Investigadores descubren en China una serpiente de ‘dos cabezas’ con una capacidad única en el mundo para escaparse de sus depredadores

Publicado el: 27 de mayo de 2026 a las 08:03
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Serpiente Calamaria incredibilis descubierta en China con una cola que parece una segunda cabeza.

Una nueva serpiente encontrada en el sur de China acaba de recordar algo importante. La naturaleza todavía guarda sorpresas muy pequeñas, escondidas bajo hojas, tierra húmeda y grietas de roca. Su nombre científico es Calamaria incredibilis, y aunque ya se la conoce como la serpiente «de dos cabezas», no es un animal mutante ni una rareza de feria.

La clave está en su defensa. Cuando se siente amenazada, esta serpiente no ataca ni sale disparada. Enrolla el cuerpo, levanta su cola corta y roma, y la convierte en una especie de falsa cabeza para despistar a posibles depredadores. Una estrategia sencilla, pero muy eficaz. Y eso se nota.



No tiene dos cabezas

La llamada serpiente de caña de Guangxi es pequeña, fina y no venenosa. Los ejemplares descritos apenas superan los 20 centímetros, una talla que ayuda a entender por qué puede pasar desapercibida en el suelo del bosque. A simple vista, sería fácil confundirla con otra especie parecida del mismo grupo.

Lo más llamativo es su cola. Es corta, gruesa y acaba en una punta obtusa, con un aspecto que puede recordar a la cabeza. Cuando el animal se asusta, puede formar una figura parecida a un ocho o levantar esa cola para crear confusión. ¿Qué ve entonces un depredador? Quizá una cabeza donde en realidad solo hay una cola.



Este detalle explica su apodo, pero conviene no exagerar. No estamos ante una serpiente con dos cabezas reales, sino ante un caso de mimetismo defensivo. En otras palabras, usa su propio cuerpo como señuelo. Pequeña, sí. Indefensa, no tanto.

Cómo la identificaron

El hallazgo no se basó solo en una fotografía curiosa. Los investigadores combinaron el estudio de su forma externa, sus escamas, sus dientes y su ADN mitocondrial. Ese cruce de pruebas permitió concluir que no era una variante de una especie ya conocida, sino una línea evolutiva independiente.

El estudio describe rasgos muy concretos. Entre ellos, nueve dientes maxilares agrandados, escamas dorsales lisas en 13 filas y una coloración marrón con siete series longitudinales de franjas oscuras interrumpidas. Dicho de forma más simple, los científicos miraron tanto el «dibujo» exterior como la huella genética del animal.

También compararon la nueva especie con otros miembros del género Calamaria. En el gen mitocondrial analizado, las diferencias con varios parientes cercanos fueron importantes. Para el lector no especializado, esto significa que la sospecha inicial encontró respaldo en el laboratorio. No era solo una serpiente parecida.

Un bosque con vida oculta

La especie se ha localizado en Guangxi, en el sur de China, con registros en zonas de Chongzuo y Guilin. Uno de los ejemplares procede de la Reserva Natural Nacional de Huaping, un área de bosque donde el trabajo de campo sigue revelando animales difíciles de ver. A veces la biodiversidad no está en grandes mamíferos, sino en criaturas del tamaño de un lápiz.

Esta serpiente tiene hábitos semifosoriales. Eso quiere decir que vive muy ligada al suelo, entre hojarasca, tierra suelta y grietas. Según la información divulgada por los investigadores, se alimenta sobre todo de lombrices y larvas de insectos, se mueve despacio y tiene un carácter dócil. No es el tipo de animal que busca problemas.

El problema es que precisamente ese modo de vida la hace difícil de estudiar. Si pasa buena parte del tiempo bajo la hojarasca, pueden pasar años sin que nadie la detecte. Por eso estos descubrimientos son tan valiosos. Nos enseñan que el bosque no siempre muestra todo lo que tiene.

Por qué importa este descubrimiento

El nombre incredibilis no se eligió por casualidad. Los autores explican que hace referencia a lo «extraordinario» del hallazgo y a la diversidad críptica que se está revelando dentro de este grupo de serpientes. La diversidad críptica es, en buena medida, biodiversidad escondida a plena vista. Animales que parecen iguales, pero no lo son.

Guangxi aparece en el estudio como una zona especialmente interesante para este tipo de diversificación. Su relieve, sus formaciones kársticas y su posición entre el sur de China y el norte de Indochina pueden haber favorecido que linajes cercanos quedaran separados y evolucionaran de forma distinta. Es como un pequeño laboratorio natural, pero hecho de montañas, bosques y tiempo.

Esto tiene una consecuencia directa para la conservación. Si confundimos varias especies bajo un mismo nombre, podemos pensar que una serpiente está más extendida de lo que realmente está. Y ahí empiezan los riesgos. Proteger bien exige saber primero qué estamos protegiendo.

Lo que falta por saber

De momento, Calamaria incredibilis está representada por muy pocos ejemplares confirmados. Los autores recomiendan considerarla provisionalmente como especie con datos insuficientes bajo los criterios de la Lista Roja de la UICN. No porque se sepa que está a salvo, sino porque todavía falta información sobre su población, sus amenazas y su distribución real.

Los investigadores creen que podría tener una distribución más amplia dentro de Guangxi e incluso aparecer en zonas próximas del norte de Vietnam, por la cercanía del lugar donde se recogió el holotipo a la frontera. Pero, por ahora, eso sigue siendo una hipótesis. La ciencia necesita más muestreos, más ADN y más paciencia.

El hallazgo deja una lectura clara. Una serpiente diminuta, capaz de fingir una segunda cabeza, puede decir mucho sobre la evolución y sobre la importancia de conservar reservas naturales antes de que se pierda lo que ni siquiera hemos llegado a conocer. 

El estudio completo ha sido publicado en la revista Zoosystematics and Evolution.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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