Los abejorros desafían lo que sabemos sobre la inteligencia y sorprenden a la ciencia

Publicado el: 10 de junio de 2026 a las 08:18
Síguenos
Los abejorros desafían lo que sabemos sobre la inteligencia

Los abejorros desafían lo que sabemos sobre la inteligencia en un descubrimiento que está revolucionando la visión tradicional sobre la mente animal. Un nuevo estudio demuestra que estos insectos pueden encontrar soluciones inéditas a problemas completamente nuevos sin necesidad de entrenamiento previo.

El hallazgo rompe una de las ideas más arraigadas de la biología moderna: que la capacidad de resolver problemas de forma espontánea era una habilidad reservada a humanos, chimpancés, cuervos, delfines y otros animales con cerebros grandes.



Los abejorros desafían lo que sabemos sobre la inteligencia y dejan atónitos a los científicos

Un insecto con un cerebro diminuto obliga a la ciencia a replantear qué significa realmente la inteligencia animal.

Unos abejorros demostraron una asombrosa flexibilidad cognitiva al resolver un reto diseñado por científicos nórdicos. Sin adiestramiento previo, los insectos lograron desplazar un objeto esférico para alcanzar una recompensa oculta en flores artificiales.

Este hito cuestiona un siglo de dogmas científicos que vinculaban la improvisación inteligente solo a mamíferos o aves. El diminuto cerebro de estos polinizadores exhibe procesos de deducción que antes considerábamos exclusivos de primates.



Los abejorros desafían lo que sabemos sobre la inteligencia al resolver un reto nunca visto

La investigación publicada en la revista Science demuestra que los abejorros terrestres (Bombus terrestris) fueron capaces de resolver un desafío para obtener una recompensa alimentaria.

Los científicos situaron una flor artificial azul fuera de su alcance. Para acceder a ella, los insectos tuvieron que desarrollar una estrategia completamente nueva utilizando una bola móvil.

Lo más sorprendente es que nunca habían sido entrenados para ejecutar esa secuencia de acciones, lo que convierte el experimento en uno de los ejemplos más llamativos de resolución espontánea de problemas observados en insectos.

Un cerebro diminuto que desmonta más de un siglo de creencias

Durante décadas se asumió que la capacidad de improvisar soluciones complejas estaba vinculada a animales con sistemas nerviosos especialmente desarrollados.

Los experimentos de Wolfgang Köhler con chimpancés marcaron un antes y un después en la comprensión de la inteligencia animal, al demostrar que podían resolver problemas mediante intuición.

Ahora, más de 100 años después, este estudio sugiere que capacidades similares podrían encontrarse también en organismos con cerebros muchísimo más pequeños de lo que la comunidad científica imaginaba.

La clave está en inventar una solución y no en repetir una conducta

Los investigadores diseñaron controles específicos para descartar que las abejas actuaran por azar o simplemente siguiendo señales visuales.

Los abejorros únicamente habían aprendido que la flor azul contenía una recompensa y que la bola era un objeto seguro y manipulable.

Sin embargo, fueron capaces de combinar ambos conocimientos para generar una respuesta completamente nueva, mostrando una notable flexibilidad cognitiva.

El momento que más sorprendió a los científicos

En algunas pruebas, la flor desaparecía del campo visual mientras los insectos movían la bola. A pesar de ello, los abejorros continuaban desplazando el objeto hasta la posición correcta, algo que sorprendió a los investigadores de las universidades de Oulu, Helsinki y Turku.

Según los autores, los animales parecían pasar de una fase de exploración aparentemente aleatoria a una secuencia extremadamente eficiente orientada a resolver el problema.

Las abejas esconden capacidades mucho más complejas de lo esperado

Este hallazgo se suma a investigaciones anteriores que ya habían demostrado que las abejas pueden aprender observando a otras compañeras, utilizar herramientas sencillas y adaptarse a situaciones cambiantes.

Los científicos consideran que la inteligencia podría estar distribuida en la naturaleza de formas mucho más diversas de lo que se creía.

Cada nuevo descubrimiento obliga a revisar la relación entre tamaño cerebral, aprendizaje, adaptación y capacidad de resolver problemas.

Los investigadores confirmaron que los animales no actuaron por azar ni por reflejos condicionados automáticos. Los insectos planificaron su estrategia e incluso continuaron empujando la bola cuando el alimento desapareció temporalmente de su vista.

El descubrimiento redefine la evolución biológica y demuestra que la inteligencia no depende del tamaño cerebral. La capacidad para solucionar problemas complejos está mucho más extendida en el reino animal de lo estimado.

Los abejorros desafían lo que sabemos sobre la inteligencia en 15 segundos

El estudio demuestra que la inteligencia animal puede aparecer en lugares inesperados. Un insecto con apenas una fracción de las neuronas de un mamífero ha sido capaz de encontrar soluciones novedosas a un desafío desconocido.

Más allá de los abejorros, el descubrimiento abre nuevas preguntas sobre la evolución de la inteligencia y sobre cuánto queda todavía por descubrir en el mundo natural.

¿Qué especie participó en el estudio?

Los experimentos se realizaron con Bombus terrestris, uno de los abejorros más comunes de Europa.

¿Qué hicieron exactamente los abejorros?

Movieron una bola hasta colocarla bajo una flor artificial para poder alcanzar una recompensa.

¿Habían sido entrenados previamente?

No. Los investigadores confirmaron que nunca aprendieron esa conducta antes del experimento.

¿Por qué este descubrimiento es tan importante?

Porque demuestra que un insecto puede mostrar resolución espontánea de problemas, una capacidad tradicionalmente asociada a animales con cerebros mucho mayores.

¿Significa que piensan como los humanos?

No. Los autores aclaran que no existe evidencia de razonamiento humano, aunque sí de una sorprendente flexibilidad cognitiva.

Imagen autor

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

Deja un comentario