El hecho de que Galicia impulsa una ley pionera para restaurar ecosistemas degradados sitúa a la comunidad en la vanguardia de las políticas ambientales.
La iniciativa busca crear una nueva figura jurídica específica para recuperar espacios dañados y asegurar su protección a largo plazo.
Galicia impulsa una ley pionera para restaurar ecosistemas degradados
El Parlamento gallego inicia la tramitación de una propuesta legal inédita para recuperar espacios naturales dañados.
Una iniciativa legislativa sin precedentes
El Parlamento de Galicia ha dado luz verde al inicio de la tramitación de una propuesta legislativa que podría marcar un antes y un después en la gestión ambiental. Se trata de una iniciativa que plantea crear una figura legal específica para la recuperación de espacios naturales deteriorados.
Nace la figura de Áreas de Restauración Ecológica
La propuesta introduce el concepto de Áreas de Restauración Ecológica, una herramienta pensada no solo para actuar sobre territorios dañados, sino también para evitar que, una vez recuperados, vuelvan a degradarse.
De salir adelante, cada una de estas zonas contaría con un plan detallado que fijaría objetivos, actuaciones concretas, criterios de seguimiento y limitaciones de uso. La idea es pasar de intervenciones puntuales a una planificación estructurada y a largo plazo.
Un problema extendido en el territorio gallego
El impulso de esta iniciativa responde a una realidad ampliamente reconocida: una parte significativa del territorio gallego presenta distintos grados de deterioro. Factores como los incendios recurrentes, los cambios en los usos del suelo, la presión sobre los ecosistemas o los efectos del cambio climático han dejado huella en numerosos espacios naturales.
Los promotores consideran que la protección de las áreas mejor conservadas no es suficiente para revertir la pérdida de biodiversidad. Por ello, apuestan por incorporar la restauración como una política central.
La propuesta también encaja con los objetivos marcados a nivel europeo, que plantean recuperar una parte significativa de los ecosistemas antes de que finalice la década.
Participación social y apoyo colectivo
Otro de los aspectos destacados es la apertura del proceso a la participación social. No solo las administraciones podrán promover estas áreas, sino también entidades locales, propietarios de terrenos, comunidades vecinales o colectivos vinculados al territorio.
Además, se contemplan incentivos para facilitar la puesta en marcha de proyectos de restauración, tanto a través de financiación pública como de beneficios fiscales vinculados a la conservación ambiental.
El texto cuenta con el respaldo de diversas organizaciones y colectivos, lo que refleja un apoyo amplio a la iniciativa.
Próximos pasos de la iniciativa
Tras su admisión a trámite, el siguiente paso será la recogida de firmas necesarias para que el Parlamento pueda debatir la propuesta. Los impulsores confían en que la sociedad respalde una medida que, según defienden, puede contribuir de forma decisiva a recuperar el equilibrio de los ecosistemas. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.



















