Prometen grandes beneficios para los municipios donde se realice exploración, investigación o producción de hidrocarburos no convencionales…

La norma crea el Impuesto sobre el Valor de la Extracción de Gas, Petróleo y Condensados, que establece un gravamen de entre el 1% y el 4% sobre la producción de gas no convencional. Además, fija un canon de 125.000 euros que se abonará por cada sondeo de exploración y cada pozo de producción en tierra.

La asociación ‘Shale Gas España’ considera que la modificación de la Ley del Sector de Hidrocarburos aprobada ayer en el Senado introduce importantes novedades que beneficiarán a los municipios en los que se realicen trabajos de exploración, investigación o producción de hidrocarburos no convencionales.

En una nota, el director general de Shale Gas España, David Alameda, indica que la nueva ley «acerca los beneficios de la exploración y producción de hidrocarburos a las comunidades que conviven con estos proyectos», y al mismo tiempo «es un reconocimiento a la contribución que esta actividad supone para el conjunto de la sociedad».

Para la asociación de empresas productoras y exploradoras de estos recursos, la nueva norma «mejora la seguridad de los suministros energéticos, contribuye a la mejora de la competitividad de las empresas y crea riqueza mediante la generación de actividad económica, empleo y pago de impuestos».

La norma crea el Impuesto sobre el Valor de la Extracción de Gas, Petróleo y Condensados, que establece un gravamen de entre el 1% y el 4% sobre la producción de gas no convencional. Además, fija un canon de 125.000 euros que se abonará por cada sondeo de exploración y cada pozo de producción en tierra.

La Ley establece que las cantidades recaudadas tanto por el impuesto como por el canon deberán revertir con «especial intensidad» en las Comunidades Autónomas y en los municipios donde se ubiquen los pozos.

Además, las empresas propietarias de las explotaciones deberán abonar el 1% del valor de la producción a los propietarios de los terrenos situados en un perímetro en torno a los pozos, aunque esos terrenos se destinen a una actividad diferente a la extracción de hidrocarburos.

En el caso del gas natural no convencional ese 1% supondrá una cantidad de entre 2 y 4 millones de euros por emplazamiento, según los cálculos de ‘She Gas España’.

Estas nuevas tasas e impuestos se unen a las cantidades que los ayuntamientos recaudan en concepto de Impuesto sobre Instalaciones, Construcciones y Obras (ICIO, calculado al 4%), que oscila entre los 300.000 y los 600.000 euros por sondeo.

Las empresas indica que a este importe se habrá de añadir la actividad económica directa que genera a nivel local la construcción de un pozo de exploración, que requiere una inversión de entre 10 y 20 millones de euros y crea entre 50 y 150 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos, en sectores como la construcción, la maquinaria auxiliar, el transporte, el suministro de materiales, la construcción o la hostelería.

«En la fase de producción estas cifras se multiplican exponencialmente», de modo que esta actividad «puede contribuir a dinamizar las economías locales en municipios que carecen de un sector industrial o de servicios», añade.

ep

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