Baleares. Objetivo: salvar los pinos en el Parque Natural de Mondragó

Estos insectos, que atacan los pinares y pueden provocarles la muerte, se combatirán por medio de trampas y cortando las ramas o los árboles a más afectados, informa el Govern en un comunicado.

La Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca pone en marcha un plan, que tendrá una vigencia mínima de dos años, para controlar y salvar el pinar del Parque Natural de Mondragó de los perforadores de los pinos (Tomicus destruens y Orthotomicus erosus).

Estos insectos, que atacan los pinares y pueden provocarles la muerte, se combatirán por medio de trampas y cortando las ramas o los árboles a más afectados, informa el Govern en un comunicado.

Actualmente en el Parque hay 54 pinos afectados, que se controlan y se inspeccionan de manera periódica para analizar la evolución e intervenir en caso de que sea necesario cortándolos y quitando la corteza o bien transportándolos fuera del Parque Natural lo más rápido posible y siempre antes de que los insectos salgan de los troncos.

Para evitar la muerte de más pinos, se valorará cómo se tiene que actuar antes de cortar los árboles. Además, se colocarán 40 trampas y se renovarán los atrayentes para estos dos tipos de perforadores durante las épocas respectivas de vuelo (otoño-invierno para el Tomicus destruens y primavera-verano para el Orthotomicus erosus).

COLOCACIÓN DE TRAMPAS

Así, la colocación de trampas se ha diseñado basándose en criterios técnicos y en una evaluación sobre el terreno para diseñar un mapa de afectación que se actualizará mediante seguimientos periódicos.

Vistos estos datos, las trampas se ubicarán preferiblemente en pequeños claros siguiendo pistas forestales, caminos, cortafuegos o perímetros de demasiado, distanciados de los pinos sanos y nunca debajo de estos. Se colocarán entre 0,3 y 2 trampas por hectárea, distanciadas entre 100 y 500 metros las unas de las otras.

En esta primera etapa se actuará en la parte pública del Parque mientras que a partir del próximo otoño empezarán las tareas en las zonas privadas afectadas, en colaboración con los propietarios.

En esta segunda fase del plan, a partir del mes de octubre, se plantea también la posibilidad de buscar los árboles afectados mediante un dron, que los revise cada quince días, cosa que aumentará la efectividad de la vigilancia, ya que este aparato podría dar las coordenadas exactas de los árboles afectados para que los técnicos los fueran a cortar.

Estas actuaciones son la conclusión de una reunión técnica que se ha llevado a cabo este mes de marzo en el Parque Natural de Mondragó, en la cual han intervenido personal del parque _y también el director, Tomàs Bosch-, agentes de medio ambiente y los departamentos de Gestión Forestal, Sanidad Forestal y Espacios Naturales de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca.

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