Plan español de 200 millones para fabricar baterías ha recibido la aprobación de la Comisión Europea dentro del marco de ayudas del Pacto de Industria Limpia.
El régimen permitirá conceder subvenciones directas para impulsar la producción de baterías, almacenamiento energético, hidrógeno y materias primas críticas destinadas al vehículo eléctrico.
El programa forma parte de las estrategias europeas vinculadas al Pacto por una Industria Limpia, que busca fortalecer la industria tecnológica y energética del continente.
Las ayudas se dirigirán a proyectos que aumenten la capacidad de producción en la cadena de valor del coche eléctrico, especialmente en tecnologías de baterías y almacenamiento de energía.
Plan español de 200 millones para fabricar baterías acelera la transición industrial
Bruselas autoriza ayudas públicas para baterías, almacenamiento e hidrógeno vinculados al vehículo eléctrico.
La Comisión Europea aprobó este jueves un plan español de 200 millones de euros en ayudas públicas para inversiones en la fabricación de baterías y otras tecnologías utilizadas en la producción de vehículos eléctricos, según informó la institución en un comunicado.
El Ejecutivo comunitario considera que el régimen español es «necesario, adecuado y proporcionado para acelerar la transición hacia una economía con cero emisiones netas« por lo que ha dado su visto bueno conforme al marco temporal de ayudas del Pacto de Industria limpia aprobado el año pasado.
En concreto, este esquema permitirá conceder ayudas en forma de subvenciones directas a inversiones que aumenten la capacidad de producción de tecnologías de baterías y almacenamiento de energía y tecnologías de hidrógeno para su uso en vehículos eléctricos.
Apoyo a materias primas críticas
La Comisión Europea aprobó este jueves un plan español de 200 millones de euros en ayudas públicas para inversiones en la fabricación de baterías y otras tecnologías utilizadas en la producción de vehículos eléctricos, según informó la institución en un comunicado.
Asimismo concederá apoyo para la producción o recuperación de las materias primas críticas necesarias y estará abierto a empresas de todo el territorio español hasta el 30 de junio de 2026.
«En un momento de creciente incertidumbre geopolítica, la autonomía energética de Europa, que reduce nuestra dependencia de los combustibles fósiles importados, es más importante que nunca. Invertir en baterías, almacenamiento e hidrógeno no es solo una cuestión de competitividad, sino también de resiliencia y soberanía», dijo la vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Competencia, Teresa Ribera.
«Los fondos se desplegarán rápidamente para que la industria de las baterías pueda avanzar en esta transición», añadió en un comunicado.
El marco de ayudas de estado del Pacto de Industria Limpia, que estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2030, facilita la concesión de ayudas a sectores considerados clave para la transición hacia una economía con cero emisiones de dióxido de carbono con el fin de acelerarla.
Autonomía energética y soberanía industrial
En particular, los Estados miembros pueden programar ayudas que apoyen el despliegue de energías renovables y combustibles con bajas emisiones, para aliviar el precio de la electricidad a las industrias de alto consumo energético con el fin de evitar su relocalización en otras jurisdicciones, o para facilitar la descarbonización de los procesos industriales.
También autoriza el apoyo para garantizar suficiente capacidad de producción de tecnologías limpias, incluidas baterías, paneles solares, turbinas eólicas o bombas de calor, entre otras, así como para reducir el riesgo de ciertas inversiones en ese sector, en la descarbonización industrial o en infraestructuras energéticas, entre otras áreas.
Con este plan de 200 millones de euros, el país refuerza su papel dentro de la transformación energética europea y da un paso más hacia la consolidación del vehículo eléctrico como uno de los pilares de la movilidad del futuro. Seguir leyendo en MOVILIDAD ELÉTRICA.



















