Un murciélago del Ártico aparece en los Pirineos: durante un rutinario control nocturno en el Cadí-Moixeró, un grupo de biólogos dio con un murciélago boreal (Eptesicus nilssonii), un mamífero propio de latitudes árticas del que jamás se había tenido constancia firme en la península ibérica.
El hallazgo se produjo tras examinar a más de doscientos voladores en una sola jornada de campo. La presencia de este diminuto habitante del frío en cotas pirenaicas rompe los esquemas cartográficos actuales sobre la distribución de la especie y plantea preguntas fascinantes sobre la capacidad de nuestro entorno para albergar fauna insospechada.
Investigadores del Centro BETA y del Museo de Ciencias Naturales de Granollers analizan ahora el perfil genético del espécimen. El objetivo prioritario pasa por dilucidar si se trata de un simple viajero desorientado procedente de los Alpes o si, por el contrario, existe una colonia oculta que lleva siglos establecida en estos valles.
El caso no es aislado, pues hace poco también se detectó en la misma zona al murciélago argentado, otra criatura de corte septentrional. Estos datos consolidan a los Pirineos como una auténtica isla ecológica capaz de dar cobijo a la biodiversidad más adaptada a los climas extremos, un refugio natural que apenas empezamos a comprender.
Un murciélago del Ártico aparece en los Pirineos entre otros 230 ejemplares
El descubrimiento ocurrió el 20 de julio durante una campaña científica encargada por el parque natural del Cadí-Moixeró al Grupo de Investigación BiBio, integrado en el Centro Tecnológico BETA, y al Museo de Ciencias Naturales de Granollers.
Aquella noche resultó extraordinariamente productiva: los investigadores capturaron 231 murciélagos pertenecientes a 12 especies. Entre todos ellos apareció un macho adulto cuya identificación acabaría ampliando hacia la península ibérica el mapa conocido del murciélago del norte.
La captura adquiere especial relevancia porque no existían registros ibéricos confirmados. El hallazgo demuestra además cuánto queda por descubrir incluso dentro de espacios naturales europeos ampliamente estudiados, especialmente cuando se investigan pequeños mamíferos nocturnos difíciles de detectar.
Es el único murciélago que se reproduce más allá del círculo polar
El murciélago del norte constituye una auténtica anomalía entre los mamíferos voladores. Su distribución está estrechamente vinculada a regiones boreales y montañosas, donde debe sobrevivir a temperaturas bajas, inviernos largos y fuertes limitaciones energéticas.
Una de sus armas fisiológicas es el torpor, un estado temporal en el que reduce drásticamente su actividad metabólica y su gasto energético. A diferencia de una larga hibernación, estos episodios pueden durar menos de 24 horas, permitiendo ahorrar recursos cuando las condiciones son adversas.
Esa extraordinaria adaptación explica que pueda ocupar territorios imposibles para muchos otros quirópteros. Precisamente por ello resulta tan intrigante encontrarlo en el Cadí-Moixeró, cientos de kilómetros al sur de buena parte de sus poblaciones conocidas.
¿Llegó desde los Alpes o lleva siglos escondido en Cataluña?
La primera hipótesis es relativamente sencilla: el macho podría haber realizado un desplazamiento desde poblaciones alpinas. Los murciélagos poseen una capacidad de movilidad considerable y algunos realizan movimientos estacionales importantes.
La segunda posibilidad sería todavía más interesante: que exista una población estable desconocida en los Pirineos. Encontrar nuevos individuos, especialmente hembras reproductoras o juveniles, reforzaría considerablemente esta posibilidad y cambiaría el mapa europeo conocido de la especie.
Pero existe una tercera hipótesis fascinante. Los científicos estudian si podrían sobrevivir en las montañas del sur de Europa poblaciones relictas procedentes de las últimas glaciaciones, aisladas durante miles de años en enclaves climáticamente favorables. El análisis genético puede resultar decisivo para explorar esta posibilidad.
Otro murciélago nórdico había aparecido recientemente en el mismo parque
El misterio aumenta porque el murciélago del norte no es la única sorpresa de procedencia septentrional encontrada recientemente en el Cadí-Moixeró. El mismo equipo ha identificado allí al murciélago argentado (Vespertilio murinus), otra especie vinculada principalmente a distribuciones más nórdicas.
La coincidencia abre una pregunta ecológica especialmente interesante: ¿poseen determinadas zonas del Pirineo unas condiciones que permiten refugiar especies características de latitudes mucho más septentrionales? La respuesta podría modificar la interpretación biogeográfica de estas montañas.
Encontrar dos especies nórdicas obliga además a mirar el paisaje desde otra perspectiva.
Bosques, altitud, disponibilidad de insectos, refugios y microclimas podrían estar creando pequeños refugios ambientales capaces de mantener comunidades que habían pasado inadvertidas.
Su ADN puede revelar de dónde procede realmente
El siguiente paso se desarrolla en el laboratorio. Los investigadores están completando el análisis morfológico y genético del ejemplar para confirmar sus características y obtener información que permita compararlo con otras poblaciones europeas.
La genética puede convertirse en una especie de pasaporte biológico. Si el individuo presenta una gran similitud con poblaciones alpinas, ganaría fuerza la hipótesis de un desplazamiento reciente. Una diferenciación genética significativa podría apuntar hacia una historia mucho más antigua.
El equipo prepara además una publicación científica destinada a describir formalmente la primera cita de la especie en la península ibérica. El descubrimiento pasará así de una captura excepcional a convertirse en un nuevo dato dentro de la distribución europea de estos mamíferos.
El Cadí-Moixeró emerge como refugio para biodiversidad inesperada
El descubrimiento recuerda la importancia de realizar inventarios continuados. Una única noche produjo 231 capturas y 12 especies diferentes, una muestra de la extraordinaria diversidad de murciélagos que puede concentrarse en determinados paisajes montañosos.
Los murciélagos desempeñan además una importante función como depredadores nocturnos de insectos. Conocer qué especies viven realmente en un territorio permite mejorar su conservación y detectar cambios en distribución, abundancia o comportamiento que de otro modo podrían pasar desapercibidos.
Un murciélago del Ártico aparece en los Pirineos, pero encontrarlo es únicamente el principio.
Ahora será necesario intensificar muestreos, estudiar refugios y buscar nuevos individuos para determinar si aquel macho fue un visitante excepcional o la primera pista de una población que llevaba años escondida ante nuestros ojos.
La gran incógnita científica no consiste ya en confirmar que el murciélago del norte puede alcanzar la península ibérica: el ejemplar del Cadí-Moixeró demuestra que lo ha hecho. La cuestión decisiva es por qué estaba allí y de dónde procede.
Un murciélago del Ártico aparece en los Pirineos y convierte un pequeño mamífero nocturno en una pieza de un enorme puzle biogeográfico. Si aparecen más ejemplares y la genética revela una población diferenciada, el hallazgo podría contar una historia extraordinaria sobre movimientos animales, refugios climáticos y supervivencia desde épocas glaciales.
Un murciélago del Ártico aparece en los Pirineos: te lo contamos en 15 segundos
¿Qué murciélago del Ártico han encontrado en los Pirineos?
Es un murciélago del norte (Cnephaeus nilssonii), una especie adaptada a climas fríos que se distribuye principalmente por regiones septentrionales de Europa y también por áreas alpinas.
¿Dónde han encontrado el murciélago del norte en España?
El ejemplar fue localizado en el parque natural del Cadí-Moixeró, en Cataluña, durante una campaña científica realizada el 20 de julio.
¿Es la primera vez que aparece este murciélago en España?
Sí. Se trata de la primera presencia documentada del murciélago del norte en toda la península ibérica, lo que amplía considerablemente hacia el sur su distribución conocida.
¿Cómo puede sobrevivir un murciélago cerca del círculo polar ártico?
Puede reducir fuertemente su metabolismo mediante episodios de torpor, ahorrando energía durante periodos desfavorables. Su adaptación al frío le permite vivir en condiciones extremadamente exigentes para otros murciélagos.
¿Cómo ha llegado un murciélago nórdico hasta los Pirineos?
Todavía no se sabe. Los científicos estudian si llegó desde los Alpes, pertenece a una población pirenaica desconocida o forma parte de una población relicta que podría haber sobrevivido desde periodos glaciales.
¿Hay más murciélagos del norte viviendo en los Pirineos?
Todavía no puede afirmarse. Precisamente una de las prioridades será buscar nuevos ejemplares y determinar si existe una población estable en el Cadí-Moixeró o si el macho localizado era un individuo aislado.
¿Qué descubrirá el análisis de ADN del murciélago?
Comparar su genética con poblaciones europeas puede proporcionar pistas sobre su origen y parentesco. Estos resultados serán especialmente importantes para evaluar si existe una población ibérica diferenciada y hasta ahora desconocida.



