La cerceta pardilla es una de las siete especies en situación crítica en España, aunque hasta mediados del siglo veinte, abundaba en los humedales costeros mediterráneos, especialmente en Doñana, pero su drástico declive en las últimas décadas la sitúa en riesgo inminente de extinción.
El número de parejas reproductoras en España, que es casi su único lugar de distribución en Europa, se situó en 2020 en 74 parejas y con una clara tendencia en regresión. La pérdida y degradación del hábitat es su mayor amenaza y hace peligrar la supervivencia de la especie. Los humedales sufren el impacto de la sequía, la contaminación, la proliferación de barreras artificiales y otras amenazas causadas por actividades humanas.
El Programa LIFE Cerceta Pardilla afronta su último año de ejecución en 2025 con el objetivo de seguir alcanzando los resultados previstos en el proyecto y consolidar los avances conseguidos hasta la fecha para la conservación de la especie y de su hábitat, los humedales. Y sus resultados, que comenzaron siendo prometedores, hoy son realmente alentadores y positivos.
Recuperacion de la cerceta pardilla
La reproducción de la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) ha alcanzado una cifra récord en los últimos 20 años con 130 polladas (hembras avistadas acompañadas por pollos) y 806 pollos nacidos en 2024, según los datos más recientes del grupo de trabajo de la especie.
Coordinada por la dirección general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), con los datos proporcionados por las comunidades autónomas de Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares, Comunidad de Madrid y Región de Murcia.
Son 55 parejas más que las registradas en 2023, lo que supone un crecimiento de un 73%, y casi el doble de pollos. Se trata de un esperanzador aumento en la tendencia de recuperación de este pato catalogado en peligro crítico de extinción en España y el más amenazado de Europa.
Esta cifra permite, además, superar el objetivo de 125 parejas reproductoras previsto en el proyecto LIFE Cerceta Pardilla “Acciones coordinadas para la recuperación de la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) en España”, que coordina la Fundación Biodiversidad del MITECO.
Esta iniciativa, que finaliza en diciembre de 2025, desarrolla desde hace cuatro años distintas acciones para revertir el riesgo de extinción de la especie, entre ellas, la mejora del estado de conservación de más de 3.000 hectáreas de humedales, hábitat esencial para la supervivencia de la cerceta pardilla y muchas otras especies.
Las últimas cifras de reproducción de la cerceta pardilla son las más elevadas desde el año 2004 y continúan la tendencia general al alza observada desde 2021, a pesar de la existencia de años intercalados con un nivel de productividad más bajo. El número de pollos también ha vuelto a subir y crear un máximo desde el año 2024, con los 806 respecto al otro dato reciente más alto, de 740 en 2022.
Por comunidades autónomas, Andalucía es la que más parejas reproductoras aporta: 101 con 618 pollos. Le sigue la Comunidad Valenciana con 21 parejas y 139 pollos; Islas Baleares con cuatro parejas y 28 pollos; Castilla-La Mancha con dos parejas y 10 pollos; la Comunidad de Madrid, con una pareja y dos pollos, y la Región Murcia, con una pareja y ocho pollos.
Cabe destacar que en esta última comunidad autónoma se ha logrado la primera reproducción de esta especie desde 2008, cuando se produjo en la Laguna de las Moreras, en Mazarrón.
Las condiciones hidrológicas en el entorno del Bajo Guadalquivir, con abundantes lluvias en primavera que han mejorado los niveles y la calidad del agua en numerosos humedales, han favorecido la reproducción de la especie. En cambio, en el Levante y Baleares se sumó un nuevo año de escasez de agua y un déficit de lugares favorables para la reproducción de la especie, al igual que ocurrió en 2023.
En el Parque Natural del Hondo, en la Comunidad Valenciana, se produjo en 2024 la compra, por parte de la Confederación Hidrográfica del Segura, de la finca La Raja en el marco del LIFE Cerceta Pardilla.
Esta finca, sumada a la finca El Espigar, comprada anteriormente por las organizaciones ANSE y SEO/BirdLife, suponen un total de 141 hectáreas de humedales destinados a la conservación de la especie en uno de los enclaves prioritarios para su supervivencia. Este año en El Espigar han criado cuatro hembras de cerceta pardilla gracias a las acciones de restauración del hábitat realizadas en el marco del LIFE.
La temporada de cría del año 2025 se está viendo beneficiada por unas condiciones hidrológicas excepcionales, que permiten augurar la consolidación de la tendencia positiva en la reproducción de la especie.
CRÍA EN CAUTIVIDAD
En paralelo a los buenos datos de reproducción de la especie, el programa de cría en cautividad ha permitido, gracias a la coordinación de todos los socios, la liberación de 3.042 individuos, el triple de lo previsto en el proyecto LIFE Cerceta Pardilla.
Un total de 95 de estos ejemplares han sido equipados con dispositivos para su seguimiento vía satélite y mejorar el conocimiento sobre sus movimientos y amenazas. Además, se han instalado más de 100 cajas nido para fomentar su reproducción.
En el proyecto LIFE Cerceta Pardilla participan como socios el propio ministerio, a través de la Confederación Hidrográfica del Segura y Tragsatec; la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente y la Agencia de Medio Ambiente y Agua M.P.
Asi como la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio; la comunidad autónoma de la Región de Murcia, a través de la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, así como las organizaciones Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) y la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE). Cuenta con la contribución del Programa LIFE de la Unión Europea y de la Dirección General del Agua.





















