Oceana lamenta el fracaso en la pesquería de la chirla en el Golfo de Cádiz

Oceana alerta del riesgo de colapso en la pesquería de la chirla del golfo de Cádiz, donde los propios pescadores se han visto obligados a dejar de faenar debido a la escasez de este recurso y a que éste no cumple con la talla mínima. El excesivo esfuerzo pesquero,  por la introducción de la draga hidráulica y la tardía regulación, ha provocado que en 10 años se acabe con la especie. Los datos que recoge el informe del IEO (instituto Español de Oceanografía) evidencian el mal estado del recurso y la incompatibilidad de un aumento del esfuerzo pesquero, pese a los siete meses de parada que ha sufrido la flota hasta junio de este mismo año.

El informe del IEO hace un análisis de la situación del stock, que presenta una drástica reducción de las capturas entre junio y noviembre de 2011 y una pérdida del rendimiento pesquero con datos en torno a 1,5 kg/min 2009 a 0,25 kg/min en 2011.  “El cierre que sufrió la pesquería durante siete meses ha demostrado ser insuficiente para la recuperación del recurso, tal y como indica el propio informe”, afirma Ricardo Aguilar, director de investigación de Oceana Europa. “Es evidente la necesidad de una reducción de flota inmediata y un nueva parada hasta que los informes científicos avalen una recuperación de la especie”.

La mala situación de la chirla (Chamelea gallina) ha provocado que el propio sector pesquero haya decidido parar su actividad, ya que cada embarcación sólo extrae en torno a unos 30-40 Kg., de los 200 Kg. autorizados por la Orden publicada el 1 de julio de este mismo año. La ampliación del número de horas permitidas, actualmente limitadas a 5, y la reducción de la talla de captura, actualmente limitada a 25 mm, tal y como reclama el sector, agravarían la situación del recurso hasta su colapso.

La correlación entre estos datos con la sobrecapacidad de la flota es clara.  Una gestión a largo plazo para la especie requiere una reducción de la flota y la apuesta por una pesquería artesanal y de calidad, que pueda competir con las exportaciones italianas” afirma Enrique Pardo, científico marino de Oceana.

Oceana recuerda que la pesca de la chirla se ha realizado históricamente de forma artesanal, con el uso de los rastros, y que no es hasta 1998 cuando aparece la draga hidráulica en el golfo de Cádiz procedente de Italia. Este método de marisqueo desde embarcación es poco sostenible, ya que remueve y arrastra el fondo marino a muy poca profundidad e impide el desarrollo de la fauna y flora bentónica.

ECOticias.com 

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