Zaragoza llena de verde sus colegios: 250.000 euros al año para plantar vegetación en los patios y frenar el calor extremo

Publicado el: 30 de junio de 2026 a las 20:42
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Patio escolar renaturalizado en un colegio público de Zaragoza con nuevas zonas verdes y árboles para reducir el calor

Zaragoza quiere que los patios escolares dejen de ser solo lugares de recreo y funcionen también como pequeños refugios climáticos. El Gobierno municipal ha impulsado un contrato integral de 250.000 euros al año para mantener los espacios verdes y elementos vegetales de más de 80 centros educativos públicos, con una infraestructura verde formada por 3.856 árboles y 64.621 metros cuadrados de zonas verdes.

La clave no está solo en plantar más, sino en cuidar bien lo que ya existe. En una ciudad donde el calor aprieta cada verano, un árbol sano puede cambiar una hora de recreo, dar sombra real y hacer que el suelo no sea una plancha en los meses más duros. Y eso, en un colegio, se nota.



Patios que ya no son cemento

El nuevo contrato se enmarca en la estrategia municipal de adaptación al cambio climático y dentro del programa «Adapta tu Patio«. En la práctica, esto significa que los patios se empiezan a mirar como algo más que espacios de paso, juego o deporte. También son lugares donde la vegetación puede mejorar el confort, la salud y la vida diaria de miles de escolares.

El presupuesto base será de 250.000 euros anuales. La duración prevista es de tres años, con posibilidad de prorrogarse otros dos. No es una actuación puntual para salir en la foto, sino un servicio pensado para conservar de forma continuada lo que se ha ido renaturalizando en los últimos años.



El contrato también da continuidad al protocolo de colaboración entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón para mejorar ambientalmente los patios de los centros docentes públicos. ¿Qué cambia para las familias? Que el verde escolar pasa a necesitar planificación, seguimiento y mantenimiento profesional.

Dos lotes para cuidar lo vivo

El servicio estará dividido en dos grandes lotes. El primero se centrará en el arbolado, con trabajos de inspección, poda, control de riesgos, gestión de plagas, reposición de ejemplares, nuevas plantaciones y seguimiento técnico especializado. No basta con plantar un árbol y esperar. Hay que acompañarlo, sobre todo en un entorno usado cada día por niños.

El segundo lote cubrirá las zonas verdes y arbustivas. Ahí entran la siega, el desbroce, el recorte de setos, la reposición de vegetación, el mantenimiento del riego y la conservación de elementos asociados a la renaturalización de los patios. Son tareas menos vistosas, pero decisivas para que el proyecto no se seque al primer verano complicado.

En el fondo, el mensaje es claro. Los patios verdes no pueden depender solo de una obra inicial o de la buena voluntad de cada centro. Si se quiere sombra, biodiversidad y espacios más agradables, hace falta mantenimiento. Mucho y bien organizado.

Menos química y más sombra

Uno de los puntos más interesantes del contrato es la apuesta por una gestión ambiental más avanzada. El Ayuntamiento priorizará la gestión integrada de plagas mediante métodos biológicos y preventivos, evitando herbicidas de síntesis química y reduciendo al mínimo imprescindible el uso de productos fitosanitarios.

La poda también tendrá un enfoque concreto. Las actuaciones buscarán conservar la estructura natural de los árboles, evitar cortes agresivos y favorecer la generación de sombra. Puede parecer un detalle técnico, pero no lo es. Un árbol mal podado da menos sombra, sufre más y aporta menos beneficios justo cuando más se le necesita.

En céspedes y praderas se ajustarán las frecuencias de siega para compatibilizar el uso escolar con la biodiversidad. Dicho de forma sencilla, no todo tiene que estar siempre cortado al ras. Dejar margen a ciertos ciclos vegetales puede ayudar a insectos polinizadores y fauna auxiliar, siempre que el patio siga siendo seguro y usable para el alumnado.

Seguridad en el recreo

El contrato contempla una vigilancia permanente del estado del arbolado mediante inspecciones visuales programadas y protocolos para detectar posibles riesgos. En un parque esto ya es importante. En un colegio, todavía más. Los árboles dan sombra y bienestar, pero deben estar revisados para proteger al alumnado, al profesorado y al personal de los centros.

El seguimiento técnico continuado permitirá decidir cuándo hay que podar, reponer un ejemplar o actuar ante una plaga. También ayudará a conservar un patrimonio verde que no se improvisa de un curso para otro. Un árbol grande tarda años en ofrecer buena sombra. Perderlo por falta de cuidado sería volver atrás.

Otro eje será el mantenimiento y la optimización de las redes de riego. Las actuaciones previstas incluyen revisiones periódicas, reparación de averías, renovación de elementos deteriorados y ajustes de programación para mejorar la eficiencia hídrica. En tiempos de calor intenso y agua cada vez más valiosa, regar mejor también es adaptarse al cambio climático.

Un contrato con dimensión social

La licitación estará reservada exclusivamente a centros especiales de empleo de iniciativa social y empresas de inserción. Esto permite unir dos objetivos en una misma herramienta pública. Por un lado, mejorar ambientalmente los colegios. Por otro, generar oportunidades laborales para personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social.

La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, ha señalado que «este contrato supone un paso muy importante». Según explicó, la licitación permitirá abordar de forma integral el mantenimiento de los espacios verdes de los patios escolares y conservar infraestructuras que aportan beneficios ambientales, educativos y sociales.

No es un detalle menor. La sostenibilidad urbana no solo va de árboles, riego o sombra. También va de cómo se contrata, a quién se da trabajo y qué modelo de ciudad se está construyendo con dinero público.

Adapta tu Patio suma otra pieza

Además del contrato de mantenimiento, el Ayuntamiento ha dado luz verde a un acuerdo marco para desarrollar de forma más ágil el programa «Adapta tu patio». Este segundo instrumento contará con un presupuesto máximo de 500.000 euros para los dos primeros años, es decir, 250.000 euros anuales. Si se prorroga otros dos años, la inversión global podría alcanzar hasta un millón de euros.

Las intervenciones podrán llegar hasta los 50.000 euros por patio. Entre las medidas previstas figuran nuevas zonas de sombra con vegetación o estructuras específicas, la sustitución de superficies duras para reducir el efecto isla de calor y la incorporación de elementos que favorezcan el juego, la convivencia y el aprendizaje al aire libre.

La experiencia acumulada en los proyectos de los dos últimos años servirá como base para nuevas actuaciones en colegios de la ciudad. 

El comunicado oficial ha sido publicado por el Ayuntamiento de Zaragoza.

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Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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