El aviso de los expertos a los dueños de perros y gatos: cada vez se encuentran más larvas y otras plagas en el pienso de mascotas

Publicado el: 28 de abril de 2026 a las 12:44
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Larvas en pienso de mascotas dentro de una bolsa abierta con comida seca contaminada.

Abrir una bolsa de pienso y ver una larva moviéndose puede parecer un susto puntual. Pero a veces ese detalle pequeño cuenta una historia completa sobre higiene, almacenamiento y trazabilidad.

La conclusión principal es clara. Las plagas en alimentos almacenados son frecuentes y, cuando aparecen, la entomología forense permite reconstruir el origen con criterios técnicos, algo clave para proteger a los animales, evitar desperdicio y aclarar responsabilidades.



Un problema más común de lo que parece

En un texto publicado el 22 de abril de 2026 se recuerda que las plagas de alimentos almacenados pueden afectar a productos muy cotidianos. Ahí entran harinas, cereales, arroz, pasta, galletas, frutos secos, especias, leche en polvo, semillas y el pienso seco para animales.

La sorpresa es que no siempre se queda en la cocina. Determinados insectos también pueden encontrarse en productos no alimentarios de origen animal o vegetal, como lana, cuero, pelo, plumas, alfombras, peluches o textiles guardados.



Y el “catálogo” es enorme. En publicaciones especializadas se describe que más de 1.000 especies de insectos pueden infestar productos almacenados en el mundo, aunque no todas llegan a convertirse en un problema doméstico.

La pregunta clave cuando aparece una larva

Cuando aparecen huevos, larvas, polillas o escarabajos, hay una duda que lo cambia todo. ¿La contaminación venía ya de la cadena de producción y distribución o empezó después, en el comercio o en el domicilio?

Abres el paquete, lo ves cerrado y aun así hay vida dentro. Lo primero es pensar en una fábrica, pero a veces el origen está en un almacén húmedo, en un saco mal cerrado o en una despensa donde el calor aprieta.

Ahí entra el perito veterinario especializado en entomología. Su labor es inspeccionar el producto, identificar la especie y valorar su fase de desarrollo para estimar en qué momento se produjo la infestación y traducirlo en una conclusión técnica útil.

Qué es exactamente la entomología forense

La entomología forense se define como el estudio y la aplicación de insectos y otros artrópodos en investigaciones legales. La literatura científica señala que, además de la vertiente médico legal, también existe un área ligada a productos almacenados y otra vinculada a problemas urbanos.

No es solo cosa de series. Un profesor de Zoología de la Universidad de Alcalá explica que solemos asociarla a muertes sospechosas, pero también puede aplicarse cuando hay “infestación de un alimento” o en investigaciones de negligencia y maltrato.

En el fondo, lo que hace esta disciplina es ponerle fecha y contexto a un insecto. No es una prueba infalible por sí sola, pero sí una herramienta objetiva cuando se combina con registros, temperaturas, lotes y condiciones de almacenaje.

Cómo se reconstruye el origen sin adivinar

Los insectos pasan por fases (huevo, larva, pupa y adulto) y su ritmo depende en gran medida de la temperatura, la humedad y el tipo de alimento que encuentran. Por eso el estadio larvario puede ayudar a acotar ventanas de tiempo, siempre con matices y con datos del caso.

La investigación no se apoya solo en “mirar y ya está”. Un artículo técnico del IRTA explica que la inspección visual tras el tamizado tiene limitaciones frente a métodos más nuevos como el diagnóstico molecular, que analiza marcadores como el ADN para detectar plagas con mayor sensibilidad y fiabilidad.

Además, el propio IRTA describe un proyecto orientado a desarrollar una prueba molecular rápida y fiable para detectar contaminación por insectos en granos almacenados y productos procesados. La idea es detectar antes, cuando aún hay margen para actuar.

El coste ambiental de tirar un lote entero

Una bolsa de harina infestada suele acabar en la basura. Un lote de pienso contaminado también, y el problema pasa de la despensa al clima y al contenedor.

Los datos globales ayudan a poner escala. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que en 2022 se desperdiciaron 1,05 mil millones de toneladas de alimentos en hogares, restauración y comercio, lo que equivale a alrededor del 19% de los alimentos disponibles para el consumidor, con la mayor parte concentrada en los hogares.

Y luego está el metano. UNEP recuerda que los restos de comida que acaban en vertederos generan este gas y llega a estimar que la comida en vertederos aporta alrededor del 14% del metano global. Por eso una plaga no es solo un problema de bichos, también es un problema de emisiones y de CO2 equivalente, y ahí la sostenibilidad deja de ser un eslogan.

Prevenir antes que reclamar

La buena noticia es que muchas infestaciones se pueden evitar si la cadena hace los deberes. El Reglamento (CE) 183/2005, que fija requisitos de higiene para los piensos en la UE, incluye medidas eficaces de limpieza y de control de plagas en producción, envasado, almacenamiento y transporte.

Ese mismo texto habla de programas eficaces de control de plagas y de mantener instalaciones, equipos y entornos limpios. Incluso baja al detalle de puertas y aberturas “a prueba de plagas” y del control de polvo y deterioro para evitar proliferaciones.

En paralelo, guías internacionales de buenas prácticas para la industria de piensos insisten en controlar humedad, vigilar almacenes y aplicar regímenes de control de plagas para minimizar contaminaciones. Funciona.

Cuando hay animales de por medio el bienestar también cuenta

La entomología forense no solo sirve para alimentos. En animales, las larvas de mosca pueden provocar miasis si se depositan huevos en heridas o zonas húmedas y sucias, y el deterioro puede ser rápido.

Desde fuera, diferenciar un episodio repentino de un problema de falta de vigilancia no siempre es fácil. Un perito puede valorar la especie implicada, el estadio larvario, la localización de lesiones y el estado general del animal para interpretar qué ocurrió y cuándo.

En explotaciones ganaderas, esta lectura también ayuda a revisar manejo y prevención cuando el problema se repite. Porque el reloj corre más deprisa que la costumbre, y una plaga no espera a que llegue “mejor momento”.

El marco legal europeo sobre higiene de los piensos ha sido publicado en el BOE.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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