La condena histórica por ADN de un león en Zimbabue marca un antes y un después en la persecución del tráfico ilegal de fauna. Por primera vez en el mundo, un análisis genético ha sido clave para demostrar la matanza furtiva de un ejemplar protegido.
La prueba científica permitió vincular restos incautados con un león previamente identificado mediante collar de seguimiento, aportando una evidencia irrefutable que terminó con penas de prisión para los responsables. La biodiversidad gana así una nueva arma frente a uno de los delitos más lucrativos del planeta.
Condena histórica por ADN de un león en Zimbabue contra el tráfico ilegal
La ciencia forense revoluciona la lucha contra el tráfico de fauna salvaje con la primera sentencia penal basada en perfil genético de un león.
Expertos forenses analizaron partes de león traficadas y las compararon con las de un león macho previamente rastreado y equipado con un collar de radio. El vínculo genético proporcionó evidencia científica decisiva en el tribunal.
El fallo condujo a sentencias de 24 meses de prisión. La fiscalía afirmó que la posesión por sí sola a menudo no basta para probar la caza furtiva sin vínculos forenses claros con un animal específico cazado ilegalmente.
El análisis genético que cambió el rumbo del caso
El análisis forense del ADN de un león provocó una «histórica condena» en Zimbabue contra cazadores furtivos por matanza ilegal y tráfico de animales, según informó este viernes la ONG Traffic, que calificó la sentencia de «gran avance» en la lucha contra este tipo de delitos.
«Por primera vez en el mundo, se ha utilizado el análisis forense del ADN para lograr una condena penal por la matanza ilegal y el tráfico de un león«, explicó la organización en un comunicado.
La prueba consistió en analizar partes traficadas de un león, que resultaron ser genéticamente compatibles con las de un ejemplar macho conocido previamente, pues llevaba un collar con radioemisor, lo que proporcionó a los fiscales una «evidencia científica irrefutable» y condujo a penas de 24 meses de prisión para los responsables.
Su importancia radica en que la mera posesión de partes de este tipo de animales no siempre prueba que se haya cometido un delito, y estos casos suelen fracasar si no se cuenta con pruebas claras que relacionen los restos del felino con un caso de matanza ilegal.
Un precedente mundial en delitos contra la vida silvestre
«Esta condena es mucho más que un simple éxito: representa un cambio radical en la forma en que se investigan y procesan los delitos contra la vida silvestre«, declaró el director ejecutivo de Traffic, Richard Scobey.
El león fue cazado de forma furtiva cerca de las cataratas Victoria en 2024, un delito que inicialmente «parecía difícil de probar», tal y como había ocurrido previamente con otros casos.
Sin embargo, un grupo de científicos del laboratorio del servicio de preservación de vida silvestre de Zimbabue, Victoria Falls Wildlife Trust, con el apoyo de ONG como Traffic y Trace, aplicó una técnica de perfil genético recientemente desarrollada para generar un perfil completo de ADN a partir de las partes del león incautadas.
El tráfico de fauna mueve 23.000 millones al año
Este perfil se comparó con el material genético del león cazado furtivamente, y se verificó de forma independiente con una base de datos genética nacional. «Este avance representa más que un logro científico; encarna nuestra determinación de proteger la biodiversidad para las generaciones futuras«, señaló Victoria Falls Wildlife Trust.
Los huesos de león suelen traficarse para la fabricación de adornos, bisutería y otros usos tradicionales.
Las cadenas globales de suministro de especies silvestres se han expandido «significativamente» en volumen, valor y comercio durante las últimas décadas, lo que ejerce una alta presión sobre los ecosistemas y las especies del planeta, según Traffic.
Ciencia y cooperación internacional para proteger la biodiversidad
Este comercio ilegal es una de las actividades delictivas «más rentables» y casi todos los países del mundo participan en el mismo, al tiempo que el tráfico de animales salvajes alcanza los 23.000 millones de dólares (unos 19.000 millones euros) anuales.
Científicos de Victoria Falls Wildlife Trust, con el apoyo de TRAFFIC y Trace, utilizaron perfiles de ADN avanzados para vincular los restos incautados con un león cazado furtivamente cerca de las Cataratas Victoria en 2024.
Los grupos conservacionistas afirman que el comercio ilegal de vida silvestre genera alrededor de 23 mil millones de dólares anuales. La expansión de las cadenas de suministro globales continúa aumentando la presión sobre los ecosistemas y las especies en peligro de extinción en todo el mundo. Seguir leyendo en NATURALEZA.


















