El medio ambiente y el Papa

Además, analiza las encíclicas y mensajes en los que los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI reiteran la necesidad de un compromiso con el medio ambiente y recoge aportaciones sobre esta materia de la Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica, otras Encíclicas, Exhortaciones Apostólicas, mensajes, discursos y homilías.

El sello editorial de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, CEU Ediciones, ha publicado ‘Donde los árboles se secan, el hombre sale perdiendo. Agua y medio ambiente en el Magisterio de la Iglesia’, de Joaquín Marco, en el que se explica el magisterio de la Iglesia sobre el medio ambiente, con motivo de la próxima publicación de la encíclica del Papa Francisco sobre la ecología.

En la obra, el autor, que es decano de la Facultad de Derecho, Empresa y Ciencias Políticas de la Universidad CEU Cardenal Herrera, hace un recorrido por la Doctrina Social relativa a esta cuestión y
explica que la Iglesia Católica, desde sus orígenes, ha concedido una importancia capital a la conservación del planeta como acto de respeto a la creación de Dios.

Además, analiza las encíclicas y mensajes en los que los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI reiteran la necesidad de un compromiso con el medio ambiente y recoge aportaciones sobre esta materia de la Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica, otras Encíclicas, Exhortaciones Apostólicas, mensajes, discursos y homilías.

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Concretamente, de Juan Pablo II recuerda un discurso pronunciado en 1993 en el que afirmó que si bien el fin de la Guerra Fría había alejado el peligro del holocausto nuclear, éste había sido reemplazado debido a la imprudente destrucción de recursos ecológicos vitales y a la multiplicación de los atentados, cada vez más insidiosos, contra la vida humana, por la amenaza del holocausto ambiental.

Posteriormente, en 2001, con motivo de la reunión del G-8 en la ciudad italiana de Génova, el Papa pidió a los líderes de las mayores potencias económicas que se comprometieran «a promover una cultura de la solidaridad que permita soluciones concretas a los problemas que más preocupan: la paz, la pobreza, la salud y el ambiente».

Por lo que respecta a Benedicto XVI y su pontificado, el autor cuenta que se manifestó siempre como un fiel seguidor de la doctrina medioambiental instaurada por su antecesor, como puede comprobarse, sobre todo, en su Encíclica ‘Caritas in veritate’ y en el Mensaje para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz de 2010.

«¿Cómo permanecer indiferentes ante los problemas que se derivan de fenómenos como el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales?», se preguntaba.

También mostraba su preocupación por el fenómeno de los llamados prófugos ambientales, personas que deben abandonar el ambiente en que viven a causa de su deterioro.

ep

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