Es común que tu perro se acerque y coloque su cabeza entre tus piernas, lo que genera preguntas, como si busca riña, si tiene miedo o busca llamar la atención. No hay una explicación universal, hay que observar el momento y el resto de su cuerpo.
Suele ser una conducta de cercanía e inofensiva, pero si la cola está entre las piernas, orejas hacia atrás, hay temblores o rigidez pueden indicar que sí está buscando protección.
Cariño, atención o una costumbre aprendida
Cuando el perro está relajado, que apoye su cabeza entre tus piernas puede ser simplemente, que está disfrutando con el contacto y se siente seguro a tu lado. Suele ir acompañado de una mirada suave, musculatura relajada, y orejas en una posición natural.
Otra opción es que haya aprendido que, con este gesto, recibe caricias, comida y provoca un paseo, entonces, lo repetirá habitualmente. En caso de que no te guste, la American Animal Hospital Association dice que nunca hay que castigar, es mejor instarle a que se siente en el suelo o que simplemente no se apoye en ti, y premiarlo cuando lo hace.
Cuando tus piernas se convierten en refugio
Pero cuando siente miedo, por una tormenta, por petardos, por acudir al veterinario, muchos perros buscan refugio en su persona de confianza. Y ese hueco entre las piernas puede convertirse en una barrera protectora.
La postura para entenderlo es clave, como indica la RSPCA. Una postura baja, la cola metida, las orejas hacia atrás, los bostezos y el lamido de labios suelen indicarnos que el perro siente incomodidad. Si esto viene acompañado de temblores o intenta escapar, lo ideal es alejarlo del estímulo.
Si busca contacto y está relajado, se le puede acariciar, al contrario de lo que muchos piensan, el contacto con el perro asustado no significa que esté premiando ese miedo. Lo que no se debe hacer es sujetarlo ni forzar las caricias.
Lo que el gesto no demuestra
Lo que está claro es que no demuestra que este gesto sea un “te quiero” del perro, pero, tampoco lo hace porque te vea triste o porque sea su manera de marcarte como propiedad. Natalia Albuquerque y Kun Guo dirigieron un estudio en la Universidad de Lincoln y la Universidad de São Paulo, donde pudieron probar que los perros interpretan las emociones de los humanos por la voz y por sus gestos faciales, pero una postura del perro no vale para saber qué piensan o por qué hacen una u otra cosa.
Tampoco es dominancia, aunque si en ese momento alguien se acerca y el perro se pone en alerta, podría interpretarse más como una actitud de protección. Y tampoco quiere decir que el perro sufra ansiedad por separación, ese problema ocurre cuando el perro se queda solo.
Cómo reaccionar y cuándo pedir ayuda
Hay que saber qué pasa en el entorno para identificar esta actitud del perro, también observar sus gestos para determinar una posible causa. Si es un acto tranquilo, no hay problema, pero si está buscando atención, debes esperar un momento de calma y ofrecerle otras alternativas, como sentarse en el suelo o ponerse a tu lado sin apoyarse, y premiarlo si lo hace. Si el comportamiento aparece sin motivo, se asocia al miedo, y coincide con falta de hambre, cansancio, dolor o sensibilidad, lo ideal es consultar al veterinario.
La información se ha publicado en el Manual veterinario de Merck.



