Parásitos modifican las plantas para atraer insectos

«Los hallazgos muestran cómo esta molécula patógena puede alterar a un tercer organismo», según ha explicado la doctora Saskia Hogenhout del CJI. La investigación ha sido publicada en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

   Las cigarritas del maíz (Dalbulus maidis) forman plagas agrícolas chupadoras de savia. Algunas especies pueden adquirir y transmitir patógenos de las plantas, incluyendo virus y fitoplasmas. La doctora Hogenhout, junto a su equipo, se centró en una cepa llamada ‘aster amarillo’ o ‘escoba de bruja’, que produce deformaciones en una amplia gama de plantas. «El estudio de los fitoplasmas es de especial relevancia, ya que son sensibles al frío, y podrían extenderse a nuevas áreas debido al cambio climático», según Hogenhout.

   Las plantas infectadas desarrollan racimos de tallos múltiples, de ahí su nombre, ya que recuerdan a una escoba de bruja; o en los árboles, donde se asemejan a un nido de pájaro. El fitoplasma depende de la cigarrita y de la planta huésped para su supervivencia, reproducción y dispersión. Los nuevos hallazgos muestran cómo el patógeno manipula la interacción de la planta huésped con el insecto para su propio beneficio.

   Los científicos secuenciaron el genoma y examinaron las moléculas del fitoplasma escoba de bruja e identificaron de 56 moléculas, llamadas proteínas efectoras, que podrían ser clave en esta compleja interacción biológica.

   Los investigadores observaron que una proteína efectora, SAP11, reduce la producción de una hormona defensora de la planta, que ésta una contra la cigarrita. Como consecuencia, las cigarritas, criadas en plantas infectadas por el fitoplasma escoba de bruja, ponían más huevos y producían más descendencia.

   «Los fitoplasmas que pueden favorecer la puesta de huevos de los insectos poseen, probablemente, una ventaja competitiva», ha detallado Hogenhout. Dada su naturaleza oportunista, las cigarritas son propensas a migrar a plantas no infectadas, propagando así el agente patógeno. «Este es un claro ejemplo de fenotipo extendido, un concepto propuesto por Richard Dawkins, basado en el fenotipo de un organismo; no sólo en sus procesos biológicos, sino también en su impacto sobre el medio ambiente», añade la investigadora.

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés

Animales tóxicos

Protección de la UE al lobo retrocede

Importancia de la biodiversidad

Rebecos furtiveados en Somiedo