La experiencia así lo corrobora. Y es que, en muchos ayuntamientos adscritos al proyecto de Sogama
En declaraciones efectuadas a la emisora Cope Galicia, el alcalde de Vilanova de Arousa, Gonzalo Durán, se mostró satisfecho por haber implantado en su municipio el programa de compostaje doméstico. Ahora bien, no quiso augurar resultados, que en todo caso espera sean satisfactorios. “Lo que puedo decir es que tenemos mucha ilusión”, remarcó, al tiempo que puso de relieve la excelente acogida de la que gozaron las charlas de autocompostaje impartidas por técnicos al servicio de la Sociedade Galega do Medio Ambiente y que sirvieron para convocar a un buen número de vecinos interesados en la iniciativa y dispuestos a participar activamente en la misma.
Por lo general, y dada la experiencia en otros municipios, no supone esfuerzo adicional para la población, toda vez que se trata de recuperar una práctica tradicional en Galicia, pues no debemos olvidar que los restos orgánicos se han separado en origen desde siempre con la pretensión de alimentar al ganado y/o hacer compost. El objetivo es el mismo, sólo que en este caso el proceso se moderniza y resulta más cómodo. De ahí que Sogama haya suministrado al concello arousano una partida de recipientes de 340 litros de capacidad, fabricados con materiales reciclados y reciclables, y que los usuarios finales tendrán en el entorno de sus casas para fabricar abono a partir de la materia orgánica, convirtiéndola, en condiciones controladas de temperatura y humedad, en un abono natural con excelentes propiedades para el suelo.
La experiencia así lo corrobora. Y es que, en muchos ayuntamientos adscritos al proyecto de Sogama, en su momento ésta encargó a la Universidad de Santiago de Compostela un análisis científico del compost resultante a través del cual se acreditó que éste cumplía con todos los requisitos legales contemplados por la normativa vigente, pudiendo ser aplicado en la agricultura sin restricciones y con absolutas garantías.
Considera que la conversión de materia orgánica en un abono natural con importantes propiedades nutritivas para el suelo es una tarea fundamental por sus ventajas desde todos los frentes. El objetivo de la corporación local es enviar la menor cantidad posible de basura a Sogama, y no solo por sus beneficios ambientales, aspecto que, sin lugar a dudas, debe primar sobre los demás, sino por sus ventajas económicas. “Cada kilo de basura que mandamos a Sogama nos cuesta 10 céntimos; lo que queremos es entregar menos residuos a esta empresa pública y ahorrar costes”. De ahí que el regidor no haya dudado en sumarse al programa de compostaje doméstico promovido por la entidad y del que hacen uso más de 100 concellos de distintos puntos de Galicia, habiendo distribuido a día de hoy alrededor de 4.300 compostadores.
SANEAMIENTO EJEMPLAR
Otro de los ámbitos de los que el alcalde puede y quiere presumir es de la excelente calidad de las aguas de la localidad. Atribuye este éxito a tres ingredientes que, a su juicio, han sido esenciales: “Cabeciña, muchos años de trabajo y mucho dinero”. Explicó que el concello dispone, al lado del río Umia y del mar, de un colector de casi un metro de diámetro y 20 kilómetros de longitud que recoge todo para llevarlo a depurar, a lo que añadió que, “hemos recuperado el parque de cultivos marinos de Esteiro, que es lo mejor que hay en Galicia”.
Se muestra orgulloso de haber posibilitado el saneamiento del cien por cien del municipio; una labor de más de un decenio que ha permitido que las aguas de baño tengan una excelente calidad.
En este sentido, recordó que Vilanova de Arousa depende en gran medida de los recursos naturales. “Tenemos bancos marisqueros por todas las playas, así como el principal puerto de descarga de mejillón. Vivimos mayoritariamente de nuestro medio y debemos cuidarlo”, subrayó.



















