“Tras años de lucha, al fin se ha conseguido que los dueños de perros puedan viajar con sus mascotas en el metro de Madrid, como sucede en Barcelona y en la mayoría de las capitales y en las ciudades más importantes de Europa.”
Lo que había
El anuncio fue hecho por Cristina Cifuentes (Pta. de la Comun. de Madrid) quien precisó que antes de que se pueda hacer uso de este nuevo derecho, deberán adecuarse las leyes, modificando el decreto que hasta ahora regía este tipo de actividades.
Hasta el momento, los únicos animales que podían viajar con sus dueños, eran los perros de compañía de personas invidentes o con capacidades especiales, los que estaba en fase de entrenamiento, los que acompañaban a policías o fuerzas militares, todos ellos debidamente identificados y con un distintivo o chaleco que acreditara la condición de los mismos y los perros pequeños, siempre que lo hicieran dentro de un trasportín.

Lo que vendrá
A partir de que entre en vigencia el nuevo reglamento, lo cual se prevé será en un plazo de unos pocos meses, los poseedores de canes tendrán la posibilidad de viajar con sus animales en metro, siempre que cumplan con una serie de medidas y reglas.
Además, los perros deben estar chipados y debidamente inscriptos en el Registro Municipal, además de usar bozal obligatoriamente e ir sujetos por una correa que no supere el medio metros de longitud.

Requisitos para subir al metro con perros
Para acceder a las instalaciones del metro los dueños con sus canes (uno por persona) estarán autorizados a usar los ascensores y las escaleras comunes pero nunca las mecánicas, en previsión de posibles accidentes y solo se pagará un boleto que incluya al propietario y a su mascota.
De lunes a viernes no podrán usar este medio de transporte durante las horas consideradas “punta” (7.30 a 9.30 / 14.00 a 16.00 / 18.00 a 20.00 horas), pero los fines de semana, días festivos, así como durante los meses estivales, no tendrán ninguna limitación. Los perros deberán viajar en el vagón de cola (el último del vehículo).

Una vieja lucha, un nuevo logro
Desde hace muchos años se está solicitando al gobierno de la Comunidad que se cambiaran las leyes y se les permitiera a los dueños de perros circular en el metro con sus mascotas. Esta iniciativa fue apoyada por infinidad de colectivos, asociaciones y particulares.
El acuerdo final fue firmado con el director de “El refugio”, quien encabeza la lucha por los derechos de los animales. Tras años de juntar firmas, presentar peticiones y hablar con vecinos y funcionarios, al fin ha logrado su objetivo, que beneficiará a todos los madrileños y a sus canes.

Repercusiones
Los medios se han encargado de consultar en la calle la opinión de los madrileños y en general parece que la medida es del gusto de la mayoría, ya que quienes tienen perros están encantados con la idea de poder salir con ellos y quienes no, manifiestan que no les incomodaría, siempre y cuando no sean agresivos o molestos, se tomen las medidas de seguridad indicadas y no ensucien.
Varios turistas comentaron que ellos mismos y otros miles de viajeros, suelen salir de vacaciones con sus mascotas, por lo que la medida les parecía muy acertada, ya que ahora sí podrían visitar Madrid con sus perritos.

Claro que existen las excepciones y ya se han oído voces que hablan de pelos en los vagones, olor a “perro” en la ropa y hasta de insalubridad, como si los canes fueran los que tiran cada día todo tipo de basura de la más variada índole, en el metro, las calles, las playas, las plazas y un larguísimo etc.
Desde el funcionariado de la compañía del metro de Madrid, en especial de quienes se ocupan de la limpieza de los vagones, ya han alertado que se temen que los canes puedan dejar “algo” al bajarse de los vagones, lo que haría más complicado su trabajo.

Una reflexión final
Como en todos los órdenes de la vida, más allá de reglamentos y medidas de seguridad, lo que debe primar a la hora de llevar a los perros en el metro, es el sentido común, la urbanidad, las buenas costumbres y la educación.
Llegado el caso, cada dueño de un perrito deberá hacerse cargo de los excrementos de su mascota (digámoslo como se debe, sin tantos subterfugios), como se supone lo hace en la calle.

De igual manera, tanto los vecinos, como las mascotas y sus dueños, deberán acostumbrarse a circular en dicho medio de transporte y sin dudas surgirán algunos inconvenientes, sobre todo al principio, pero con el tiempo todo tomará un cauce normal.
Madrid no debería ser la excepción, ya que en ciudades más populosas y con índices de turismo mayor, desde hace años los perros viajan en autobús, metro, tren y hasta en vaporetto (los barcos-autobús de Venecia) y a todo el mundo le parece un hecho de lo más normal.


















