El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación con una precisión que supera los métodos tradicionales, un avance más propio de la biotecnología que de la observación clásica, según un estudio del IEO.
Una herramienta innovadora. Capaz de detectar especies difíciles de observar y mejorar la monitorización marina, clave para la biodiversidad.
A diferencia de los sistemas clásicos, este nuevo sistema no depende de condiciones visibles ni de la proximidad de los animales. Con solo recoger muestras de agua para analizar el material genético presente es suficiente para determinar qué especies han pasado por esa zona.
Y esto resulta muy útil si hablamos de cetáceos que son esquivos o que suelen habitar en aguas profundas.
El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación
El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación al ofrecer información más completa que los métodos tradicionales, un enfoque más propio de la ciencia avanzada que de técnicas convencionales, según el IEO.
El estudio ha sido desarrollado por el Instituto Español de Oceanografía y el Instituto de Investigacións Mariñas, con resultados publicados en Marine Environmental Research.
La clave está en la metodología: analizar el ADN presente en el agua para identificar especies sin necesidad de verlas directamente, ampliando el conocimiento.
Detección de especies que pasan desapercibidas
La técnica permite detectar especies no observadas y refuerza el seguimiento científico de mamíferos marinos.
El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación al permitir identificar especies no observadas, un avance clave frente a las limitaciones del muestreo visual, según los investigadores.
Entre las especies detectadas destacan la orca, el calderón común y el zifio de True, ausentes en los avistamientos. Esto aporta un valor añadido ya que permite registrar especies raras, esquivas o difíciles de detectar, mejorando los datos científicos.
También se identificaron patrones que amplían el conocimiento sobre especies poco representadas, como el delfín listado.
Alta coincidencia con los métodos tradicionales
El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación al mostrar resultados coherentes con los avistamientos, un respaldo clave para su fiabilidad científica, según el estudio.
Para especies comunes como el rorcual común, los resultados coinciden en gran medida con los registros visuales, confirmando su validez. Esto refuerza su utilidad.
Como herramienta complementaria, no sustitutiva, dentro del estudio de cetáceos. La combinación de métodos permite obtener una visión más completa del ecosistema marino, clave para la investigación.
Aplicación en grandes campañas científicas internacionales
El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación en proyectos de gran escala, un uso más propio de programas internacionales que de estudios locales, según el IEO.
El trabajo se desarrolló en la campaña europea SCANS-IV, la mayor iniciativa de monitorización de cetáceos en el Atlántico Norte, con amplia cobertura.
Los datos son significativos: 258 muestras recogidas en 129 estaciones en más de 270.000 km², una de las mayores áreas estudiadas.
Esto permite avanzar en el conocimiento de la distribución de cetáceos a gran escala, clave para la conservación.
Una herramienta clave para la conservación marina
Para especies comunes como el rorcual común, los resultados coinciden en gran medida con los registros visuales, confirmando su validez. Esto refuerza su utilidad.
El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación al facilitar estrategias más eficaces, un avance más aplicado que teórico, según los expertos. Su utilidad es clara ya que permite mejorar el diseño de políticas de gestión y protección de especies, especialmente vulnerables.
Además, tiene ventajas clave: no invasivo, eficiente y capaz de cubrir grandes áreas, lo que lo hace especialmente valioso.
El futuro, por tanto, apunta en esta dirección en la de integrar tecnología y biología para proteger la biodiversidad marina, con mayor precisión.
Otra de sus ventajas es la capacidad de identificar múltiples especies a partir de una sola muestra, lo que facilita y abre nuevas posibilidades para diseñar estrategias de conservación que sean más eficaces en este sentido.
El ADN ambiental mejora el estudio de cetáceos y su conservación como una herramienta innovadora que amplía el conocimiento científico y refuerza la protección de estas especies, según el estudio. Un cambio en la forma de investigar y una oportunidad para mejorar la conservación marina.












