El guepardo, un gato en su séptima vida

Durante la década del 80, la cantidad de guepardos en Namibia se redujo a la mitad, pasando a menos de 2.500 ejemplares. La pérdida de su hábitat, las presiones sobre la tierra y la falta de variación genética perjudicaron al felino.

Pero gracias a Laurie Marker, fundadora del Cheetah Conservation Fund (Fondo de Conservación del Guepardo), quien durante 36 años ha trabajado para salvar a estos animales de la extinción, el animal terrestre más veloz tiene futuro.

IPS dialogó con Marker, galardonada con el prestigioso premio Tyler al Logro Ambiental, comúnmente conocido como «el Nobel de la ecología».

IPS: Usted comenzó su carrera en un parque natural del noroccidental estado estadounidense de Oregon. ¿Cómo fue a parar a Namibia?

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LAURIE MARKER: En esa época nadie sabía nada sobre (los guepardos), que se volvieron parte fundamental de mi investigación. Terminé en Namibia en 1977, investigando sobre los guepardos. En realidad llevé uno de regreso a África para averiguar si al volver podía aprender a cazar. Y le enseñé a cazar.

IPS: ¿De qué envergadura es el daño que causan los guepardos a los animales domésticos?

LM: Se trataba más de una percepción de amenaza que de una realidad… En todo el mundo ocurre que a los hacendados no les gustan los depredadores, así que donde había un guepardo y podían verlo, lo mataban. Lamentablemente, el mundo ha matado a la mayoría de nuestros depredadores.

IPS: ¿Qué pensaban los hacendados sobre los guepardos en 1977?

LM: Cuando me mudé (a Namibia), la gente me decía: «Llévese todos sus guepardos con usted a Estados Unidos». Ahora de algún modo les caigo bien, y casi piensan que los guepardos son animales especiales. En los últimos 30 a 40 años hemos aprendido muchísimo sobre el sistema integrado de la naturaleza y qué rol juegan las diferentes especies, como que las abejas y los murciélagos son polinizadores clave, y que uno de los principales depredadores es también un regulador de grandes sistemas saludables.

El pueblo a las afueras del cual yo vivo es llamado «capital mundial de los guepardos». Eso es muy interesante.

IPS: ¿Cómo transmite usted a la población la importancia de la biodiversidad?

LM: A través de la educación, trabajando con escolares, con agricultores comerciales y de subsistencia, y con el gobierno: con el Departamento de Agricultura, con los ministerios de Ambiente, de Educación…

Pienso que la gente está interesada. Namibia fue el primer país que realmente incluyó la protección ambiental en su Constitución, señalando que las personas y su entorno natural están interrelacionados… Después de casi dos generaciones, realmente se ve un cambio.

IPS: Otro problema fue la pérdida de hábitat a causa de la expansión de los bosques espinosos, un problema que limita la capacidad de los guepardos de divisar a sus presas y también reduce el espacio abierto que necesitan para cazarlas. ¿Cómo se propagaron tan rápidamente?

LM: Los bosques espinosos surgieron hace 50 o 60 años, cuando los hacendados usaron esas tierras para un pastoreo excesivo, y particularmente cuando llegaban las temporadas de sequías.

Cuando desapareció todo el pasto, porque las vacas se lo comieron, en buena parte de esa tierra se arraigó el bosque espinoso, que crece muy rápidamente y tiene raíces muy, muy profundas, absorbiendo toda el agua, lo que impide que el pasto crezca.

Para decirlo de un modo muy simplista, este bosque redujo buena parte de la biodiversidad, así como del hábitat.

IPS: Usted planteó una solución tanto para los guepardos como para las personas. ¿Cómo funciona?

LM: Talamos los bosques y los convertimos en astillas. Luego, a partir de ellas, elaboramos un combustible ecológico, que se quema a temperaturas muy elevadas y genera emisiones muy bajas, así que es neutral en materia de carbono. Si se logra un impacto en las economías, se puede ayudar a las personas a salir de su ciclo de pobreza.

IPS: Actualmente hay unos 10.000 ejemplares de guepardo en África y Asia. ¿A cuántos habría que salvar para impedir su extinción?

LM: Me gustaría que duplicáramos esa población en los próximos 10 años. Hace menos de 100 años había 100.000 guepardos.

IPS: Usted usa un perro especial para proteger a sus animales de los guepardos. ¿Esto realmente sirve para disuadirlos?

LM: Estamos usando grandes variedades de perros de Turquía. Los criamos y los donamos a los productores rurales… Es un viejo método europeo que la gente había olvidado.

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