Naturaleza

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar: el drama que continúa cuando se apaga el fuego

Vacas cercadas por las llamas, ciervos y jabatos atrapados entre cenizas y explotaciones sin pastos: detrás de cada hectárea quemada comienza otra emergencia que continúa mucho después de extinguirse el incendio.

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar: el drama que continúa cuando se apaga el fuego

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar. El fuego calcina ecosistemas enteros en España, provocando un desastre silencioso para la fauna doméstica y salvaje. Tras la extinción de las llamas, una innumerable cantidad de ejemplares quedan desorientados en paisajes reducidos a cenizas, privados de sustento y de resguardo.

Ganaderos y grupos de voluntarios asumen la compleja tarea de alimentar y cobijar a los animales supervivientes. El devastador impacto económico y operativo para sostener la cabaña ganadera o proteger especies de monte se prolonga durante meses.

Los veterinarios reclaman la falta de protocolos formales de evacuación y de asistencia integral en los planes de emergencia. La inhalación prolongada de humos, el trauma emocional del desplazamiento y la deshidratación severa comprometen gravemente la vida del ganado afectado.

La gestión del territorio mediante ganadería extensiva ecológica resulta vital para prevenir la propagación de las llamas. Evitar nuevos incendios devastadores como los que está padeciendo el país requiere limpiar la masa forestal antes de que el intenso calor estival la vuelva combustible.

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar cuando las llamas desaparecen del horizonte. El fuego no solo calcina árboles y hectáreas: borra pastos, refugios, agua y alimento, desorientando al ganado y expulsando a la fauna silvestre del territorio donde sobrevivía.

España ya conoce la dimensión territorial del desastre. En 2025 ardieron 460.585 hectáreas y hasta 3.000 explotaciones ganaderas pudieron verse afectadas en Ourense, Cáceres, León y Zamora. Pero detrás de esas cifras emerge una crisis mucho menos contabilizada: qué ocurre con los animales durante el incendio y quién se ocupa de ellos cuando las cámaras se marchan.

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar cuando todo se convierte en ceniza

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar mucho después de que desaparezcan las llamas. El fuego elimina simultáneamente refugio, alimento, agua y rutas naturales de escape, convirtiendo la supervivencia posterior en otra emergencia.

En 2025, los incendios arrasaron 460.585 hectáreas en España y pudieron afectar hasta 3.000 explotaciones ganaderas de Ourense, Cáceres, León y Zamora. Solo Galicia sufrió cinco de los diez mayores fuegos registrados aquel año.

El problema continúa fuera del perímetro quemado. Los animales supervivientes pueden quedar desorientados, desplazados y sin recursos, mientras ganaderos y voluntarios afrontan una recuperación que puede prolongarse durante meses.

Vacas entre las llamas: sobrevivir al fuego es solo el principio

José Ramón González todavía recuerda cómo sus 60 vacas quedaron cercadas por las llamas en Castromil, Ourense. Los animales buscaron protección instintivamente en un arroyo mientras el humo dificultaba incluso localizarlos.

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar. La intervención de 10 o 15 vecinos conocedores del monte permitió conducir el ganado hacia una zona húmeda. Aquella movilización evitó una tragedia durante el incendio de A Mezquita, que terminó quemando cerca de 15.000 hectáreas.

Salvar las vacas, sin embargo, no resolvió el problema. Con los pastos destruidos, González tuvo que alimentar al ganado con forraje comprado desde mediados de agosto hasta noviembre. El coste del incendio continuó creciendo cuando el fuego ya era historia.

Ciervos y jabatos sobreviven en islas verdes rodeadas de un paisaje negro

La fauna silvestre tampoco recupera su normalidad cuando llegan los equipos de extinción. Tras el incendio de Niebla, en Huelva, voluntarios encontraron un paisaje donde prácticamente todo se había convertido en ceniza y polvo.

En medio del territorio calcinado permanecían pequeñas superficies intactas utilizadas como refugio. En una de esas islas sin quemar se concentraban ciervos y jabatos, animales que necesitaban grandes cantidades de alimento hasta poder abandonar la zona.

Voluntarios llegaron a movilizar 600 kilos de pienso, cerca de 40 alpacas de paja, fruta y agua. Alimentar temporalmente a estos supervivientes permite afrontar una consecuencia silenciosa del fuego: el bosque puede seguir sin ofrecer comida incluso después de dejar de arder.

Veterinarios contra los incendios: la emergencia animal que exige otra estrategia

La creciente intensidad de los incendios ha llevado a la Organización Mundial de Sanidad Animal a reclamar la participación veterinaria durante todo el ciclo de los desastres, desde la prevención hasta la recuperación posterior.

España dio un paso en abril de 2026 con una nueva Directriz Básica de Planificación de Protección Civil que obliga a contemplar medidas de protección animal. Sin embargo, el texto no establece específicamente la incorporación de servicios veterinarios.

Su participación puede resultar determinante. El humo también es tóxico para los animales, mientras el estrés de una evacuación favorece desorientaciones y pérdidas. Identificación, transporte, asistencia y alojamiento necesitan estar previstos antes de que llegue el fuego.

El verdadero incendio empieza antes de las llamas y continúa meses después

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar. La prevención vuelve a aparecer cuando se pregunta a quienes viven sobre el terreno. Ganaderos como González reclaman una gestión que no dependa exclusivamente de aumentar los medios de extinción, sino que reduzca previamente la vegetación susceptible de convertirse en combustible.

La ganadería extensiva puede desempeñar un papel dentro de esa gestión territorial al aprovechar parte de la biomasa. Sequía, escasez de precipitaciones, calor y vegetación seca pueden combinarse para favorecer incendios capaces de avanzar con enorme rapidez.

Después llegan las consecuencias que difícilmente muestran las imágenes del incendio: comprar alimento, recuperar explotaciones, encontrar agua y reconstruir hábitats. Apagar las llamas puede necesitar días; conseguir que personas y animales vuelvan a disponer de un territorio habitable puede necesitar meses o años.

Detrás de cada hectárea quemada comienza otra emergencia

Cuando termina un gran incendio, el mapa puede contabilizar las hectáreas calcinadas, pero difícilmente refleja todo lo que ha desaparecido dentro de ellas. Los incendios dejan a miles de animales sin hogar, sin pastos, semillas, refugios o puntos seguros de agua. El testimonio de ganaderos y voluntarios descubre esa segunda emergencia: vacas que necesitan meses de forraje comprado, ciervos y jabatos concentrados en pequeñas islas verdes y fauna desorientada que regresa a un territorio convertido en ceniza y polvo.

España ha empezado a incorporar la protección animal a su planificación frente a los incendios, mientras organismos internacionales reclaman integrar también a los veterinarios durante todo el ciclo de la catástrofe. Pero la gran batalla comienza mucho antes de que aparezca la primera llama: gestión del territorio, prevención, ganadería extensiva y coordinación. Porque extinguir el incendio salva el presente; conseguir que siga existiendo un territorio habitable cuando el fuego se marche será lo que salve el futuro.

Los incendios dejan a miles de animales sin hogar: te lo explicamos en 30 segundos

¿Qué les pasa a los animales cuando hay un incendio forestal?

Muchos animales intentan huir instintivamente, mientras otros buscan agua, refugios o pequeñas superficies que no hayan ardido. El humo, las llamas y la destrucción del hábitat pueden provocar desorientación, lesiones, falta de alimento y desplazamientos.

¿Qué ocurre con las vacas y el ganado después de un incendio?

Aunque sobrevivan a las llamas, pueden perder los pastos y reservas de alimento de los que dependen. Algunas explotaciones necesitan comprar forraje durante meses, lo que añade un importante coste económico a los daños sufridos.

¿Qué pasa con los ciervos y otros animales cuando se quema el bosque?

La fauna puede quedar concentrada en zonas que no han ardido dentro de grandes superficies calcinadas. Allí aumenta la necesidad de alimento mientras los animales recuperan movilidad y encuentran nuevos territorios donde refugiarse.

¿Los veterinarios participan en los incendios forestales?

La Organización Mundial de Sanidad Animal defiende su integración en todo el ciclo de gestión de desastres, desde la prevención hasta la evacuación, atención de animales y posterior recuperación.

¿Cómo se puede proteger al ganado de los incendios forestales?

La prevención requiere combinar planes de evacuación, identificación de animales, disponibilidad de agua, coordinación de emergencias y gestión preventiva del territorio, además de reducir la acumulación de vegetación susceptible de alimentar incendios intensos.

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