Aumentan en 200 millones de años el origen de una clase de gusanos

Un estudio publicado este miércoles en la edición online de la revista ‘Nature’ confirma que Spartobranchus tenuis es un miembro del grupo de gusanos bellota, que son animales que rara vez se ven, y  que se desarrollan en la arena fina y el barro de aguas superficiales y profundas.

   Este análisis de Spartobranchus tenuis, una criatura desconocida para la ciencia, empuja el registro fósil de los enteropneustos 200 millones de años hacia atrás y cambia la comprensión de la evolución de este período, según los investigadores.

   Los propios gusanos bellota son parte de los hemichordates, un grupo de animales marinos estrechamente relacionados con las estrellas de mar de hoy en día y los erizos de mar. «A diferencia de los animales con dientes y huesos, estas criaturas con forma de espagueti eran de cuerpo blando, por lo que el registro fósil sobre ellos es muy escaso», dijo el autor principal, el doctor Jean-Bernard Caron, profesor asociado de Ciencias de la Tierra y la Ecología y Biología Evolutiva en la Universidad de Toronto y curador de paleontología de invertebrados en el Museo Real de Ontario, ambas instituciones en Canadá.

   Desde su descubrimiento en el siglo XIX, algunas de las cuestiones más importantes en la evolución de los hemicordados se ha centrado en los orígenes del grupo y la relación entre sus dos ramas principales: los enteropneustos y pterobranquios, que parecen muy diferentes pero que comparten muchas características genéticas y de desarrollo que revelan una estrecha relación de otro modo inesperada.

   «Spartobranchus tenuis representa un eslabón crucial que faltaba que no sólo sirve para conectar los dos principales grupos de hemicordados pero ayuda a explicar cómo se desarrolló una importante transformación evolutiva –añadió Caron–. Nuestro estudio sugiere que los primitivos enteropneustos desarrollaron una estructura tubular, que se ha conservado a través del tiempo en pterobranquios modernos». Los hemichordados también comparten muchas de las mismas características que los cordados, un grupo de animales que incluye a los humanos.

   Tenuis Spartobranchus probablemente se alimentó de pequeñas partículas de materia en el fondo de los océanos. «Hay literalmente miles de especímenes en la cantera de Walcott, en el Parque Nacional Yoho, en Canadá, así que es posible que Spartobranchus tenuis pudo haber jugado un papel importante en el reciclaje de la materia orgánica en los primeros ambientes en Burgess Shale, al igual que el servicio ecológico proporcionado por lombrices de tierra hoy en día», subrayó Caron.

   El análisis detallado sugiere Spartobranchus tenuis tenía un cuerpo flexible que consta de una trompa corta, cuello estrecho y alargado tronco que termina en una estructura bulbosa, que pudo haber servido como un ancla. Los mayores especímenes completos examinados tenían diez centímetros de largo con la contabilidad probóscide durante aproximadamente medio centímetro. Una gran proporción de estos gusanos fue preservada en tubos y algunos se ramificaron, lo que sugiere que los tubos se usan como una estructura de habitación.

ECOticias.com – ep

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