Organizaciones sociales, ambientales y del sector pesquero convocan una manifestación el 17 de octubre para reclamar la paralización cautelar de las autorizaciones y una evaluación científica independiente.
“NO A LOS VERTIDOS MINEROS” es el lema de la manifestación convocada por los colectivos pesqueros, sociales y agrícolas contra la contaminación del río Guadalquivir. El próximo sábado 17 de octubre tendrá lugar la concentración en la ciudad andaluza de Sevilla para defender el río de los vertidos que se prevén por la reapertura de las minas de Aznalcóllar y Cobre Las Cruces.
El colmo ha sido que la Junta de Andalucía autorizó el plan para la puesta en marcha de estas minas sabiendo que preveían un vertido de casi 130.000 millones de litros de agua contaminada con metales pesados directamente al Guadalquivir, dejando claro que les da igual que el río se contamine y las consecuencias que esto pueda traer a la población. La manifestación comenzará a las 12:00 y partirá desde el Palacio San Telmo, recorriendo el río hasta las Setas de la Encarnación. No lo dudes, únete.
Vertidos mineros al Guadalquivir
Las entidades convocantes animan a toda la ciudadanía andaluza, colectivos sociales, sindicales, agrarios y pesqueros, y de defensa de la salud pública, a salir a la calle de forma masiva el próximo sábado 17 de octubre en Sevilla en defensa del río Guadalquivir. Bajo el lema «NO A LOS VERTIDOS MINEROS», la manifestación partirá a las 12:00 desde la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía, el Palacio de San Telmo, y después de caminar junto al Guadalquivir llegará hasta las Setas de la Encarnación.
Las organizaciones remarcan la urgencia de una respuesta masiva y unánime de la sociedad civil para defender el río frente a la contaminación de los vertidos mineros del proyecto de reapertura de la empresa Minera Los Frailes de Aznalcóllar, con punto de vertido frente al estadio de la Cartuja de Sevilla, y del proyecto de reapertura de la mina de Cobre Las Cruces de Gerena, que pretende seguir vertiendo en La Algaba.
Ambos proyectos de reapertura ya están autorizados por la Junta de Andalucía, pero no están todavía funcionando.
Las convocantes invitan a que todas las organizaciones que quieran se sumen a esta manifestación. De la salud y buen estado del Guadalquivir dependen el Parque de Doñana y miles de empleos existentes, derivados de actividades económicas como la agricultura, y especialmente el cultivo de arroz, la pesca artesanal y el marisqueo, y el turismo gastronómico sostenible.
Por ello es necesario que exista una contestación fuerte frente a la amenaza inminente de convertir el estuario del Guadalquivir en una cloaca de residuos tóxicos al servicio del extractivismo minero, que pondrá en peligro la supervivencia de todas esas actividades y pondrá en riesgo la salud de toda la ciudadanía por contaminación de la cadena alimentaria.
El río se enfrenta a una crisis ambiental sin precedentes.
La Junta de Andalucía ha autorizado un vertido de aguas contaminadas con metales pesados de unos 130.000 millones de litros directamente en el estuario del Guadalquivir, que afectarían a varios Hábitats de Importancia Comunitaria (HICs) de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Bajo Guadalquivir, que están en Red Natura 2000, y al Parque Nacional de Doñana.
Por otro lado, esos vertidos tendrían también graves consecuencias sobre la seguridad alimentaria, en el consumo de productos agrícolas, de pesca y mariscos, con el incremento de la presencia de metales pesados. Y afectarían tanto a los agricultores del bajo Guadalquivir como a la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar de Barrameda, cuya actividad depende del buen estado de conservación de la desembocadura del río Guadalquivir, así como las actividades de ocio gastronómico que dependen a su vez de la calidad de esos productos.
Las organizaciones recuerdan además que el río Guadalquivir ya presenta signos de contaminación por metales pesados debido a la actividad que ha tenido la mina de Cobre las Cruces desde 2009. Esta contaminación ha quedado constatada por numerosas investigaciones realizadas por científicos y científicas de las universidades de Sevilla, Cádiz y Granada, y recientemente respaldada por un informe que revela que los albures capturados en la zona interior del estuario del Guadalquivir, cerca del vertido de Cobre Las Cruces, presentan unas concentraciones de cobre y manganeso sin precedentes nunca antes registradas en ningún pez del mundo.
Además, las muestras analizadas superan en un 100% los límites máximos de plomo fijados por la Unión Europea para el consumo humano e identifican niveles de arsénico y cadmio superiores a los registrados tras la catástrofe del vertido de Aznalcóllar en 1998, lo que supone un riesgo ecotóxico y sanitario alarmante que las administraciones no pueden seguir ignorando.
Ante esta situación de emergencia, las entidades convocantes exigen la paralización inmediata y cautelar de todas las autorizaciones relativas a los proyectos de vertido al estuario del Guadalquivir, así como una moratoria ante los nuevos permisos mineros que afecten a la cuenca.
Por otro lado, las organizaciones y entidades exigen a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que no otorgue la concesión de aguas que permitiría a la empresa Minera Los Frailes vaciar las aguas contaminadas de las cortas mineras de Aznalcóllar y Los Frailes mediante una tubería de 30 kilómetros hacia el Guadalquivir.
Asimismo, reclaman la aplicación estricta del principio de precaución y la creación urgente de una comisión de científicos e investigadores independientes que evalúe los impactos acumulativos sobre la salud pública, la biodiversidad y los sectores productivos locales, garantizando que el futuro de Andalucía no sea sacrificado en beneficio del interés privado de multinacionales mineras.













