El futuro del plástico está ligado a la economía circular, en la que la reutilización y la reciclabilidad de los productos fabricados con polímeros componen el nuevo paradigma.
Para concienciar sobre el uso responsable de los envases ecosostenibles, Knauf Industries, empresa líder en la concepción y producción de packaging, embalajes y aislamientos, expone los usos cotidianos del EPS (poliestireno expandido) en vacaciones, tanto en envases alimentarios como en vehículos, construcción de piscinas y sistemas de aislamiento térmico.
La compañía recuerda que el EPS es uno de los polímeros más sostenibles del mercado: está formado solo en un 2% por plástico (el 98% es aire) y es 100% reciclable. De hecho, su facilidad de reciclado, tanto por procedimientos mecánicos como químicos, permite que sus granzas vuelvan al ciclo de valor y se reutilicen alcanzando un alto rendimiento y eficiencia energética.
“La convergencia entre alta facilidad de reciclado y versatilidad hace que el EPS se encuentre en muchos objetos habituales de nuestro día a día, desde los reposapiés del automóvil hasta el material impermeable de una piscina o el aislamiento de una nevera portátil”, afirma Víctor Borrás, responsable de Knauf Industries.
Precisamente para alcanzar el máximo potencial de uso del EPS, la compañía se ha adherido al programa medioambiental Operation Clean Sweep (OCS) y se ha comprometido a que todos sus centros se encarguen de la recogida de los envases de poliestireno expandido para iniciar su tratamiento y aumentar, así, la tasa de reciclado de este polímero.
Uno de los usos habituales del EPS es como aislante térmico en paredes, estructuras y cubiertas, con lo que permite reducir el consumo en climatización en épocas de temperaturas extremas como agosto. La energía ahorrada gracias a las planchas de este aislante durante la vida de un edificio es 150 veces superior a la usada para fabricar dicho material aislante, señala un estudio de Gesellschaft für umfassende Analysen GmbH.
La eficiencia ambiental del poliestireno expandido se muestra también en las cajas de pescado que se usan para transportar la mercancía desde el momento de la pesca hasta los puntos de distribución y venta.
De acuerdo con un estudio de PwC y Ecobilan, el Airpop como envase para transportar pescado es menos contaminante que el plástico corrugado y el cartón resistente al agua en lo que se refiere a energía no renovable utilizada, agotamiento de recursos no renovables, emisión de gases de efecto invernadero, acidificación del aire, eutrofización del agua y total de residuos producidos.
Asimismo, la producción de estos envases de EPS requiere un menor consumo de agua.

El EPS también se utiliza como material de impermeabilización en la construcción de piscinas debido a su resistencia a la humedad, su ligereza y su facilidad para ser manipulado y moldeado en múltiples formas.
Además, el poliestireno expandido está presente en el reposapiés de los coches, bajo la moqueta, actuando como amortiguador de impactos.
La presencia de piezas plásticas en los vehículos (entre un 10 y un 20% de su peso total) permite aligerar el turismo y, según un informe de la consultora de medio ambiente alemana Denkstatt, ahorrar unos 750 litros anuales de combustible, es decir, unos 12 millones de toneladas al año en la Unión Europea.



















