Toyota lleva casi 100 años usando una prensa industrial para fabricar coches, ahora quiere usar este monstruo de 700 toneladas para fabricar pilas de combustible de hidrógeno

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Publicado el: 16 de mayo de 2026 a las 15:39
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Excavadora Komatsu con tecnología Fuel Cell de hidrógeno vinculada al proyecto industrial de Toyota

Toyota ha devuelto a Japón una prensa Komatsu de 700 toneladas comprada en 1934. Lo llamativo no es solo su edad, sino que la máquina no vuelve para quedarse como pieza de museo. La compañía la ha restaurado para que siga trabajando en la planta Honsha, en Toyota City, donde ahora fabrica piezas para módulos de pila de combustible.

La historia tiene algo de símbolo en plena era de transición energética. Mientras muchas fábricas sustituyen equipos antiguos por otros nuevos, Toyota ha elegido otra vía con esta máquina enorme y casi centenaria. Reutilizar, reparar y mantener también puede ser una forma de mirar al futuro. No es poca cosa.

Una máquina anterior a Toyota

La prensa fue encargada por Kiichiro Toyoda en 1934, tres años antes de que naciera Toyota Motor Corporation. En aquel momento, la empresa todavía formaba parte del área de automoción de Toyoda Automatic Loom Works, una compañía conocida por sus telares.

Es decir, esta máquina empezó a trabajar antes de que Toyota existiera como fabricante de coches. Por eso la marca la presenta como un testigo vivo de su propia historia industrial. Y en este caso, la expresión no parece exagerada.

Toyota Times recuerda que Komatsu fabricó aquella prensa cuando también era una empresa joven, fundada en 1921. La compra de una máquina de ese tamaño, antes de la guerra, suponía una apuesta enorme por la fabricación nacional japonesa. Era el tipo de decisión que cambia una compañía.

De Aichi a Brasil

En 1938, Toyota trasladó su producción de automóviles desde Kariya hasta la planta de Koromo, la actual Honsha. La prensa también hizo ese viaje. Según los relatos conservados por la compañía, el traslado cubrió unos 15 kilómetros y se realizó incluso con carros tirados por bueyes.

La segunda gran mudanza llegó en 1962. Ese año, la prensa cruzó el océano para trabajar en la planta de São Bernardo, en São Paulo, la primera fábrica de Toyota fuera de Japón. Allí ayudó a fabricar piezas durante más de seis décadas.

En Brasil, esa planta tuvo un papel clave para la marca. Produjo más de 100 000 unidades del Bandeirante, la versión brasileña del Land Cruiser, hasta 2001. Más tarde siguió fabricando piezas para modelos como Corolla y Hilux, hasta que terminó su producción el 11 de noviembre de 2023.

La decisión de no tirarla

Cuando cerró la planta de São Bernardo, Toyota tuvo que decidir qué hacer con aquella prensa histórica. La respuesta de Akio Toyoda fue conservarla, pero no parada. La idea se resumió en una expresión muy concreta, «conservación funcional».

El matiz es importante. No se trataba de poner una máquina vieja detrás de una cuerda para que los visitantes la mirasen. Toyoda explicó que quería preservarla «no como un objeto, sino como un compañero de trabajo».

En la práctica, esto significa restaurarla para que pueda seguir produciendo. También significa mantener conocimiento técnico que no siempre aparece en las fichas de una fábrica moderna. Hay máquinas que enseñan, y esta parece una de ellas.

Restaurarla no fue sencillo

El regreso no consistió solo en desmontar, enviar y volver a montar. Toyota restauró la prensa para devolverla a un estado lo más cercano posible al original. Incluso tuvo que investigar el color que tenía en 1934, porque las fotografías antiguas eran en blanco y negro.

Un equipo especializado retiró capas de pintura acumuladas durante décadas hasta encontrar el tono original. Es un detalle pequeño, casi doméstico, pero dice mucho de la intención del proyecto. No era una reparación rápida para salir del paso.

La máquina volvió a Japón en junio de 2024. Después, Toyota celebró una ceremonia en la planta Honsha con empleados y personas vinculadas a su historia. Akio Toyoda la describió como «un verdadero testigo» que intenta contar su historia.

Ahora fabrica piezas de hidrógeno

La parte más interesante para la movilidad sostenible llega ahora. Toyota asegura que la prensa ya está trabajando de nuevo y que fabrica piezas para módulos de pila de combustible. Es decir, una máquina de 1934 está participando en una tecnología que la marca asocia con el hidrógeno y la descarbonización.

Las pilas de combustible transforman hidrógeno y oxígeno en electricidad. Según Toyota, este proceso no genera emisiones por el escape más allá del agua, aunque el potencial climático depende en gran medida de que exista hidrógeno verde y una infraestructura suficiente. Ahí está la clave.

Toyota también ha desarrollado un sistema de pila de combustible de tercera generación, pensado especialmente para el sector comercial. La compañía prevé introducirlo en mercados como Japón, Europa, Norteamérica y China a partir de 2026 como muy pronto.

La sostenibilidad también está en las fábricas

Cuando hablamos de movilidad limpia solemos pensar en el coche que circula por la calle, en el ruido que no hace o en los humos que no salen del tubo de escape. Pero hay otra parte menos visible. La fábrica también cuenta.

Una prensa de 700 toneladas no es una cafetera que se cambia porque queda antigua. Fabricar una máquina nueva de ese tamaño implica materiales, energía, transporte y adaptación de procesos. Si una herramienta sigue siendo útil y segura, alargar su vida puede tener sentido ambiental y económico.

Eso sí, conviene no convertir esta historia en un anuncio perfecto. Toyota no ha publicado una cifra concreta de CO2 ahorrado por reutilizar la prensa. Por tanto, lo responsable es quedarse con lo que sí sabemos. La máquina se ha restaurado, sigue operativa y evita, al menos por ahora, ser tratada como un residuo industrial.

Lo que debe mirar el lector

Esta noticia deja una lectura sencilla. La transición ecológica no consiste solo en fabricar cosas nuevas con etiquetas verdes. También consiste en reparar, conservar y usar mejor lo que ya existe.

En una época en la que muchos productos parecen diseñados para durar poco, una prensa de 1934 trabajando para módulos de hidrógeno resulta casi una rareza. Pero también plantea una pregunta útil para cualquier sector. ¿Cuántas máquinas, materiales o procesos podrían tener una segunda vida antes de acabar descartados?

El comunicado oficial sobre el regreso de la prensa Komatsu de 700 toneladas y su nuevo uso en piezas para módulos de pila de combustible ha sido publicado en Toyota Times.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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