La Inteligencia artificial detecta cetáceos en el Estrecho de Gibraltar con alta precisión acústica marina supone un avance clave. Permite analizar grandes volúmenes de datos en tiempo récord y sin interferir en los animales.
Inteligencia artificial detecta cetáceos en el Estrecho de Gibraltar con alta precisión acústica marina
Un sistema desarrollado por la Universidad de Cádiz permite analizar cientos de horas de grabaciones submarinas con gran precisión, mejorando el estudio de cetáceos en uno de los entornos marinos más complejos del mundo
Científicos han desarrollado un sistema de inteligencia artificial que adapta los modelos de reconocimiento de los sonidos de las aves y los emplea para identificar vocalizaciones de cetáceos, incluso en entornos marinos con ruido elevado y complejidad ambiental.
El algoritmo se entrenó con grabaciones realizadas en el Estrecho de Gibraltar y con bases de datos de cetáceos, permitiendo detectar patrones acústicos sutiles y mejorar progresivamente la precisión mediante la validación de los expertos.
El sistema desarrollado por el Instituto de Investigación Marina (INMAR) de la Universidad de Cádiz permite procesar hasta 500 horas de grabaciones submarinas en un solo día, con una precisión cercana al 88 %, lo que supone un salto tecnológico frente al análisis manual tradicional.
Este avance es especialmente relevante en el Estrecho de Gibraltar, uno de los entornos marinos más complejos debido al intenso tráfico marítimo, el ruido submarino constante y la mezcla de aguas entre el Atlántico y el Mediterráneo.
Gracias a esta tecnología, los investigadores pueden detectar silbidos de cetáceos de forma automatizada, reduciendo meses o incluso años de trabajo a solo unos días, lo que multiplica la capacidad de investigación científica.
¿Cómo funciona el sistema de inteligencia artificial para detectar cetáceos?
El sistema se basa en técnicas avanzadas de deep learning y transferencia de aprendizaje, utilizando modelos originalmente diseñados para reconocer cantos de aves que han sido adaptados al entorno marino.
Para entrenar el algoritmo, se combinaron audios reales del Estrecho de Gibraltar con bases de datos de sonidos de cetáceos, generando un modelo capaz de identificar patrones acústicos complejos en condiciones de ruido elevado.
El proceso es iterativo: el sistema detecta posibles señales, los expertos validan los fragmentos relevantes y esa información vuelve al modelo, mejorando progresivamente su precisión y reduciendo errores.
Monitorización acústica en el Estrecho de Gibraltar: un entorno único y complejo
El Estrecho de Gibraltar es un corredor clave entre dos océanos, con condiciones oceanográficas únicas que favorecen una gran diversidad de especies como delfines, orcas, cachalotes y ballenas migratorias.
Los investigadores instalaron hidrófonos submarinos cerca de Tarifa, recopilando más de 1.300 horas de audio en diferentes periodos del año, lo que permitió analizar la actividad acústica en distintas condiciones ambientales.
Este tipo de monitorización es no invasiva, lo que significa que permite estudiar a los animales sin alterar su comportamiento, incluso en condiciones de baja visibilidad, gran profundidad o durante la noche.
¿Por qué este sistema revoluciona el estudio de los cetáceos?
Tradicionalmente, el análisis de grabaciones acústicas requería revisar manualmente miles de horas de audio, un proceso lento y costoso que limitaba la escala de los estudios científicos.
Con esta herramienta, ese proceso se automatiza, permitiendo detectar patrones de comportamiento, presencia de especies y cambios en el entorno de forma mucho más rápida y eficiente.
Además, el sistema permite estudiar el impacto del ruido humano en el mar, un factor clave en la alteración de la comunicación de los cetáceos y en su comportamiento.
Aplicaciones reales: conservación marina y control del impacto humano
Una de las principales aplicaciones es la monitorización continua de cetáceos, lo que permite conocer sus rutas, hábitos y zonas de mayor actividad con mayor precisión.
También facilita evaluar la calidad del medio marino, ya que el sonido es un indicador clave del estado del ecosistema, especialmente en zonas con alta presión humana como el Estrecho.
Además, esta tecnología puede utilizarse para diseñar medidas de protección, como limitar el tráfico marítimo en zonas sensibles o reducir el impacto acústico en áreas críticas.
Un sistema exportable a otros ecosistemas marinos
Los investigadores destacan que esta metodología es aplicable a otros entornos, como el estudio de peces en praderas de posidonia en Ibiza, donde las condiciones acústicas son diferentes pero igualmente relevantes.
Esto abre la puerta a una nueva generación de herramientas de monitorización ambiental basadas en inteligencia artificial, capaces de analizar ecosistemas completos.
El proyecto, financiado con fondos europeos Next Generation EU, demuestra el potencial de la tecnología para mejorar la investigación científica y la conservación de la biodiversidad marina.
La Inteligencia artificial detecta cetáceos en el Estrecho de Gibraltar con alta precisión acústica marina marca un antes y un después en la investigación marina y la protección de especies.
La monitorización submarina es no invasiva y registra actividades de delfines, ballenas y orcas. Gracias a ello es posible analizar su comportamiento sin alterar su rutina, incluso en la oscuridad, a gran profundidad o en condiciones de visibilidad limitada.
Esta tecnología facilita el estudio de rutas, hábitos y zonas críticas, al tiempo que evalúa los impactos del ruido humano y puede aplicarse a otros ecosistemas, abriendo nuevas oportunidades para la conservación marina basadas en inteligencia artificial.













