Las flotas corporativas reducen un 25 % sus emisiones y aceleran la movilidad eléctrica en Europa en lo que es una transformación significativa en su estrategia de movilidad; motivadas por la necesidad de cumplir con los compromisos climáticos establecidos en el marco de acuerdos internacionales y políticas nacionales.
En los últimos años, muchas empresas han adoptado medidas para disminuir su huella de carbono, y una de las acciones más relevantes ha sido la reducción de las emisiones de sus flotas vehiculares. Según recientes informes y estudios del sector, las flotas corporativas en Europa han logrado reducir sus emisiones hasta el punto de que esa cifra refleja un cambio profundo en la gestión de movilidad empresarial y un paso importante hacia un modelo más sostenible.
Uno de los principales impulsores de la aceleración hacia la movilidad eléctrica en Europa ha sido la creciente conciencia sobre el impacto ambiental del transporte y la necesidad de cumplir con las metas de reducción de emisiones establecidas por la Unión Europea.
La UE ha marcado objetivos ambiciosos para alcanzar la neutralidad climática en 2050, incluyendo la reducción de emisiones en el sector del transporte, que actualmente representa una proporción importante de las emisiones totales del continente. Para ello, se han desarrollado regulaciones, incentivos y programas de apoyo para fomentar la compra de vehículos eléctricos y la infraestructura necesaria para su despliegue.
Las flotas corporativas reducen un 25 % sus emisiones y aceleran la movilidad eléctrica
El nuevo Ranking de Sostenibilidad de Flotas por Industria, elaborado por Ayvens Research Lab, revela que las empresas europeas avanzan con rapidez hacia la descarbonización, impulsadas por la electrificación de sus vehículos y el abandono progresivo del diésel.
Las flotas corporativas reducen un 25 % sus emisiones y aceleran la movilidad eléctrica, consolidando un cambio estructural en el transporte empresarial europeo. El informe de Ayvens Research Lab, que analiza la evolución de las flotas en 29 países, muestra que las compañías continúan apostando por vehículos con menores emisiones para avanzar hacia una movilidad más sostenible.
El estudio también confirma que las empresas desempeñan un papel decisivo en la transformación del mercado automovilístico, ya que concentran alrededor del 58 % de las matriculaciones de vehículos nuevos en Europa, convirtiéndose en un motor clave de la transición energética.
Las flotas corporativas reducen un 25 % sus emisiones y aceleran la movilidad eléctrica en toda Europa
El informe compara la evolución de las flotas empresariales desde 2022 y concluye que los vehículos nuevos incorporados por las compañías generan, de media, un 25 % menos de emisiones de CO₂.
Este avance responde principalmente al crecimiento de los vehículos eléctricos y a la sustitución progresiva de modelos más contaminantes.
La investigación confirma que la sostenibilidad ya forma parte de la estrategia de movilidad de un número creciente de empresas europeas.
Los servicios financieros y la construcción lideran la transformación
El ranking sitúa nuevamente a los sectores de servicios financieros y profesionales entre los más avanzados en sostenibilidad de sus flotas.
La construcción protagoniza la mayor evolución respecto a la edición anterior gracias a una fuerte reducción del uso del diésel y a un importante aumento de los vehículos eléctricos.
Por el contrario, sectores como bienes de consumo, sanidad y farmacia todavía avanzan a un ritmo más lento hacia la electrificación.
El diésel pierde protagonismo mientras crece el vehículo eléctrico
Uno de los cambios más relevantes detectados por el estudio es el descenso continuado del diésel, cuya presencia en las nuevas incorporaciones se ha reducido prácticamente a la mitad desde 2022.
Actualmente representa menos del 25 % de los nuevos pedidos en la mayoría de los sectores analizados.
Al mismo tiempo, la electrificación sigue aumentando. En el sector de la construcción, el 39 % de los vehículos incorporados durante 2024 ya fueron completamente eléctricos, mientras que casi todas las industrias han duplicado su cuota de movilidad eléctrica respecto a 2022.
La descarbonización avanza, pero no al mismo ritmo en todos los sectores
Uno de los cambios más relevantes detectados por el estudio es el descenso continuado del diésel, cuya presencia en las nuevas incorporaciones se ha reducido prácticamente a la mitad desde 2022.
El informe pone de manifiesto que la transición energética continúa siendo desigual entre las distintas actividades económicas.
En algunos sectores, como industria, farmacia, sanidad y construcción, la reducción del diésel ha venido acompañada de un mayor uso de vehículos de gasolina, lo que demuestra que la sustitución por modelos eléctricos todavía no es completa.
Mientras tanto, los vehículos híbridos e híbridos enchufables mantienen un papel relevante como tecnología de transición hacia una movilidad con menores emisiones.
Las empresas seguirán siendo decisivas para reducir las emisiones del transporte
Los responsables del estudio consideran que la evolución observada refleja un cambio estructural en la movilidad empresarial europea.
La elevada participación de las empresas en la compra de vehículos nuevos convierte a las flotas corporativas en uno de los principales impulsores de la descarbonización del transporte y de la renovación tecnológica del parque automovilístico.
No obstante, el informe recuerda que aún queda margen para acelerar la electrificación y alcanzar los objetivos climáticos marcados por la Unión Europea.
La reducción del 25 % en las emisiones demuestra que la transformación de las flotas corporativas ya está teniendo un impacto real sobre la movilidad europea y la lucha contra el cambio climático.
Las flotas corporativas reducen un 25 % sus emisiones y aceleran la movilidad eléctrica, una tendencia que previsiblemente continuará en los próximos años gracias al crecimiento del vehículo eléctrico, la innovación tecnológica y el compromiso empresarial con una movilidad cada vez más sostenible.
Las flotas corporativas reducen un 25 % sus emisiones y aceleran la movilidad eléctrica en Europa; explicado en 15 segundos
¿Cómo han conseguido las empresas reducir un 25 % las emisiones de sus flotas?
Principalmente mediante la incorporación de vehículos eléctricos, la reducción del uso del diésel y la renovación progresiva del parque móvil con modelos de menores emisiones.
¿Qué sectores lideran la movilidad sostenible en las flotas corporativas?
Los servicios financieros y profesionales mantienen el liderazgo, mientras que la construcción registra la mayor evolución gracias al fuerte crecimiento de los vehículos eléctricos.
¿El diésel sigue siendo mayoritario en las flotas empresariales?
No. El informe muestra que su presencia se ha reducido prácticamente a la mitad desde 2022 y ya representa menos del 25 % de los nuevos pedidos en la mayoría de sectores.
¿Qué importancia tienen las flotas corporativas para la descarbonización del transporte?
Las empresas concentran alrededor del 58 % de las matriculaciones de vehículos nuevos en Europa, por lo que su apuesta por tecnologías limpias tiene un impacto directo sobre la reducción de emisiones.
¿Qué papel seguirán teniendo los vehículos híbridos?
Los híbridos e híbridos enchufables continúan actuando como una tecnología de transición mientras aumenta la implantación de vehículos completamente eléctricos.



