Cada enero, cuando el lago Allatoona, en Georgia (Estados Unidos), está unos 5 metros por debajo de su nivel normal, guardas y voluntarios fijan sobre el fondo al descubierto cientos de árboles de Navidad que los vecinos han dejado después de las fiestas. Cuando el agua vuelve a subir, esos árboles quedan sumergidos y pasan a funcionar como refugios para los peces del lago.
El invierno pasado se anclaron 150 alrededor del espigón de pesca de Red Top Mountain y otros 50 en Coopers Branch, según el informe de pesca del Departamento de Recursos Naturales de Georgia (DNR) del 27 de febrero de 2026. Los trabajos los hizo el personal del DNR junto al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE), el organismo que gestiona el embalse.
«Cada año, después de Navidad, pedimos al público que done los árboles naturales que normalmente tirarían y que los deje en los puntos de recogida de nuestra oficina o en otros repartidos por el condado», explicó Chris Purvis, guarda jefe del lago Allatoona, en un reportaje del USACE de enero de 2022. «Estos árboles ofrecen un hábitat a la población de peces y con el tiempo mejoran la pesca. El programa ha tenido mucho éxito».
150 árboles en Red Top Mountain, 50 en Coopers Branch y cinco puntos con bambú
El informe de febrero detalla que, además de los árboles de Red Top Mountain y Coopers Branch, se instalaron grupos de estructuras de bambú en los arroyos Clear, Illinois y Stamp y en el propio Coopers Branch. En total se completaron cinco puntos, cada uno con entre 6 y 8 árboles, según el informe.
En Little River, Sweetwater Creek, el brazo de Allatoona Creek y Clark Creek, el personal del DNR taló y ancló otros 44 árboles de la orilla para «aumentar el hábitat estructural y mejorar la cobertura donde se resguardan los peces», según el mismo documento. En la fecha del informe, el lago estaba 12,8 pies (unos 3,9 metros) por debajo de su nivel normal.
La actualización del informe del DNR del 20 de marzo de 2026 añadió que en lo que iba de año se habían anclado «varios cientos» de árboles de Navidad en el espigón de pesca de Bethany Bridge. También se plantaron más de 150 ejemplares de Cephalanthus occidentalis en Clear Creek, un arbusto de ribera que crece en suelos encharcados.
El mismo informe recuerda que el DNR, el Cuerpo de Ingenieros de Allatoona, los clubes de pesca de black bass y los voluntarios locales llevan «más de 25 años» colaborando para mejorar el hábitat de los peces del lago.
Del triturador de 2000 al fondo del lago en 2006
Una de las organizaciones que participan es Keep Bartow Beautiful, del condado de Bartow, que en 2000 puso en marcha su versión local de «Bring One for the Chipper», la campaña de reciclaje de árboles navideños que funciona en todo Georgia desde 1991. Al principio los árboles se trituraban para hacer acolchado de jardinería, que ayuda a ahorrar agua y a frenar la erosión del suelo. Otros proyectos de Estados Unidos usan árboles de Navidad para frenar la erosión de los humedales costeros.

En 2006 el programa se amplió cuando el Cuerpo de Ingenieros, el DNR y otros socios pidieron a la organización que se sumara a su programa de hábitat para peces, en el que los árboles enteros se anclan y acaban sumergidos para dar refugio a peces pequeños, según explica Keep Bartow Beautiful. En 2016 recibió por ello un premio estatal de Keep Georgia Beautiful.
El USACE, por su parte, sitúa el inicio del programa de reciclaje de árboles en el lago en 2005, con la participación del DNR, el club Marietta Bassmasters, Keep Bartow Beautiful y los Boy Scouts.
Se colocan en enero, con el embalse en su nivel más bajo
El calendario lo marca el agua. Según el reportaje del USACE firmado por Charles Walker en enero de 2022, los árboles se llevan al lago en enero, cuando el nivel está 17 pies (unos 5 metros) por debajo de lo normal.
A cada árbol se le hace un agujero en la base del tronco, después se coloca sobre una base de hormigón y se ata a los demás con alambre. Cada año se elige una zona distinta del lago, de modo que todas van recibiendo hábitat nuevo, y cuando el embalse sube a su nivel de verano los árboles quedan bajo el agua.
«Crecí en el lago, así que poder devolverle algo que tenga impacto es gratificante», contó Dan Pingel, guarda del lago Allatoona, en el mismo reportaje. «Tenemos una gran colaboración con todas las agencias que nos ayudan en este proyecto. Esto ayuda a que la fauna salga adelante».
Las pirámides de bambú de un voluntario que tenía 81 años
Para llegar a las zonas profundas se usan atractores de peces, que son estructuras sumergidas donde los peces se concentran para resguardarse. En 2022 los construía el voluntario Jimmy Moore, que entonces tenía 81 años según el pie de una foto del USACE.
Moore levantaba una pirámide de bambú, se metían los árboles dentro y se anclaba a una base, y luego se ponían bloques de hormigón a los lados para que la estructura se hundiera hasta el fondo con los árboles dentro.
«Los atractores permiten que los peces pequeños entren y queden protegidos de los más grandes, y así pueden crecer», dijo Moore al USACE. «Estos atractores no se deterioran, lo que es muy importante para el lago. Llevo seis años construyéndolos y no hemos tenido ningún problema con ellos».
El bambú se consigue en una jornada anual de corta que guardas y voluntarios del proyecto de Allatoona organizan en Cartersville. Sobre la de octubre de 2024, el USACE explicaba que la actividad sirve para controlar el crecimiento del bambú invasor y fomentar el cuidado del entorno entre los vecinos.
Más de 3500 árboles en 16 años, según el balance de 2022
El informe de pesca del DNR del 4 de febrero de 2022 contaba que esa temporada se habían añadido unos 225 árboles reciclados a los anclajes que ya había alrededor del espigón de pesca del área recreativa Victoria. «Este programa, que cumple ya 16 años, ha añadido más de 3500 árboles de Navidad reciclados al lago Allatoona, en beneficio tanto de los peces de pesca deportiva como de los pescadores», recogía el documento.
El mismo texto explicaba que, al subir el agua en primavera, esos árboles darían refugio a black bass, peces sol y bagres. «El crecimiento del programa nos ha permitido instalar miles de árboles, y solo este año pondremos más de 200», dijo Purvis al USACE en enero de 2022.
Solo se aceptan árboles naturales y sin adornos
La recogida tiene sus normas. En la campaña de 2021 y 2022, la oficina del lago aceptó árboles naturales entre el 26 de diciembre y el 8 de enero en siete puntos de entrega, entre ellos el aparcamiento del espigón de Bethany Bridge y el área de Victoria, y dejó claro que los artificiales no se admitían.
Antes de dejarlos había que quitarles el espumillón, las luces, las guirnaldas y las bolas, y estaba prohibido abandonar basura doméstica en esos puntos. Después, los guardas y los voluntarios los colocaban en el lago dentro del Programa de Mejora del Hábitat Pesquero de Allatoona, en el que colaboran administraciones federales, estatales y locales con asociaciones y empresas de la zona. Como en otros proyectos de restauración de ecosistemas acuáticos con voluntarios, buena parte del trabajo depende de quienes recogen, transportan y colocan el material.
Lo que los informes no llegan a medir
Jim Hakala, supervisor regional de pesca del DNR, aseguró según el reportaje del USACE de 2022 que el proyecto había mejorado de forma notable la pesca en el lago, y Moore sostenía entonces que sus atractores habían ayudado a que creciera la población de peces. Son valoraciones de quienes gestionan y trabajan en el programa, porque los documentos consultados no incluyen censos de peces ni datos de capturas que permitan medir el efecto de cada árbol. Es una pregunta que se repite con otros materiales reutilizados como refugio, desde estructuras de hormigón hasta neumáticos usados convertidos en arrecifes para peces.
Tampoco hay un recuento actualizado del total. La cifra de más de 3500 árboles corresponde al balance de febrero de 2022, y los informes de 2026 describen instalaciones concretas sin sumar el acumulado. Las fuentes tampoco coinciden en la fecha de arranque: el USACE la sitúa en 2005, mientras que el DNR hablaba en febrero de 2022 de un programa que cumplía 16 años, y Keep Bartow Beautiful fecha en 2006 su incorporación.
Los datos de las últimas instalaciones proceden del informe de pesca de Georgia DNR del 27 de febrero de 2026.
Imagen: Charles Walker / Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU.













