O gestionamos de forma sostenible los bosques o los perdemos

Publicado el: 23 de marzo de 2018 a las 15:54
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O gestionamos de forma sostenible los bosques o los perdemos

Semedo explicó que, en los últimos 25 años, más de una veintena de países lograron mejorar la seguridad alimentaria al tiempo que mantenían e incluso incrementaban la cobertura forestal.

Cubrir las demandas de una población en constante crecimiento y cada vez más urbana exige modificar la forma en que se gestiona la tierra, la producción de alimentos y los bosques si se quiere garantizar la seguridad alimentaria.



Así lo manifestó la Directora General Adjunta de la FAO, María Helena Semedo, con motivo de la inauguración de la Conferencia Internacional para detener la deforestación, que tuvo lugar en Roma entre los días 20 y 22 del pasado mes de febrero, y que se configuró como la primera conferencia técnica forestal de calado desde la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el primer Plan Estratégico de las Naciones Unidas para los Bosques 2017-2030

La organización del evento corrió a cargo de la Asociación de Colaboración en materia de Bosques (ACB), una entidad presidida por la FAO y conformada por 14 organizaciones y secretarías internacionales cuyo cometido es precisamente ayudar a los países a reforzar la gestión sostenible de los bosques.



Los resultados de este encuentro, que reunió a funcionarios de ministerios de diferentes sectores (forestal, agrícola, ganadero y medioambiental), así como del sector privado, organizaciones de pequeños productores, sociedad civil y asociaciones de pueblos indígenas, serán llevados al Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que se celebrará el próximo mes de julio y en el que se examinará el progreso hacia la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 sobre “Vida en ecosistemas terrestres”

Innovación aplicada a la tierra

La demanda mundial de productos agrícolas y servicios forestales, que incluye madera, fibra, combustible, alimentos, forraje y medicinas, exige una gestión más sostenible de los mismos, en este sentido, se estima que la demanda de madera se triplicará hasta los 10.000 millones de metros cúbicos en 2050.

Semedo explicó que, en los últimos 25 años, más de una veintena de países lograron mejorar la seguridad alimentaria al tiempo que mantenían e incluso incrementaban la cobertura forestal.

Abundó así en que la correcta combinación de políticas de forestación, reforestación y uso integrado de la tierra puede traer consigo importantes beneficios.

Para ello se requiere de más innovación y, por supuesto, de una mayor coordinación entre todos los sectores agrícolas y otros sectores, acompañada de un mayor compromiso político.

Entre los datos a destacar, cabe recordar que, por ejemplo, los productos forestales contribuyen a dar vivienda a alrededor de 1.300 millones de personas, el 18% de la población mundial; que las cuencas forestales suministran el 75% de toda el agua dulce para las explotaciones agrícolas, la industria y los hogares; o que del orden de 1.200 millones de personas en todo el mundo se beneficial de mil millones de hectáreas de sistemas agroforestales.

El Director del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques, Manoel Sobral Filho, desveló que, también en los últimos 25 años, la tasa de deforestación global neta se vio reducida en más del 50%.

Esta tendencia, combinada con la restauración forestal y los esfuerzos de plantación puede traer consigo grandes éxitos.

El Ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Mauritania y Presidente del Consejo Ministerial del organismo panafricano de la Gran Muralla Verde, Amedi Camara, destacó que frenar la deforestación contribuiría en gran medida a la lucha contra la desertificación, la pobreza y el cambio climático, y mejoraría la gestión sostenible de los recursos naturales.

Por su parte, la reconocida líder a nivel internacional sobre el cambio climático y firme defensora del Acuerdo de París, Christiana Figueres, destacó la importancia de la motivación individual del ser humano, así como el aprovechamiento del potencial de aquellas comunidades locales que se beneficiarían al frenar la deforestación

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