Planeta Moda, la gran novedad BioCultura BCN

Publicado el: 17 de marzo de 2015 a las 09:10
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Planeta Moda

La Asociación Vida Sana, a través de sus medios de promoción y de BioCultura en particular, ha ido incorporando propuestas de cambios en los hábitos sociales y económicos.

Juan Carlos Moreno es director técnico de BioCultura. Dentro de Vida Sana, organizadora de la feria, es una de las personas que más está apostando por el textil orgánico. Pablo Bolaño charló con él sobre Planeta Moda, una de las novedades que incorporará la nueva edición de BioCultura BCN…



– ¿Qué pasos va a dar la Asociación Vida Sana/BioCultura en breve y, concretamente, en la edición de Barcelona, para darle un impulso al textil orgánico en el estado español?
La Asociación Vida Sana, a través de sus medios de promoción y de BioCultura en particular, ha ido incorporando propuestas de cambios en los hábitos sociales y económicos. En el caso del textil orgánico estamos trabajando en un proyecto para poder desarrollar el cultivo ecológico con certificación de las materias primas y no solo del algodón sino que sería extensible a todo tipo de plantas y/o animales para la industria textil (sea para tejido, sea para tintes, lana, cuero…). En resumen, “de la tierra a la pasarela”, para cerrar el círculo de la moda sostenible. En BioCultura Barcelona estrenamos el espacio de Planeta Moda donde el textil sostenible será el protagonista promocionando el sector a través de conferencias, una exposición de moda sostenible y un espacio de estands agrupados.

SECTOR EMBRIONARIO
– ¿En qué momento se encuentra el textil orgánico en nuestro país? ¿Es todavía muy embrionario? ¿Cuáles son las señales de que podría ser una tendencia más mayoritaria en un futuro a corto plazo?
Está en una fase muy embrionaria, apenas existe cultivo, no ya del algodón sino del resto relacionado con el textil, como el lino o el cáñamo. En este momento prácticamente todo el producto viene de fuera de nuestras fronteras, pero creo que podríamos ir cambiando la tendencia con proyectos e impulsando nuevas salidas al mercado del textil, una cuota de mercado casi inexistente y con un futuro abierto y prometedor. Podemos encontrar dos tipos de productos textiles elaborados con algodón ecológico: los que se comercializan a través de grandes multinacionales como Zara, Decatlhon, H&M… y el textil artesanal elaborado por pequeñas firmas a partir de tela de algodón ecológico comprado principalmente a compañías alemanas. En el primer caso las empresas indican en sus etiquetas que el algodón es orgánico, pero no existe ninguna certificación que así lo acredite, por lo que debemos hacer un acto de fe y creer que no nos están engañando. Las otras fibras como el cáñamo, el lino o la lana son muy testimoniales y existe muy poca oferta. Pero es verdad que cada vez hay más empresas que se suman a la moda sostenible, especialmente pequeños talleres que han empezado a producir a partir de tejidos nacionales, reciclados, etc. Lo que podría ayudar a abrir el mercado y favorecer la compra de prendas elaboradas con tejidos orgánicos certificados.



moda CHICA EN BICICLETA pie de foto ultimo

MEDIO AMBIENTE
– ¿Cuáles son las ventajas del textil orgánico en lo que respecta al medio ambiente?

Si nos centramos en el cultivo del algodón convencional, el principal problema es que es un gran consumidor de recursos, en especial de pesticidas, abonos químicos y agua. Por tanto se trata de un cultivo muy extensivo que, al no estar destinado a consumo humano, escapa del control de residuos de pesticidas. Además en 2013 un 70% del algodón mundial ya era transgénico. El algodón ecológico permite una gestión mucho más sostenible del territorio ya que incorpora rotaciones de cultivos y técnicas que, no sólo no son contaminantes, sino que mejoran la fertilidad de los suelos con el tiempo.

– ¿Y en lo que atañe a la salud de los trabajadores? ¿Y en lo social?
Si antes he comentado el tema de los pesticidas y agroquímicos que se emplean y destruyen la tierra, la flora y fauna, así como las aguas de la zona, nos cuesta imaginar lo que puede provocar en los seres humanos, no solo en los que están trabajando directamente en los campos o en las fábricas, sino en las poblaciones cercanas. Se dice que se puede saber el color de moda de la próxima temporada por el color de los ríos de la China y México. Pero también de otros muchos países como India, Indonesia y en general todo el sudeste asiático. Los suelos y el agua de las zonas textiles, especialmente en países pobres, están muy contaminados y afectan directamente a la salud de toda la comunidad. Otro aspecto que no podemos olvidar son las condiciones laborales de las personas que trabajan en la industria textil, muchas veces son mujeres y niños en condiciones de semi-esclavitud. Muchas ONG’s lo han denunciado, especialmente Setem en su campaña “Ropa Limpia”. El cambio a un algodón orgánico no solo beneficiaría al medio ambiente, sino que socialmente podría dar trabajo a zonas rurales y sus pobladores, evitando el abandono de estas zonas, favoreciendo su desarrollo económico y dando una vida digna a las poblaciones que se dediquen a este tipo de cultivo.

RED ECOESTÉTICA
– En poco tiempo, ¿con el textil orgánico podría pasar lo mismo que ha ocurrido con la cosmética certificada y natural, que ha dado un salto a partir del trabajo de la Red EcoEstética?
La Red EcoEstética ha conseguido formar a más de 450 personas provenientes del mundo de la estética convencional y/o ecológica. Se han dado de alta muchas empresas y se ha incidido en los problemas de la cosmética convencional sobre los productos que se usan y que son perjudiciales para la piel y, por supuesto, los residuos que éstos dejan en el medio ambiente. En el tema del textil esperamos primero concienciar y posteriormente que surjan emprendedores que empiecen a utilizar en sus diseños el textil certificado y/o sostenible o tintes naturales, por ejemplo. Por este motivo son tan importantes los proyectos como Red EcoEstética, ya que nos permiten llegar a todos aquellos que buscan una salida consciente a un futuro más sostenible, que tienen la inquietud de hacer las cosas bien. En este momento ya hay muchos profesionales del sector, pero no tienen una gran capacidad de promoción, distribución u otros medios necesarios, de ahí la importancia de poner en marcha “Planeta Moda” en BioCultura y sentar unas bases en las que todos podamos aportar las ideas y soluciones necesarias.

GRANDES FIRMAS
– ¿Qué grandes firmas están apostando por el mundo orgánico textil y por qué motivo? ¿Para lavarse la cara?
En el monográfico deThe Ecologist 49, dedicado exclusivamente al mundo textil, realicé un artículo sobre las grandes empresas y cadenas del mundo de la moda y cómo, poco a poco, iban incorporando medidas medioambientales. Entre otros, los proyectos en algodón ecológico desde H&M a Inditex, por ejemplo. No obstante, más que un lavado de cara quiero creer que es un hecho que tienen que mirar por un futuro más sostenible; es impensable seguir haciendo las cosas como hasta el momento y están aprendiendo de sus errores con proyectos muy válidos a tener en cuenta. Como muestra en nuestro país de las grandes marcas, o muy reconocidas, está Adolfo Domínguez, que con la incorporación de las nuevas generaciones de la familia a la empresa cada vez tienen más productos sostenibles no sólo en el textil o el tintando de éstos, sino en sus pieles veganas o en la reducción de embalajes y emisiones, en su política de bienestar animal. Están haciendo un buen trabajo sin dejar de lado la innovación anual en sus diseños, presentados en las mejores pasarelas nacionales e internacionales.

MODA chica sentada en mesa con pie de foto ultimo

TEXTIL EN BIOCULTURA
– ¿Cómo definirías la presencia de textil orgánico en BioCultura en la actualidad y cómo puede llegar a ser en el futuro?
Hasta hace un par de años, los estands de textil en BioCultura eran más bien pequeños artesanos que confeccionaban prendas, sobre todo con un algodón natural de muy buena calidad y con un tratamiento muy sostenible, pero con una producción muy limitada y muy destinada a los más pequeños, así como ropa interior, camisetas con algún mensaje, prendas para uniformes de trabajo o la práctica de yoga, taichí y otros. En estos dos últimos años, gracias a la labor de emprendedores como Alice de Sunsais Ecofashion, vemos que ya existe un diseño actual para todas las edades en el cual ya se puede incluir la palabra moda en su más amplio sentido. En este momento estamos con un suma y sigue de empresas y artesanos de textil, complementos, tintes naturales… que nos están solicitando participar en las diferentes ediciones que hacemos de BioCultura.

– ¿Sería una buena promoción que personajes famosos, de todos conocidos, hablaran públicamente de las razones por las que prefieren vestir prendas orgánicas?
Lo hacen, pero, claro, con “la boca chica”. Muy pocos hacen alarde del uso de productos certificados, excepto de alimentación, que es más habitual, pues están en juego contratos millonarios con las firmas exclusivas de lujo. Por ejemplo, buscando información al respecto, sabemos que Julia Roberts utiliza cosmética certificada y ropa orgánica en su día a día; que Nathalie Portman, vegana convencida, tiene una línea de calzado vegano; y que otro actor como Joaquin Phoenix, también vegano, ha declarado que llora cuando le ponen unos zapatos de piel convencionales ya que es un defensor de los animales que incluso ha prestado su voz a documentales muy duros, pero que son una realidad; Selena Gómez lanzó una línea de ropa juvenil ecológica; y qué decir de la promoción que hizo la actual primera dama de EE.UU., Michelle Obama, cuando plantó un huerto “bio” en los terrenos de la Casa Blanca… Podría seguir con la lista. Lo curioso es que sabemos mucho de las estrellas de fuera de nuestras fronteras, pero apenas unos apuntes no corroborados de los nuestros. Es una lástima, pues excepto alguno que ha comentado que es vegetariano, como Penélope Cruz, no hablan de productos certificados como cosmética, alimentación, textil… y no entran en detalles de defensa medioambiental, excepto en casos muy concretos como Alaska y su defensa animal cediendo su imagen para una serie de fotografías de P.E.T.A. Aparte de ellos no hay mucho más. Las personas conocidas son más cercanas y llegan a la gente con más facilidad, no como un político, sobre todo hoy en día; y sin embargo no están en muchas campañas de concienciación.

¿Y EL CALZADO?
– ¿Y el mundo del calzado? Háblame de eso…

La industria de la piel es otro sector especialmente contaminante. En BioCultura aceptamos el calzado según diferentes criterios que lo hagan más sostenible o mejor para la salud, que estén elaborados por artesanos a partir de pieles de curtidurías europeas, lo que nos asegura que están sometidas a leyes medioambientales y laborales aceptables; elaborados con pieles de curtición vegetal a partir de materiales reciclados o zapatos ergonómicos. El calzado en BioCultura siempre ha sido más ergonómico que, digamos, la moda convencional, algo que podría frenar a aquellas personas que quieren ir según las tendencias a la vez que se cuida el pie y su forma. En este aspecto también está cambiando este sector y adapta la actualidad a la comodidad sin dejar de lado nuestros criterios de selección.

LOS CONSUMIDORES
– ¿Qué perfil de consumidor apuesta por la moda ecológica?
Aquel que está preocupado por su entorno. Es un círculo que a nivel personal vas incorporando según te conciencias de los actos que realizas diariamente y cómo repercuten éstos en tu entorno. Comienzas por una alimentación más natural y ecológica, luego pasas a una cosmética que no perjudique ni tu piel ni el medio ambiente, buscas terapias más alternativas, así que el paso siguiente es la ropa y los complementos que llevas diariamente. En el mundo de la moda empiezan a temblar los cimientos, no pueden continuar como hasta ahora. Y el mundo del lujo (uno de los sectores que más ha crecido en estos años de crisis) no puede seguir mirando a otro lado y no darse cuenta del daño que está causando en países del mal llamado Tercer Mundo por una confección barata, un cultivo altamente peligroso por los agroquímicos utilizados, la contaminación de la tierra y los ríos, así como la degradación de los pueblos que utilizan para su propio provecho. Han de parar y cambiar. Como consumidores que somos hemos de actuar de forma consciente y no “envenenar” nuestro entorno, pues todos dependemos de éste para una vida común. El consumidor de moda ecológica apuesta por un fondo de armario “eco”, útil, por prendas que puedan utilizarse en varias temporadas y que están confeccionadas con buenos materiales. No se entiende como consumidor sostenible aquel que cada año por imposición de la industria tire toda su ropa para comprar las nuevas tendencias por un color diferente o un pantalón que vuelve a tener la pata de elefante. En este mundo, si el producto es bueno y lo guardas, tarde o temprano podrás volver a llevarlo, pues cada cierto tiempo lo imponen con un toque diferente. Es un consumidor que no mira tanto lo que se lleva como lo que lleva para sentirse cómodo, pero sobre todo respetuoso. Por suerte, cada vez hay más variedad y podemos ir la moda sin dejar de defender nuestro planeta.

Pablo Bolaño

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