La Estrategia Andaluza contra el Veneno reduce un 70 % el envenenamiento de fauna

Publicado el: 6 de enero de 2026 a las 10:03
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Estrategia Andaluza contra el Veneno con unidad canina especializada

La Estrategia Andaluza contra el Veneno ha demostrado que la perseverancia y la ciencia aplicada pueden cambiar el destino de la fauna silvestre.

En un territorio donde durante décadas el uso ilegal de cebos tóxicos dejó un rastro silencioso de muerte, el trabajo coordinado de agentes ambientales y perros adiestrados ha logrado reducir de forma drástica una de las amenazas más letales para la biodiversidad.



Una Unidad Canina Especializada es el instrumento fundamental que permite a las autoridades localizar cebos envenenados en paisajes naturales y apoyar las diferentes labores de control para prevenir prácticas ilegales perjudiciales para los ecosistemas.

Desde su lanzamiento en 2004, el programa ha realizado más de 5300 inspecciones, lo que representa la mayor iniciativa de búsqueda antiveneno que se ha documentado a nivel internacional y consolida a Andalucía como referente europeo en eficacia.



Estrategia Andaluza contra el Veneno y protección de la biodiversidad

Una unidad canina pionera ha permitido retirar miles de cebos tóxicos del medio natural y frenar una de las mayores amenazas para la biodiversidad.

La Estrategia Andaluza contra el Veneno ha logrado disminuir en un 70 por ciento el fallecimiento de especies protegidas y no protegidas por envenenamiento, un programa diseñado para preservar la biodiversidad en el que destaca una unidad canina para detectar cebos peligrosos.

La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente cuenta con una Unidad Canina Especializada (UCE), una de las herramientas clave de su Estrategia Andaluza contra el Veneno (EAV) que permite detectar cebos peligrosos en el campo.

La unidad canina especializada contra el uso de venenos

El programa, diseñado para conservar la biodiversidad de Andalucía, ha permitido reducir en un 70 % el número de casos de envenenamiento de fauna en el medio natural, ya sean especies protegidas o no protegidas.

Desde su creación en 2004, la unidad canina ha realizado 5.300 inspecciones, el mayor esfuerzo de búsqueda de venenos ilícitos del que se tiene constancia en el contexto internacional, y se ha convertido en un referente europeo por su efectividad.

Este grupo de perros entrenados funciona como un mecanismo de apoyo a los agentes de la autoridad en las tareas de búsqueda y vigilancia de venenos, especialistas que han podido retirar de los campos andaluces miles de cebos envenenados y trampas mortales que solo contribuirían a empobrecer el patrimonio natural.

Dos décadas de lucha contra los cebos envenenados

La Unidad Canina Especializada está compuesta por dos equipos, cada uno con cuatro perros y un guía canino, ejemplares de pastor belga malinois, border collie y otras razas que están entrenados para detectar todo tipo de sustancias en el medio natural, pero también en vehículos, naves agrícolas y viviendas.

El uso de cebos envenenados es una práctica extendida por todo el territorio español y europeo para controlar a los predadores naturales, que está prohibido desde 1983, pero que ha ocasionado la muerte de ejemplares de especies protegidas como el quebrantahuesos o el lince ibérico.

Como respuesta, la Junta diseñó su Estrategia, un proyecto pionero en Europa que pretende minimizar una de las principales amenazas a las que se enfrentan determinadas especies catalogadas.

Un modelo de referencia en Europa

Tras veinte años de trayectoria, la unidad canina se ha convertido en una herramienta eficaz para la lucha contra el veneno, cuyos resultados están a disposición de otros territorios nacionales e internacionales con problemática similar.

Perros adiestrados y guías asisten a los agentes en la retirada de miles de cebos envenenados y de trampas letales, evitando mayores daños al patrimonio natural y salvaguardando las poblaciones más vulnerables de fauna silvestre en toda la región.

Tras dos décadas, la iniciativa se erige como un modelo europeo pionero, ofreciendo métodos probados y replicables a otras regiones que se enfrentan a amenazas similares y demostrando el valor de las herramientas de detección especializadas para la conservación de la biodiversidad. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE

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