Actualizar

martes, febrero 7, 2023

Necesidades de las personas mayores

La esperanza de vida aumenta y los ciudadanos son cada vez mayores. Los estudios para afrontar este cambio se suceden y se analizan los retos que se deberán afrontar en los próximos años. Es necesaria la integración de los mayores en la sociedad, porque serán mayoría y su papel es determinante. Esto implica la necesidad de «permitirles y facilitarles adoptar una posición activa».

El «Informe de la I+D+i sobre envejecimiento», elaborado por la Fundación General CSIC, pasa examen a las políticas de fomento de la I+D+i en materia de envejecimiento y las compara con las necesidades reales que demandan las personas mayores de 65 años. Detecta sus preocupaciones, entre las cuales destacan la discapacidad y la dependencia «como uno de los factores más determinantes que influyen en la mejora de la calidad de vida general».

Atender la dependencia

Tras analizar las diversas encuestas sobre discapacidades y estado de salud realizadas por instituciones nacionales como el Instituto Nacional de Estadística (INE) o el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), así como otros organismos autonómicos, el estudio revela que a los mayores les preocupa su situación, sobre todo, a partir de los 80 años. Es entonces cuando los casos de discapacidad y dependencia aumentan, «lo que supone una mayor esperanza de vida libre de discapacidad», pero necesidades más complejas y cuidados mayores. Por sexos, la mayor prevalencia afecta a las mujeres, en consonancia con su mayor esperanza de vida.

Primero se detecta una disminución de las capacidades visuales y auditivas, que a menudo se relaciona con problemas de movilidad en el exterior de la vivienda. Esta circunstancia causa problemas para comunicarse y, en consecuencia, un sentimiento progresivo de aislamiento.

La salud, los recursos sanitarios y el suministro de medicación son aspectos fundamentales para los mayores. Pretenden el acceso a servicios médicos generales o especializados, más y mejores instalaciones sanitarias, asistencia en salud mental, asistencia sanitaria domiciliaria y distintos sistemas y dispositivos asistenciales de apoyo.
Integración social

Como consecuencia de su situación personal, resulta difícil llevar a cabo ciertas tareas antes rutinarias, como los cuidados personales diarios, el desplazamiento dentro del hogar o las labores del mismo. Por este motivo, son básicos los cuidados de larga duración, sobre todo en el caso de las mujeres, puesto que registran una mayor prevalencia de discapacidades y, a menudo, viven en una situación de mayor soledad tras quedarse viudas. «Por tanto, cabe esperar que la necesidad de asistencia aumente progresivamente con el tiempo», advierte el informe.

En la calle, las barreras arquitectónicas son un obstáculo a medida que aumenta la edad, puesto que cuesta más salvarlas. Los transportes puúblicos y los desplazamientos fuera del hogar son los aspectos más temidos. Respecto a las barreras sociales, se pide apoyo para la realización de gestiones administrativas y burocráticas, asesoramiento jurídico e información para acceder a estos recursos.

Servicios sociales y económicos

Preguntados por los servicios sociales, los mayores aseguran fijarse en la calidad y cantidad de la asistencia e instalaciones sociales, la ayuda a domicilio, el acceso a servicios de alojamiento o residencias de la tercera edad y, por supuesto, los servicios de apoyo al ocio y tiempo libre, «una de las principales fuentes de bienestar para la población mayor», también para los mayores con discapacidad.

En cuanto a los recursos económicos, se da importancia a la cuantía de las pensiones, la independencia económica, la situación económica familiar, el acceso a subvenciones o incapacidades laborales y el acceso a nuevos puestos de trabajo y alternativas ocupacionales.

AZUCENA GARCÍA – www.consumer.es – EROSKI

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés