Países Bajos desafía la norma con el primer puente de hormigón capaz de almacenar 66 kg de CO2 sustituyendo el cemento de siempre por un material mineralizado

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Publicado el: 10 de mayo de 2026 a las 23:39
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Primer puente de hormigón neutro en CO2 construido por Heijmans y Paebbl en Países Bajos.

Países Bajos acaba de convertir una pequeña pasarela de 7 metros en una gran prueba para la construcción europea. Heijmans y Paebbl han presentado en Rosmalen un puente peatonal fabricado con hormigón neutro en CO₂, capaz de almacenar de forma permanente 66,2 kg de dióxido de carbono dentro de su propio material.

El dato no va a cambiar por sí solo el clima del planeta. Pero apunta a algo importante. El hormigón, uno de los materiales más usados del mundo, podría dejar de ser solo una fuente de emisiones para empezar a funcionar también como un lugar donde guardar carbono. Y eso, en un sector tan pesado y tan difícil de cambiar, no es poca cosa.

Un puente pequeño con una idea enorme

La estructura no impresiona por su tamaño, sino por lo que demuestra. Mide 7 metros, está pensada para peatones y se ha instalado como proyecto demostrador en la llamada “Voortuin” de Heijmans, un espacio donde la empresa prueba soluciones antes de llevarlas a obras más grandes.

¿Qué significa esto en la práctica? Que no estamos ante una maqueta de laboratorio ni ante una promesa escrita en una presentación bonita. Es un puente real, hecho para pisarlo, comprobarlo y aprender de su comportamiento con el tiempo.

Paebbl asegura que se trata del primer puente del mundo construido con hormigón neutro en CO₂. Heijmans, por su parte, lo presenta como la primera pasarela modular con este tipo de hormigón, un detalle clave porque el diseño prefabricado y desmontable puede facilitar futuras reparaciones o sustituciones.

La clave está en el cemento

El gran problema del hormigón no suele estar en la piedra, la arena o el agua. Está en el cemento, el ingrediente que actúa como pegamento y que exige mucha energía para producirse. Según el MIT Climate Portal, la producción de cemento representa alrededor del 8% de todas las emisiones mundiales de CO₂.

Por eso este puente mira justo ahí. En la mezcla utilizada, el 30% del cemento tradicional fue sustituido por materiales de Paebbl capaces de almacenar carbono. La ficha del proyecto también indica una clase de resistencia C30/37, una referencia técnica que sitúa el material dentro del uso estructural, no solo decorativo.

Dicho de forma sencilla, no es lo mismo hacer una baldosa bonita que levantar un elemento que debe soportar cargas, lluvia, frío, calor y años de uso. Ahí está la diferencia. La innovación empieza a ser interesante cuando sale del escaparate y entra en la obra.

Cómo se guarda el CO₂

La tecnología de Paebbl se basa en la mineralización acelerada. La idea imita un proceso natural por el que el CO₂ reacciona con minerales ricos en magnesio o calcio y acaba convertido en carbonatos sólidos y estables. En vez de quedar como gas en la atmósfera, el carbono pasa a formar parte de una estructura mineral.

La empresa explica que su proceso trabaja con presión y temperatura controladas para acelerar esa transformación. En otras palabras, fuerza en una planta industrial algo que la geología hace de forma lenta en la naturaleza.

Conviene dejar claro un matiz. El puente no está “aspirando” CO₂ del aire como si fuera un filtro urbano. Lo que hace es incorporar materiales que ya han fijado ese CO₂ en forma mineral antes de formar parte del hormigón. Es menos espectacular, pero mucho más preciso.

Menos materia prima nueva

El proyecto no se queda solo en el carbono. Paebbl indica que la mezcla contiene un 75% de materias primas circulares y que no utiliza arena ni grava primarias. En su lugar, entran agregados reciclados y biocarbón junto con el material mineralizado.

Este punto importa más de lo que parece. La construcción consume enormes cantidades de áridos, y cada puente, cada bloque y cada losa llevan detrás canteras, transporte y energía. Reducir la necesidad de materias primas nuevas también baja la presión sobre el territorio.

Nick Vervoort, responsable de innovación en Heijmans, lo resumió de forma directa. “No es una aspiración futura, es alcanzable hoy”. La frase suena ambiciosa, pero en este caso viene acompañada de un puente ya construido, no solo de un plan a largo plazo.

Lo que falta por comprobar

La noticia es positiva, pero no conviene venderla como una solución mágica. Almacenar 66,2 kg de CO₂ en una pasarela es una cantidad modesta si se compara con las emisiones de una carretera, un barrio nuevo o una gran infraestructura. El valor está en demostrar que el sistema puede funcionar en una pieza real.

La gran pregunta es otra. ¿Puede esto producirse a escala, con precio competitivo y con suficientes controles técnicos? Paebbl afirma que su planta de demostración funciona de forma continua desde 2025 y que trabaja en una planta comercial de primera generación prevista para el primer semestre de 2028.

También hará falta que las normas, los seguros, los ingenieros y las administraciones se sientan cómodos con estos nuevos materiales. En construcción, la confianza no se gana con titulares. Se gana con ensayos, certificaciones y años de comportamiento real.

Por qué importa para Europa

Europa tiene un problema muy concreto delante. Muchas infraestructuras envejecen y habrá que renovarlas, desde puentes pequeños hasta viaductos mucho más complejos. Heijmans recuerda que Países Bajos afronta una gran tarea de sustitución y renovación de puentes y viaductos, justo mientras intenta cumplir objetivos climáticos más duros.

Ahí es donde este tipo de hormigón puede marcar diferencias. Si cada nueva pieza construida reduce emisiones y, además, guarda una parte de CO₂ en su interior, el impacto acumulado puede crecer rápido. No por un puente aislado, sino por miles de elementos repetidos.

En el fondo, la idea es sencilla. Si vamos a seguir construyendo, al menos deberíamos hacerlo con materiales que carguen menos la mochila climática. Este puente de Rosmalen no cierra el debate, pero abre una puerta bastante concreta.

La ficha oficial del proyecto ha sido publicada por Paebbl.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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