Hay muchas expectativas puestas en el 6G, pero la realidad es que el 0G todavía le lleva ventaja. Tiene un gran número de ventajas que estás a punto de conocer en su plenitud. La tecnología avanza a pasos agigantados. Prueba de ello son los famosos avances de la inteligencia artificial. Sin embargo, hay algunos casos en los que “lo viejo conocido” sigue teniendo algo que ofrecer.
El consumo desmedido de energía está ocasionando que necesitemos más redes para sostener el auge de las comunicaciones ultrarrápidas. Sin embargo, ¿que sucedería si consiguiéramos volver a los inicios? Esto es lo que vamos a plantearte en esta ocasión.
Este regreso supondría un nuevo mecanismo de compensación de la huella de carbono, como veremos ahora. La red 0G representa una época en la que los usuarios todavía se conectaban a través de radioteléfonos y los móviles todavía no habían sido inventados, pero ¿hasta qué punto es así? Manuel Álvarez (de Iberia Managing Director UnaBiz) tuvo una entrevista con 20Bits (de 20 Minutos) y despejó las dudas al respecto.
El 0G le lleva ventaja al 6G y no al revés: el testimonio que nadie esperaba
Comenzó otorgando una definición completa sobre el 0G: “Una red alternativa que no compite con el 3G, 4G o 5G porque es una red complementaria”. Es una tecnología de amplio alcance y bajo coste que hace posible la conexión de diferentes dispositivos sin un consumo tan elevado de energía y, por lo tanto, más sostenible.
Es posible utilizarla como red de respaldo, superando la principal barrera del IoT (internet de las cosas): la escalabilidad y, en mayor medida, el consumo eléctrico que esta requiere. Asimismo, consiente el envío y recepción de datos sin necesidad de conexiones complejas o tarjetas SIM.
Al mismo tiempo, está pensado para dispositivos o máquinas que deseen comunicarse de un modo más sostenible, sobre todo, para sistemas de alertas o el tracking geolocalizado de un activo. En este contexto, Álvarez pone como ejemplos los sistemas de alertas y el tracking.
Cuando una variable se transforma en los sistemas de alertas puede monitorizarse cualquier activo para enviar una alerta de modificación. Por otro lado, cuando hablamos del tracking no nos referimos al convencional, sino a que en cualquier momento puede conseguir una fotografía diaria sobre una ubicación sin el gasto energético que supone la fibra óptica (de un modo más ecológico).
¿El 0G y el 5G pueden complementarse?
El managing director tuvo clara su postura acerca de la posibilidad de que el 0G y el 5G puedan ser complementarios: “Se pueden usar de manera complementaria, de hecho, tenemos clientes que nos utilizan como red de backup que nos avisa si la otra red ha caído”.
“Por ejemplo, la policía de Francia nos utiliza por ser la red más económica y eficiente, y según la cantidad de datos que envíen, utilizan nuestra red o una red 4G. No solo es ‘como una no funciona, uso la otra’, sino que también dependiendo del uso que se le vaya a hacer, tiene más sentido usar una u otra”.
Conforme van apareciendo en escena nuevos estándares (2G, 3G, 4G…), sus antecesores se rinden a la obsolescencia. Sin embargo, debido a que los casos del uso del 0G son claros y necesitan poca información, se piensa que es un estándar con mucho potencial presente y futuro.
Funciona con tecnología de radiofrecuencia siendo un estándar alternativo. A su vez, no necesita acceso vía SIM, WiFi o Internet. La gran diferencia del 0G al resto de las redes es que no va conectado a la red de manera directa, por lo que requiere de menos energía. Solo envía mensajes o notificaciones cuando la ocasión lo necesita, que es lo que buscamos.
Esto en contraposición de lo que sucede con los teléfonos inteligentes que gastan mucha batería porque se encuentran encendidos todo el día para poder recibir una llamada. Manuel Álvarez puso un ejemplo para explicarlo: “El 5G sería como emplear una autovía para cubrir las necesidades del carril bici urbano. El 0G sería ese mismo carril bici: una vía adaptada a las necesidades, dimensiones y características concretas”.
Hay expectativas puestas en el 0G, pero todavía hay que esperar
Lo cierto es que una red de este tipo nos ayudaría a afrontar la transición ecológica de un modo distinto. En este sentido, hay expertos que abogan por destinarla a las comunicaciones de las empresas e instituciones que quieran tener una huella de carbono neutra, también reduciendo el consumo de electricidad en el sistema de las denominadas telecos.
La extensión de redes 5G ha supuesto un despliegue de recursos energéticos inasumibles, por lo que el 0G daría lugar a un nuevo modo de comunicarse sin consumir una cantidad desmesurada de electricidad. Lo haría también en los sectores más críticos, como la seguridad, que requieren un flujo de información más estable que masivo.
Mientras algunos esperan con ansias la llegada del 6G, otros todavía están obnubilados con el increíble potencial que presenta el 0G y disfrutando de las tecnologías actuales.


















