Los autores analizaron las imágenes de satélite del sensor TERRA-MODIS de la NASA, utilizando la información espectral de los canales rojo e infrarrojo, para calcular el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada, parámetro que mide la actividad.
Según un estudio liderado por Oliver Gutiérrez Hernández, profesor del Departamento de Geografía de la Universidad de Málaga, en colaboración con Rafael Cámara Artigas, profesor titular de Geografía de la Universidad de Sevilla y, Luis V. García, Científico Titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los pinsapares andaluces están experimentando un incremento significativo del vigor vegetal, sin embargo, también se están alterando sus ciclos fenológicos, un hecho, este último relacionado con el calentamiento global.
El estudio ha sido publicado en un artículo incluido en el último número 173 de Pirineos. Revista de Ecología de Montaña. Pirineos está indizada en Web of Science: Zoological Record y SCOPUS.
Los autores analizaron las imágenes de satélite del sensor TERRA-MODIS de la NASA, utilizando la información espectral de los canales rojo e infrarrojo, para calcular el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada, parámetro que mide la actividad.
vegetal. El trabajo con las imágenes conlleva una compleja cadena de procesado que implica rectificaciones geométricas, correcciones atmosféricas, depuración de valores nulos, armonización estadística; junto con un procedimiento de fotointerpretación de fotografías aéreas de alta resolución basado en el criterio experto con el objeto de asignar los valores de cada registro satelital a un tipo de cobertura vegetal específica.
Posteriormente, se aplicó un análisis de tendencia interanual aplicando cálculos matemáticos robustos para series cortas y una novedosa técnica para medir la estacionalidad denominada Análisis de Tendencia Estacional, de modo que se obtuvo dos componentes relacionados con la tendencia: uno interanual y otro estacional.
Los resultados son concluyentes. Los autores detectaron una tendencia interanual positiva y significativa en la mayor parte de la superficie cubierta por Abies pinsapo, en amplias áreas de la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja. Por su parte, el pinsapar de Grazalema, que es denso y está muy bien conservado, se mantiene estable.
El análisis de tendencia estacional refrendó los resultados, pero arrojó un sintomático adelantamiento de la estación de crecimiento, es decir, un adelantamiento de la primavera, y un adelanto del inicio de la senescencia estival.
Por un lado, los resultados sugieren un éxito del programa de conservación y regeneración de las formaciones con presencia de Abies pinsapo, en buena medida debido a la estrategia de conservación activa y adaptativa que viene desarrollando la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
Sin embargo, el adelantamiento de la primavera fenológica y del inicio de la senescencia estival, es una clara respuesta al calentamiento global.

Este fenómeno ha sido reportado por otros autores en distintas áreas de planeta en bosques mediterráneos y templado boreales y a diferentes escalas espaciales y temporales.
Las estaciones de crecimiento más largas y más cálidas aumentan el secuestro de carbono, pero también aumentan la evapotranspiración y el estrés por la sequía y pueden aumentar la incidencia de incendios forestales.
Por su parte, una mayor exposición del pinsapo hacia fenómenos extremos (heladas, sequías) por extensión de la estación de crecimiento, podría favorecer la acción de organismos patógenos y desencadenar procesos de decaimiento forestal.
Dado que se estima que los peores efectos del calentamiento global están por llegar y los últimos modelos basados en los datos aportados por el 5º Informe del IPCC proyectan una reducción significativa del hábitat del pinsapo en la segunda mitad de la presente centuria, de acuerdo con otro estudio que el mismo autor publicará en la última semana de marzo de 2018; es muy posible que los pinsapares todavía no hayan expresado los efectos más negativos del calentamiento global, aunque comienza a atisbarse indicios del cambio en un paradójico contexto en el que las poblaciones se están regenerando y alterando su fenología, eso sí, todo en el contexto de unas formaciones forestales que se encuentran en peligro de extinción y reciben cuidados intensivos de acuerdo con el Plan de Recuperación del Pinsapo que lleva a cabo la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
Referencia:
Gutiérrez Hernández, Oliver., Cámara Artigas, Rafael., Luis V. García. 2018. Regeneración de los pinsapares béticos. Análisis de tendencia interanual y estacional del NDVI. Pirineos. 173: e035.
















