Adiós Repsol

El pasado viernes, en Lanzarote, un acto multitudinario de la sociedad civil y de todas las instituciones canarias (Ayuntamientos, Cabildos y Gobierno), volvía a poner de manifiesto el alejamiento que actualmente existe entre la ciudadanía y los planes del Gobierno central de permitir a la multinacional Repsol buscar petróleo en el archipiélago. Personas de las siete islas (y La Graciosa), y en representación de pescadores, agricultores, empresarios hoteleros, deportistas, artistas, científicos, asociaciones de mujeres, ecologistas, jubilados… decían ¡Prospecciones No!

Uno de los momentos más emotivos del acto se produjo cuando el presidente de la Cofradía de pescadores de El Hierro subió a contar cómo sería su futuro, si el Gobierno de España permite buscar petróleo en aguas de Lanzarote y Fuerteventura. Y recordó como todo el sector, 21 de las 26 cofradías de Canarias, compuesto mayoritariamente por pesca artesanal se verían abocados a desaparecer de seguir adelante con los planes petroleros de Repsol.

No menos intenso fue el llamamiento del representante de los agricultores, alertando del peligro que suponen las operaciones de prospección por sus continuos e inevitables vertidos al mar. Tanto Lanzarote como Fuerteventura dependen 100% del agua de mar que desalan para su supervivencia. La contaminación crónica o peor aún, un vertido, dejaría a cientos de miles de personas sin suministro de agua durante días. Estas islas conocen bien las penurias que supone vivir sin agua (lo han padecido durante siglos) por lo que aprecian este elemento por encima de todas las cosas.

Es evidente que el Gobierno central debería velar porque ninguna de estas terribles circunstancias sucedan nunca, lo que no puede, en ningún caso, asegurar. Ni la misma Repsol lo hace en la documentación entregada al ministerio para evaluar su proyecto. A pesar de los impactos ambientales, sociales y económicos inasumibles, el ministerio de Industria, Energía y Turismo, apoya, ayuda y protege, como nunca antes se había visto y por encima del interés general, a una empresa multinacional cuyo único fin es prosperar económicamente.

El empeño del actual ministro de Industria, Energía y Turismo de convertir España en un estado petrolero no hace más que alejarle de la ciudadanía, que le reclaman cambiar de modelo energético. Para convertir a Canarias y al resto del país en el golfo Pérsico de las energías renovables.

Pocas veces hemos asistido a una batalla por causas ambientales como ésta. Se ha movilizado un pueblo entero, el canario. Con su presidente a la cabeza, la causa cuenta con el apoyo de personas de todo el mundo. Más de 115.000 firmas recogidas por la plataforma savecanarias.org así lo demuestra. Si aún no eres una de ellas, todavía puedes firmar para pedirle a Repsol que abandone su intención de destruir el futuro de las islas Canarias ¡Adiós a las prospecciones! 

Julio Barea (@juliobarea) responsable de campaña de Greenpeace España

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