Hallan una huella gigante de dinosaurio en Burgos: un colaborador especializado en paleontología local localizó cerca de Salas de los Infantes un fósil excepcional. La pieza, tras su hallazgo, fue trasladada al Museo de Dinosaurios para completar las tareas de acondicionamiento, análisis y estudio minucioso.
El hallazgo corresponde al contramolde natural de una pisada que mide 78 centímetros de largo y 35 de grosor. Sorprende al conservar la marca detallada de los cinco dedos y unos finos surcos del rozamiento de la piel.
Los expertos atribuyen provisionalmente la marca a un descomunal titanosauriforme que medía unos 3,1 metros de altura hasta la cadera. El sedimento que rellenó la pisada sobre un suelo húmedo hace 125 millones de años permitió preservarla.
Este tipo de vestigios refuerza el valor científico del sureste burgalés, un entorno protegido de relevancia internacional. La zona destaca también por sus campañas de conservación y por los hitos como la proyección mundial de la huella Iniestapodus burgensis.
Hallan una huella gigante de dinosaurio en Burgos con cinco dedos perfectamente reconocibles
El hallazgo fue realizado cerca de Salas de los Infantes por Luis Ángel Izquierdo, informador, guía del Museo de Dinosaurios y colaborador con experiencia en el estudio del patrimonio paleontológico burgalés. La pieza fue trasladada al museo para someterla a tareas de limpieza, estabilización, documentación y análisis.
La icnita alcanza aproximadamente 78 centímetros de longitud y 35 centímetros de grosor o profundidad. Presenta una forma rectangular, ensanchada en su mitad anterior, y conserva la impresión de cinco dedos, una anatomía compatible con el pie posterior de un gran dinosaurio saurópodo.
También aparecen pequeños surcos producidos por el arrastre de las escamas cuando la extremidad penetró en el barro. Estas marcas aportan información que va más allá del tamaño: permiten estudiar cómo se movió el pie, la consistencia del sustrato y el modo en que el animal retiró la extremidad.
La pisada perteneció probablemente a un titanosauriforme gigantesco
Los investigadores atribuyen provisionalmente la huella a un titanosauriforme, grupo de saurópodos de cuello largo, cuerpo voluminoso y extremidades columnares en el que se incluyen formas como Brachiosaurus y el dinosaurio burgalés Europatitan.
A partir del tamaño de la pisada, el equipo calcula que la extremidad posterior podría haber alcanzado alrededor de 3,1 metros hasta la cadera. Esa estimación permite hablar de un dinosaurio gigante, aunque determinar su longitud total exigirá completar el estudio morfológico y compararlo con otras icnitas conocidas.
La atribución se apoya en la estructura ancha de la huella y en la presencia de cinco dedos. No obstante, una icnita aislada no permite identificar una especie concreta: refleja la actividad de un animal, pero no conserva por sí sola todos los caracteres anatómicos presentes en un esqueleto.
Una cápsula del tiempo creada por barro, sedimentos y erosión
La pieza es un contramolde natural. El dinosaurio hundió el pie en una capa de barro húmedo, dejó una cavidad y, posteriormente, nuevas arenas o limos rellenaron ese hueco antes de que pudiera desaparecer. El sedimento se compactó y reprodujo la pisada en tres dimensiones.
Millones de años después, la erosión eliminó las capas que cubrían el fósil y dejó visible aquella copia pétrea. Este proceso también explica por qué el ejemplar sobresale y presenta un espesor de 35 centímetros, en lugar de aparecer únicamente como una depresión sobre la roca.
La Fundación Dinosaurios de Castilla y León explica que este tipo de huellas tridimensionales caracteriza también al yacimiento de Costalomo, datado en torno a 125 millones de años y conocido internacionalmente por la fidelidad con la que conserva dedos y otras estructuras de las pisadas.
La sierra de la Demanda conserva un archivo excepcional del Cretácico
El sureste de Burgos reúne una extraordinaria concentración de fósiles e icnitas. La denominada Ruta Tierra de Dinosaurios conecta enclaves como La Pedraja, Las Sereas 7, Costalomo y El Frontal, además del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes. Varios de estos yacimientos están declarados Bien de Interés Cultural.
La comarca conserva rastros de saurópodos, dinosaurios carnívoros, ornitópodos y formas avianas, además de restos de cocodrilos, tortugas, peces y plantas. Hace unos 130 millones de años, este territorio formaba parte de una llanura fluvial de clima subtropical, con ríos, zonas encharcadas, coníferas y helechos.
La nueva pieza amplía ese registro al documentar un animal gigantesco en la primera mitad del Cretácico. También refuerza la relevancia científica del Museo de Dinosaurios, cuya colección incluye fósiles únicos y restos de saurópodos como Demandasaurus darwini.
Las Sereas conecta la paleontología burgalesa con Japón
El descubrimiento coincide con la XXII Campaña de Excavaciones Paleontológicas, dedicada este año a conservar los yacimientos de Las Sereas 7, próximo a Quintanilla de las Viñas, y La Pedraja, en Mambrillas de Lara. Los trabajos incluyen limpieza, consolidación y protección de las huellas frente al deterioro.
Las Sereas forma parte de un megayacimiento de aproximadamente cinco kilómetros, con miles de icnitas distribuidas en 14 afloramientos. Entre ellas destacan los rastros de Iniestapodus burgensis, una huella única descrita en Burgos y bautizada en homenaje al futbolista Andrés Iniesta.
Una reproducción digital de esa icnita ha viajado hasta el Museo de Dinosaurios de la Prefectura de Fukui, en Japón.
Su presencia en una exposición internacional sobre saurópodos confirma que el patrimonio fósil de la sierra de la Demanda posee relevancia científica y divulgativa mucho más allá del territorio donde fue descubierto.
Que hallan una huella gigante de dinosaurio en Burgos no significa únicamente incorporar una pieza espectacular a una vitrina. Sus dedos, dimensiones y surcos permiten aproximarse al cuerpo y al movimiento de un animal que atravesó un paisaje fluvial desaparecido hace más de 125 millones de años.
La prioridad será ahora consolidar el fósil, frenar el deterioro producido por su exposición a la intemperie y completar su descripción científica. El hallazgo vuelve a demostrar que la sierra de la Demanda sigue guardando episodios inéditos de la vida de los grandes dinosaurios ibéricos.
Hallan una huella gigante de dinosaurio en Burgos: te lo contamos en 15 segundos
¿Dónde han encontrado la huella gigante de dinosaurio en Burgos?
La pieza fue localizada en la sierra de la Demanda, en un enclave próximo a Salas de los Infantes, y trasladada posteriormente al Museo de Dinosaurios para su estudio y conservación.
¿Cuánto mide la nueva huella de dinosaurio hallada en Burgos?
La icnita mide aproximadamente 78 centímetros de longitud y alcanza unos 35 centímetros de grosor, además de conservar la marca de cinco dedos.
¿De qué dinosaurio es la huella gigante encontrada en Burgos?
Los especialistas consideran que perteneció al pie posterior de un saurópodo titanosauriforme, un grupo de grandes herbívoros de cuello largo relacionado con dinosaurios como Brachiosaurus o Europatitan.
¿Cuántos años tiene la huella gigante de dinosaurio de Burgos?
La datación provisional la sitúa en la primera mitad del Cretácico, hace más de 125 millones de años.
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