Navarra, el uso y abuso de las redes wifi

Ecologistas en Acción de Navarra está llevando a cabo una campaña de información y sensibilización en colegios y escuelas sobre aquellas redes de Internet que basan su conexión en sistemas wifi. La campaña ha ido dirigida a informar a todos los Directores y Directoras de todos los colegios de La Ribera, así como a todas sus APYMAS de los riesgos y peligros que suponen esta tecnología, sobre todo, para los niños y niñas.

Preocupados por la salud de los niños y niñas y, por extensión, por la de todos, estamos llevando a cabo esta campaña de información y sensibilización sobre los sistemas de transmisión de datos sin cable, wifi. Posiblemente su centro ya cuente con un router wifi, aún así esta información puede ser de su interés. Si por el contrario en su centro todavía no se ha colocado, les agradeceríamos tomen en consideración los siguientes argumentos y opten finalmente por una red cableada.

Información sobre el wifi

Wifi es la abreviatura de Wireless Fidelity, un conjunto de normas para redes inalámbricas (redes en las cuales la comunicación entre sus componentes se realiza mediante ondas electromagnéticas), que siguen especificaciones técnicas ajustadas al protocolo IEEE 802.11 o wifi, que es un estándar de protocolo de comunicaciones del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE-Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos). El IEEE es una asociación profesional mundial que, entre otras cosas, establece protocolos y normas de funcionamiento de los sistemas de comunicación inalámbricos. Wifi se creó para ser utilizada en redes locales inalámbricas de ordenadores LAN (Local Area Network), para usarlo en el acceso a Internet.

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Los routers wifi emiten a lo sumo 100mW, pero suponen un riesgo para los niños y niñas, cuando se está desarrollando su cerebro y su sistema nervioso. Los sistemas wifi emiten cuando hay transferencia de datos. Sin embargo, se consigue una mejor conexión y una mayor velocidad con conexión por cable. Habría que usar el wifi como último recurso, cuando no se pueda establecer conexión por cable y si es absolutamente necesario. No se debería instalar en los dormitorios de los niños o cerca de los mismos. El problema fundamental son los niveles de emisión/inmisión de microondas pulsátiles a los que estamos expuestos. Las emisiones de los sistemas wifi se sumarán a las emisiones de los sistemas de telefonía móvil, especialmente, en los grupos de edad sensibles como personas mayores o niños y niñas cuando se instalan estos sistemas, por ejemplo, en centros de enseñanza.

Estudios y resoluciones

Los primeros estudios a nivel europeo se dan en el ámbito laboral y detallan los campos electromagnéticos como uno de los riesgos emergentes sobre el que ya se tienen evidencias y se catalogan como peligrosos en un Informe del Observatorio Europeo de Riesgos de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo [1].

La Comisión Internacional para la Seguridad Electromagnética (ICEMS) en su conferencia internacional: Aproximación al Principio de Precaución y los Campos Electromagnéticos: Racionalidad, legislación y puesta en práctica, en la ciudad de Benevento, Italia, (22-24 de febrero de 2006), llegó a una serie de conclusiones, a través de la Resolución de Benevento, en la que propone: Promover las alternativas a los sistemas de comunicación sin hilos, por ejemplo: uso de la fibra óptica y de los cables coaxiales [2]. Las propuestas del ICEMS para los sistemas inalámbricos urbanos (Wi-Fi, WI-MAX) deben estar sometidas a una revisión pública de la exposición potencial a campos electromagnéticos (CEM) y, en el caso de estar instalados, los municipios deben asegurar una información disponible para todos y actualizada regularmente.

En septiembre de 2007 se presentaba uno de los estudios más relevantes en este terreno, el denominado Bioinitiative Report; realizado por un grupo internacional de científicos, investigadores y profesionales de la salud pública [3]. La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) ha contribuido en este nuevo informe con un capítulo propio: “Últimas lecciones de las primeras alertas: el principio de precaución 1896-2000”. El Bioinitiative Report expone una detallada información científica sobre los impactos en la salud cuando se está expuesto a la radiación electromagnética cientos y miles de veces por debajo de los límites establecidos. Los autores han revisado más de 200 estudios científicos y trabajos de investigación y han concluido que los niveles existentes de seguridad pública son inadecuados para la protección de la salud. Desde el punto de vista de las políticas de salud pública, unos nuevos límites de seguridad están justificados basados en el peso total de la evidencia. Los investigadores señalan que las evidencias sugieren que los efectos biológicos e impactos en la salud pueden ocurrir y de hecho ocurren a niveles mínimos de exposición, niveles que pueden estar miles de veces por debajo de los límites públicos de seguridad actuales. Los campos electromagnéticos de radiofrecuencia o microondas pueden considerarse genotóxicos (que dañan el ADN de las células) bajo ciertas condiciones de exposición, incluyendo los niveles de exposición que están por debajo de los límites de seguridad existentes. Advierten, además, de que niveles muy bajos de exposiciones pueden llevar a las células a producir proteínas de estrés, y reconocen las exposiciones a estas emisiones como dañinas, constatándose que estas emisiones pueden causar reacciones inflamatorias, reacciones alérgicas y cambiar las funciones inmunes normales.

Atendiendo a estos estudios aparece la primera norma relativa a la exposición de la población a campos electromagnéticos, es la Resolución 1815 de mayo de 2011, donde la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa insta a los Estados Miembros a proteger la salud de la población, especialmente la de los niños, frente a este tipo de radiaciones de alta frecuencia (como las emitidas por WI-FI), recomendando dar preferencia en las escuelas a las conexiones por cable frente a las inalámbricas.

Esta recomendación viene avalada por la decisión de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, de clasificar este tipo de radiaciones (WI-FI, móviles, DECT, etc.), el 1 de junio de 2011, como “agente cancerígeno para humanos tipo 2B” en base a 2.000 estudios con evidencias.

Componente económica

Ante el debate y elección sobre qué tipo de red se instala en el centro, suponemos que la componente económica será también de importancia. Es por ello que los sistemas wifi están proliferando de tal manera. Si se compara el precio que puede costar una red de conexión por cable frente a lo que cuesta una que funcione con un router wifi la diferencia es notable. Las instituciones que tienen que financiar dichas redes desatienden las recomendaciones de organismos internacionales, ya que la legislación nacional y europea marcan niveles de emisión mucho más altos. Y es a este argumento al que se atienen.

Si observamos a nuestro alrededor comprobamos la existencia de productos o compuestos químicos que se sabe que tienen consecuencias negativas para la salud y que aún así no se prohíben. Queda entonces la decisión final sobre el consumidor.

Otra vez en manos de las grandes corporaciones

Son las empresas de telecomunicaciones las mayores interesadas en la extensión de los sistemas wifi. Ya que al no existir barreras o limitaciones, como pueden darse en sistemas basados en el cable, se pueden conectar a los routers un mayor número de terminales. A un solo router wifi se pueden conectar varios ordenadores, tabletas y lo que es más importante, móviles. A más líneas de telefonía conectadas, con mayor capacidad de transmisión de datos, más consumo. Al generarse un mayor consumo, los beneficios de estas compañías aumentan considerablemente.

Nos están vendiendo esta tecnología como inocua, pero sin los routers wifi la elevada proliferación de los teléfonos inteligentes no se hubiera producido. De hecho, las compañías telefónicas que ofrecen servicios de Internet primeramente ofrecen routers que solo pueden operar mediante wifi. Si el usuario prefiere uno que pueda funcionar mediante cable, lo ha de solicitar.

Por tanto, es normal que si se pregunta a las compañías de telefonía sobre los posibles riesgos para la salud que tienen los sistemas sin cables, estas respondan que no hay ningún riesgo. Se escudan en que los límites marcados por la legislación están muy por encima de los que emite un sistema wifi. Frente a los diferentes estudios científicos encontramos las presiones de estas empresas, que anteponen su propio beneficio a la salud de todos, y en especial a la salud de los más sensibles, como lo son los niños y niñas.

Nuestras recomendaciones

Les agradecemos la lectura detallada de estas notas y esperamos les sirva de utilidad en el debate sobre qué tipo de red instalan en su centro de estudio. Si por el contrario, ya tienen un sistema wifi instalado, les aconsejamos que se decanten finalmente por una red cableada.

Como pueden comprobar, sí existen estudios y sí existe normativa que recomienda dar preferencia en las escuelas a las conexiones por cable frente a las inalámbricas. A este respecto la Resolución 1815 de mayo de 2011, del Consejo de Europa es muy clara. También es concluyente la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, al clasificar este tipo de radiaciones (wifi, móviles, DECT) como “agente cancerígeno para humanos tipo 2B”.

Ampliamos nuestros reparos a estas fuentes de emisión de contaminación electromagnética basándonos en el principio de precaución. Además, promovamos un buen uso de las tecnologías. El uso abusivo de tecnologías como el wifi o la telefonía móvil en niños y niñas va en contra de un consumo responsable, respetuoso con la salud y con el medio ambiente.

Notas

[1] [Declaraciones de Eusebio Rial, director de la institución. Europa Press 1/03/2007.

[2] [AA. VV: Benevento Resolution 2006. Electromagnetic Biology and Medicine, Volume 25, Issue 4 2006. pp. 197-200. Francesco Boella, Francesco Mozzo, Francesco Panin, Livio Giuliani: Perspectives in risk management in Italy: the impact of WiMax and Wifi (PP presentation) Foundations of bioelectromagnetics: towards a new rationale for risk assessment and management. 6th ICEMS Workshop, December 17, 2007, Venice, [[Italy

[3] [Carl Blackman, USA, Martin Blank, USA, Michael Kundi, Austria, Cindy Sage, USA, et alii: BioInitiative Report: A Rationale for a Biologically-based Public Exposure Standard for Electromagnetic Fields (ELF and RF).Release Date: August 31, 2007. 610 pp. www.bioinitiative.org

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