León recupera más de 1.100 hectáreas degradadas por la minería del carbón y genera empleo en la transición justa. Este logro no solo representa un paso significativo en la restauración del equilibrio ecológico de la región, sino que también simboliza una transición justa que busca generar empleo y oportunidades en un momento crucial de cambio energético y económico.
La minería del carbón ha sido durante décadas una actividad fundamental para León, impulsando su economía y proporcionando empleo a muchas familias. Sin embargo, también ha tenido un impacto ambiental profundo, dejando tras de sí extensas áreas degradadas, suelos contaminados y ecosistemas dañados.
La necesidad de abandonar estas prácticas extractivas y buscar alternativas sostenibles ha sido una prioridad para las autoridades locales, regionales y nacionales, conscientes de la importancia de equilibrar el desarrollo económico con la protección del medio ambiente.
El proceso de recuperación de estas áreas degradadas ha sido posible gracias a una colaboración multisectorial que combina esfuerzos gubernamentales, iniciativa privada, organizaciones medioambientales y comunidades locales.
León recupera más de 1.100 hectáreas degradadas por la minería del carbón
La transformación de antiguos espacios mineros en áreas naturales y de uso público ya es una realidad en la provincia de León. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través del Instituto para la Transición Justa (ITJ), ha finalizado la restauración ambiental de más de 1.100 hectáreas afectadas por la minería del carbón en los municipios de Fabero, Igüeña y Torre-Villagatón.
Las actuaciones han supuesto una inversión cercana a los 68 millones de euros, financiados mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con fondos NextGenerationEU, y persiguen no solo recuperar el entorno natural, sino también abrir nuevas oportunidades económicas y sociales para estas comarcas mineras.
León recupera más de 1.100 hectáreas degradadas por la minería del carbón con tres grandes proyectos
La restauración se ha desarrollado en tres enclaves emblemáticos de la minería leonesa. La actuación de Igüeña ha contado con una inversión de 19,6 millones de euros, mientras que la rehabilitación de la Gran Corta de Fabero, que llegó a ser la mayor explotación de carbón a cielo abierto de Europa, ha recibido 36,7 millones.
A estos proyectos se suma la recuperación ambiental de las antiguas explotaciones de Torre-Villagatón, ubicadas entre los municipios de Torre del Bierzo y Villagatón, cuyas obras concluyeron a finales de 2025 tras una inversión de 11,5 millones de euros.
La ejecución de los trabajos ha correspondido a la Junta de Castilla y León, mediante un encargo a TRAGSA, con la dirección técnica de SOMACYL y la supervisión del Instituto para la Transición Justa.
Una restauración ambiental que devuelve la vida al paisaje
La restauración se ha desarrollado en tres enclaves emblemáticos de la minería leonesa. La actuación de Igüeña ha contado con una inversión de 19,6 millones de euros, mientras que la rehabilitación de la Gran Corta de Fabero, que llegó a ser la mayor explotación de carbón a cielo abierto de Europa, ha recibido 36,7 millones.
Los proyectos han transformado por completo terrenos profundamente alterados por décadas de actividad minera mediante una recuperación integral del medio natural.
Entre las actuaciones destacan la remodelación del terreno, la restauración de cauces y lagunas, la mejora de la calidad del agua, el sellado de antiguas bocaminas y el desmantelamiento de infraestructuras mineras que suponían un riesgo para la seguridad.
La recuperación ecológica se ha completado con trabajos de hidrosiembra y la plantación de hasta 14 especies autóctonas de árboles y arbustos, favoreciendo la recuperación del paisaje y la biodiversidad.
Nuevos espacios para el turismo, la educación y la actividad agroforestal
La restauración no se ha limitado a reparar el impacto ambiental. Los terrenos se han preparado para acoger nuevos usos capaces de dinamizar la economía local.
Se han construido sendas peatonales, recorridos para bicicletas de montaña, aparcamientos, miradores con paneles interpretativos y códigos QR, además de recuperar elementos del patrimonio minero y paleontológico mediante la musealización de fósiles hallados durante las obras.
También se han rehabilitado refugios ganaderos, apriscos, abrevaderos y naves para uso vecinal, además de construir colmenares tradicionales de piedra, diseñados para proteger las colmenas frente a los ataques de los osos, una especie cada vez más presente en estas montañas.
La transición justa también genera empleo
Uno de los principales objetivos del proyecto ha sido vincular la recuperación ambiental con la creación de oportunidades laborales en las antiguas cuencas mineras.
Durante los cerca de cuatro años que han durado las obras se ha mantenido una media superior a 200 empleos anuales, contribuyendo a sostener la actividad económica de la zona.
Especial relevancia ha tenido la contratación de 116 personas inscritas en la Bolsa de Trabajo de la Minería del ITJ, muchas de las cuales habían trabajado anteriormente en las explotaciones ahora restauradas, facilitando así su reincorporación al mercado laboral.
Un ejemplo de cómo transformar el legado de la minería
Durante los cerca de cuatro años que han durado las obras se ha mantenido una media superior a 200 empleos anuales, contribuyendo a sostener la actividad económica de la zona.
La restauración de estos espacios demuestra que las antiguas explotaciones mineras pueden convertirse en motores de desarrollo sostenible cuando se combinan recuperación ambiental, inversión pública y planificación territorial.
Además de mejorar el paisaje y restaurar los ecosistemas, las actuaciones fortalecen el atractivo turístico, favorecen nuevas actividades económicas y conservan el patrimonio industrial e histórico vinculado a la minería del carbón.
Este modelo de transición justa busca que las comarcas afectadas por el cierre de las minas encuentren nuevas oportunidades sin renunciar a su identidad ni a su patrimonio.
La culminación de la restauración de más de 1.100 hectáreas degradadas por la minería del carbón marca un nuevo capítulo para las cuencas mineras de León. La inversión de cerca de 68 millones de euros no solo ha permitido recuperar espacios naturales de gran valor, sino también crear empleo, impulsar nuevos usos recreativos y agroforestales y mejorar la calidad ambiental del territorio.
Estos proyectos consolidan la transición justa como una herramienta para convertir antiguos paisajes industriales en espacios capaces de generar riqueza, atraer visitantes y favorecer un desarrollo rural más sostenible.
León recupera más de 1.100 hectáreas degradadas por la minería del carbón y genera empleo en la transición justa; explicado en 15 segundos
¿Dónde se han restaurado las más de 1.100 hectáreas degradadas por la minería del carbón?
Las actuaciones se han desarrollado en Fabero, Igüeña y Torre-Villagatón, tres antiguas zonas mineras de la provincia de León.
¿Cuánto dinero se ha invertido en la restauración ambiental de las minas de León?
La inversión ha rondado los 68 millones de euros, financiados mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con fondos NextGenerationEU.
¿Qué mejoras se han realizado en los antiguos terrenos mineros?
Se han restaurado cauces y suelos, plantado especies autóctonas, eliminado infraestructuras mineras, creado rutas y miradores, recuperado patrimonio industrial y acondicionado espacios para nuevos usos recreativos, educativos y agroforestales.
¿Cuántos empleos ha generado este proyecto de transición justa?
Las obras han mantenido una media superior a 200 empleos al año durante casi cuatro años, incluyendo la contratación de 116 antiguos trabajadores de la minería inscritos en la Bolsa de Trabajo del Instituto para la Transición Justa.



