El Papa arremete contra la energía nuclear

En este sentido, advierte previamente de que cuando aparecen eventuales riesgos para el ambiente que afecten al bien común presente y

El Papa Francisco alerta en su Encíclica, ‘Laudato sí’, presentada este jueves y que versa sobre el Medio Ambiente, sobre el mal uso de tecnologías como la biotecnología o la energía nuclear.

Concretamente, el Pontífice argentino se refiere en tres ocasiones a esta tecnología, a lo largo de 200 páginas. «Algunos proyectos, no suficientemente analizados, pueden afectar profundamente la calidad de vida de un lugar debido a cuestiones tan diversas entre sí como una contaminación acústica no prevista, la reducción de la amplitud visual, la pérdida de valores culturales, los efectos del uso de energía nuclear», escribe el Papa en el capítulo quinto, titulado ‘Algunas líneas de orientación y acción y, concretamente, en el apartado 3, referido al ‘Diálogo y transparencia en los procesos decisionales’.

En este sentido, advierte previamente de que cuando aparecen eventuales riesgos para el ambiente que afecten al bien común presente y

- Advertisement -

futuro, esta situación exige, «que las decisiones se basen en una comparación entre los riesgos y los beneficios hipotéticos que comporta cada decisión alternativa posible», tal y como recoge el Consejo Pontificio Justicia y Paz en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia.

Poco antes, Francisco alerta, en el capítulo tercero sobre ‘La raíz humana de la crisis ecológica’, en el apartado referido a ‘La tecnología: creatividad y poder’, de que no se puede ignorar que «la energía nuclear, la biotecnología, la informática, el conocimiento del propio ADN y otras capacidades» que se han ido adquiriendo dan un «tremendo poder» al ser humano.

«Mejor dicho, dan a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder económico para utilizarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero. Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo

bien, sobre todo si se considera el modo como lo está haciendo», avisa Bergoglio.

En esta línea, señala que basta recordar las bombas atómicas lanzadas en pleno siglo XX, como el gran despliegue tecnológico ostentado por el nazismo, por el comunismo y por otros regímenes totalitarios

al servicio de la matanza de millones de personas, «sin olvidar que hoy la guerra posee un instrumental cada vez más mortífero».

«¿En manos de quiénes está y puede llegar a estar tanto poder? Es tremendamente riesgoso que resida en una pequeña parte de la humanidad», alerta. En todo caso, hablando de las tecnologías, el Pontífice también resalta que es «justo» alegrarse ante estos avances, y entusiasmarse

frente a las amplias posibilidades que abren estas constantes novedades.

TRANSGÉNICOS

En el caso de los organismos modificados genéticamente (OMG) o transgénicos, el Papa recuerda que este proceso ya se ha producido de forma natural a lo largo de la historia de la humanidad sin necesidad de intervención humana, pero no a la velocidad que imprime en la actualidad la tecnología.

«Es una cuestión ambiental de carácter complejo, por lo cual su tratamiento exige una mirada integral de todos sus aspectos, y esto

requeriría al menos un mayor esfuerzo para financiar diversas líneas de investigación libre e interdisciplinaria que puedan aportar nueva luz», apunta.

Casi al principio del documento, Jorge María Bergoglio recuerda que hace más de cincuenta años, cuando el mundo «estaba vacilando al filo de una crisis nuclear», el santo Papa Juan XXIII escribió una encíclica en la cual no se conformaba con rechazar una guerra, sino que quiso transmitir una propuesta de paz. «Dirigió su mensaje Pacem in terris a todo el mundo católico, pero agregaba y a todos los hombres de buena voluntad», señala. En esta línea, apunta que frente al deterioro ambiental global, ahora quiere dirigirse a cada persona que habita el planeta.

ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés