Recuperar nitrógeno y fósforo de aguas residuales urbanas para crear fertilizantes sostenibles y avanzar en economía circular

Publicado el: 28 de abril de 2026 a las 15:58
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Recuperar nitrógeno y fósforo de aguas residuales urbanas para crear fertilizantes sostenibles

Recuperar nitrógeno y fósforo de aguas residuales urbanas para crear fertilizantes sostenibles se consolida como una solución clave frente a la contaminación y la pérdida de recursos esenciales, gracias a la puesta en marcha de dos plantas piloto en la Región de Murcia dentro del proyecto europeo NPower.

Estas instalaciones permitirán transformar residuos en recursos útiles para la agricultura, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la eficiencia del ciclo de nutrientes.



El proyecto plantea recuperar más del 80 % del nitrógeno y hasta un 45 % del fósforo presentes en el agua residual, lo que supone un avance significativo hacia un modelo de economía circular que aprovecha los nutrientes en lugar de perderlos en el medio ambiente.

Recuperar nitrógeno y fósforo de aguas residuales urbanas para crear fertilizantes sostenibles en Murcia

Las depuradoras se transforman en ecofactorías capaces de producir fertilizantes a partir de aguas residuales urbanas.

La iniciativa NPower lidera una transformación radical en la gestión hídrica de la Región de Murcia. Sus instalaciones experimentales convierten el agua residual urbana en recursos valiosos, superando el modelo tradicional de depuración.



A través de sistemas de filtrado avanzados, los técnicos logran extraer nitrógeno para crear soluciones de riego enriquecidas. Este proceso optimiza el cultivo agrícola al fusionar la hidratación con la nutrición mineral directa.

El exceso de nitrógeno y fósforo provoca graves impactos ambientales y pérdida de recursos agrícolas

El problema de los nutrientes en el medio ambiente es uno de los grandes desafíos actuales. La acumulación de nitrógeno y fósforo en masas de agua genera fenómenos como la eutrofización, que provoca el crecimiento descontrolado de algas y reduce el oxígeno disponible, dañando gravemente los ecosistemas acuáticos.

Este proceso tiene consecuencias directas. La degradación de la calidad del agua afecta a la biodiversidad, altera los ciclos naturales y compromete la salud de los ecosistemas, generando impactos a largo plazo difíciles de revertir.

Al mismo tiempo, existe una paradoja. Estos nutrientes son esenciales para la agricultura, pero se pierden en el ciclo hídrico en lugar de ser reutilizados, lo que incrementa la dependencia de fertilizantes externos.

Este modelo lineal resulta ineficiente. La pérdida de nitrógeno y fósforo implica un desaprovechamiento de recursos clave y un aumento del impacto ambiental, lo que hace necesaria una transformación del sistema.

En este contexto, recuperar estos nutrientes se convierte en una prioridad estratégica para avanzar hacia un modelo sostenible y circular.

Las plantas piloto en Murcia demuestran que es posible transformar aguas residuales en fertilizantes útiles

El proyecto NPower introduce una solución innovadora. Las plantas piloto ubicadas en Águilas y Cabezo Beaza permiten recuperar nutrientes directamente de las aguas residuales urbanas, transformándolos en productos aprovechables.

El objetivo es claro. Demostrar en condiciones reales que las estaciones depuradoras pueden convertirse en centros de recuperación de recursos, más allá de su función tradicional de tratamiento.

Este cambio de enfoque es clave. Las EDAR pasan de ser infraestructuras pasivas a ecofactorías activas capaces de generar valor, integrando el reciclaje de nutrientes en el sistema productivo.

El impacto potencial es elevado. La producción de fertilizantes a partir de residuos reduce la necesidad de materias primas externas y mejora la sostenibilidad agrícola, especialmente en contextos de escasez. En definitiva, estas instalaciones representan un modelo replicable que puede transformar la gestión de aguas residuales en toda Europa.

La recuperación de nitrógeno permite producir agua regenerada para fertirriego agrícola

Uno de los avances más relevantes se centra en el nitrógeno. El proceso desarrollado en la planta de Águilas permite obtener agua regenerada rica en nitrógeno, apta para su uso en fertirriego. El sistema combina varias tecnologías.

Biorreactores, ultrafiltración, nanofiltración y desinfección avanzada permiten eliminar contaminantes y conservar los nutrientes, optimizando el resultado final. Este enfoque tiene ventajas claras. El fertirriego permite combinar riego y fertilización en un solo proceso, reduciendo el consumo de fertilizantes convencionales.

El objetivo es ambicioso. Recuperar más del 80 % del nitrógeno presente en el agua residual supone un salto significativo en eficiencia, mejorando el aprovechamiento de recursos. En conjunto, esta tecnología contribuye a una agricultura más sostenible, eficiente y menos dependiente de insumos externos.

La extracción de fósforo mediante estruvita permite reutilizar un recurso clave para la agricultura

El fósforo es otro elemento crítico. La planta de Cabezo Beaza se centra en recuperar este nutriente en forma de estruvita, un compuesto reutilizable como fertilizante, mediante procesos avanzados.

El sistema integra varias fases. Eliminación biológica, elutriación anaerobia y precipitación química permiten concentrar y recuperar el fósforo, transformándolo en un producto útil.

Este proceso tiene un valor estratégico. El fósforo es un recurso limitado a nivel global, por lo que su recuperación reduce la dependencia de importaciones, mejorando la seguridad de suministro.

El rendimiento del sistema es significativo. Se espera recuperar entre el 30 % y el 45 % del fósforo presente en la depuradora, lo que representa un avance relevante. Así, la valorización del fósforo contribuye a cerrar el ciclo de nutrientes y fortalecer la sostenibilidad del sistema agrícola.

El proyecto NPower impulsa soluciones europeas para reducir emisiones y fomentar la economía circular

El proyecto se enmarca en una estrategia más amplia. NPower busca desarrollar soluciones para reducir las emisiones de nutrientes en sectores clave como agricultura, industria o gestión de aguas, integrando innovación y sostenibilidad.

La iniciativa tiene alcance europeo. Participan 25 entidades de seis países, lo que refuerza su capacidad de impacto y transferencia tecnológica, consolidando un enfoque colaborativo. Los objetivos son ambiciosos. Se desarrollarán seis tecnologías innovadoras y ocho fertilizantes que serán evaluados en campo, validando su eficacia en condiciones reales.

Además, el proyecto incluye gobernanza. Se elaborarán buenas prácticas y herramientas de gestión para reducir emisiones de nutrientes en distintos entornos, mejorando la sostenibilidad global.

En este sentido, NPower se posiciona como una referencia en la transición hacia un modelo de economía circular aplicado al agua y la agricultura.

El fósforo se recupera mediante técnicas químicas que lo transforman en estruvita, un fertilizante sólido de alta demanda. Este avance reduce la dependencia de importaciones extranjeras al reciclar elementos limitados dentro del ciclo local.

Este consorcio europeo NPower busca estandarizar estas prácticas para minimizar el impacto ambiental de la industria y el campo. El éxito de estas ecofactorías marca el camino hacia una economía circular plenamente operativa.

Recuperar nitrógeno y fósforo de aguas residuales urbanas para crear fertilizantes sostenibles representa un cambio de paradigma en la gestión del agua y los recursos, al transformar un problema ambiental en una oportunidad productiva.

El desarrollo de estas tecnologías no solo reduce la contaminación, sino que refuerza la autonomía agrícola y la sostenibilidad del sistema, posicionando a Europa en la vanguardia de la economía circular.

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Sandra M.G.

Redactora de ECOticias.com desde hace más de 10 años, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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