Una empresa neerlandesa ha probado en el mar una turbina marina que genera electricidad en las puntas de sus palas, y aunque el prototipo es diez veces más pequeño que el definitivo, quiere tener en 2030 una de 50 metros y 2 megavatios

Por HoyECO
Publicado el 27 de septiembre de 2026 a las 23:29
Síguenos
Prototipo de turbina de corrientes marinas probado en un tanque de agua

Equinox Ocean Turbines ha probado en aguas abiertas un prototipo que genera electricidad en las puntas de sus palas. La empresa neerlandesa anunció el 25 de agosto de 2026 que el Mobula 5 funcionó en Marsdiep, cerca de Texel, en Países Bajos.

El ensayo acerca a la compañía a su objetivo de desarrollar una turbina de 50 metros y 2 megavatios (MW), prevista para 2030. De momento, lo probado es un modelo a una décima parte del tamaño previsto, por lo que el rendimiento y la viabilidad económica de la futura máquina siguen pendientes de demostración.

Electricidad en las puntas

¿Por qué colocar los generadores tan lejos del centro? Equinox utiliza un rotor grande que mueve dos turbinas pequeñas instaladas en sus extremos, donde se aprovecha una mayor velocidad relativa del agua para generar electricidad.

Su socio técnico Huygens Engineers describe el rotor principal del concepto como una estructura de hormigón que gira lentamente. Ese gran conjunto permite desplazar las turbinas pequeñas por el agua, mientras la conversión en electricidad se concentra en ellas, según explica la documentación del proyecto.

Los generadores de punta trabajan a más velocidad y con menor par, es decir, menor esfuerzo de giro, según el análisis del laboratorio estadounidense NLR. Equinox combina esta arquitectura con una configuración semiflotante y busca reducir costes, aunque esa ventaja deberá comprobarse al aumentar el tamaño y las horas de funcionamiento. La compañía sigue buscando inversores y socios para financiar el desarrollo y la comercialización.

Qué demostró el prototipo

El Mobula 5 pudo sumergirse y regresar a la superficie de forma controlada. Los técnicos también comprobaron su recuperación, el arranque y la parada del rotor y la generación eléctrica.

“Las pruebas en aguas abiertas confirmaron aspectos clave del diseño y el rendimiento del sistema”, afirmó Pieter de Haas, director ejecutivo y tecnológico de Equinox. La empresa sitúa su tecnología en el nivel de madurez TRL 6, correspondiente a la demostración de un prototipo en un entorno relevante.

El anuncio no detalla cuánta electricidad produjo durante la campaña ni durante cuánto tiempo. Sin esas cifras, todavía no permite calcular el suministro anual que podría ofrecer una instalación comercial a partir de estos ensayos.

El agua complica los cálculos

La investigación también ha pasado por los ordenadores del National Laboratory of the Rockies (NLR), en Estados Unidos. Will Wiley, Hannah Ross y Pieter de Haas presentaron en agosto de 2026 un trabajo sobre cómo simular el comportamiento de esta turbina de dos etapas.

Sus cálculos muestran que el remolino y la estela del rotor grande alteran el agua que llega a las turbinas pequeñas. Esas interacciones modifican su velocidad óptima de giro y provocan esfuerzos variables sobre las palas, un detalle importante para estudiar su resistencia durante el funcionamiento.

Uno de los métodos no logró representar satisfactoriamente ambas etapas juntas en aquella fase. Otro enfoque obtuvo predicciones útiles, pero reprodujo peor los máximos de carga, según la publicación técnica del NLR, lo que deja trabajo pendiente para mejorar los modelos.

Corrientes para complementar las renovables

Equinox busca aprovechar corrientes oceánicas persistentes y centra sus primeros mercados en Estados Unidos, Japón y Sudáfrica. Su planteamiento es aportar una generación previsible que complemente a otras renovables, como la energía solar y la eólica.

Para quien piensa en encender la calefacción o cargar el coche eléctrico, el interés está en disponer de electricidad cuando se necesita. Pero una corriente persistente, por sí sola, no garantiza un suministro continuo de una turbina concreta, cuya disponibilidad también depende de su funcionamiento y mantenimiento.

Los pasos hasta 2030

El siguiente escalón previsto es el Mobula 25, un demostrador a media escala cuyo despliegue se plantea para 2028. Después llegaría el Mobula 50 de 2 MW en 2030, dentro del calendario anunciado por la compañía, que todavía está desarrollando la tecnología y preparando su comercialización.

La empresa también trabaja en evaluación ambiental, permisos y desarrollo de proyectos, según su comunicado de julio. Esos pasos acompañan a los ensayos técnicos y serán relevantes para decidir dónde y cómo podrían instalarse futuras máquinas.

La experiencia obtenida ayudará a preparar los siguientes ensayos. El comunicado oficial sobre la prueba se publicó el 25 de agosto de 2026 en la web de Equinox Ocean Turbines.

Imagen: Olivier Dugornay (IFREMER) / Wikimedia Commons (CC BY 4.0)

HoyECO

Grupo de periodistas especializados en actualidad, sostenibilidad, movilidad, energía, ciencia, consumo y construcción. En HoyECO trabajamos para ofrecer información clara, rigurosa y útil sobre los cambios que están transformando la sociedad, la economía y el futuro del planeta.

Deja un comentario