes, el calendario manda. Si llegan tarde, ya no sirven para esa cosecha, y el daño se arrastra porque se pierde rendimiento y se tensan los precios.

Moreira da Silva dijo en ABC Radio National que Naciones Unidas ve posible sacar fertilizante de la zona en unos siete días si logra cooperación de Irán y Estados Unidos. El Banco Mundial cita una estimación del Programa Mundial de Alimentos, 45 millones de personas más podrían sufrir inseguridad alimentaria aguda este año si la guerra se prolonga, y la FAO señala riesgos en países muy dependientes de importaciones y también en grandes exportadores como Brasil.

Cuando el abono sube, la comida también

Europa está viendo cómo suben los precios incluso sin una escasez inmediata en el campo. Reuters señala que, a 7 de abril, el precio de la urea en Europa occidental había aumentado un 55 por ciento respecto a los niveles previos a la guerra, según la consultora Expana.

A escala global, el Banco Mundial proyecta que los fertilizantes subirán un 31 por ciento en 2026, impulsados por un salto del 60 por ciento en la urea. Reuters recuerda además que la urea se produce a partir de gas natural para generar amoníaco y dióxido de carbono, un detalle que conecta esta crisis con las emisiones y el debate sobre fertilizantes menos dependientes de fósiles.

Europa mira a fertilizantes más limpios

La Comisión Europea presentará un plan de acción para fertilizantes el 19 de mayo, con medidas para diversificar cadenas de suministro, reforzar la producción interna y acelerar el paso a fertilizantes «descarbonizados, con menos fósiles y circulares». La intención es ganar autonomía y reducir vulnerabilidades que, en momentos como este, se vuelven evidentes.

La FAO apunta en la misma dirección, con números encima de la mesa. Si la crisis persiste, calcula que los precios globales de fertilizantes podrían promediar entre un 15 y un 20 por ciento más en la primera mitad de 2026, y recomienda invertir en agricultura más eficiente en insumos y en alternativas como el amoníaco verde.

Qué tener en cuenta desde casa

Si te preguntas por qué un estrecho lejano acaba tocando tu bolsillo, la respuesta está en la cadena. Energía cara encarece transporte y riego, fertilizante caro encarece producir y al final el supermercado ajusta precios, sobre todo en los productos básicos. Por eso, aunque Ormuz quede lejos, llega a la mesa.

También conviene mirar más allá del titular. Reuters recuerda que el paso por Ormuz sigue siendo muy limitado, con cifras diarias muy por debajo de lo habitual, y los analistas avisan de que volver a la normalidad puede llevar meses incluso si se reabre mañana. No es poca cosa.

El comunicado y las declaraciones más recientes sobre la urgencia de mover fertilizantes por Ormuz se han publicado en UNOPS


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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