En una vivienda, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda poner el aire acondicionado a 26 ºC o más en verano. Según sus recomendaciones de ahorro para los hogares, esa temperatura basta para mantener el confort de una casa si se lleva ropa adecuada. Es un consejo para gastar menos y no una obligación, porque la normativa que limita la temperatura no alcanza a las viviendas.
Los 26 ºC coinciden con el mínimo que la ley sí impone en oficinas, comercios, cines o restaurantes. El límite de 27 ºC procede de un real decreto-ley de ahorro energético de 2022 y solo rigió hasta el 1 de noviembre de 2023.
Cómo ahorrar con el aire acondicionado, según el IDAE
Las recomendaciones del organismo se centran en hábitos que hacen trabajar menos al aparato, y cuatro de ellas responden a las dudas más frecuentes.
No bajar el termostato para que enfríe antes. Al llegar a una casa recalentada, la tentación es encender el equipo a 20 o 21 ºC para que el frío llegue cuanto antes. El IDAE lo descarta: elegir una temperatura más baja de lo normal al encenderlo no enfría la vivienda más rápido. Lo que sí puede ocurrir, según el organismo, es que el enfriamiento resulte excesivo y suponga un gasto innecesario. Lo razonable es fijar los 26 ºC desde el primer momento.
Limpiar el filtro y no saltarse la revisión. El IDAE pide limpiar el filtro de forma periódica y considera fundamental el mantenimiento, aunque no fija cada cuánto (la referencia práctica es el manual del fabricante). También da una pista para detectar problemas: si el aparato enfría menos que antes, puede ser síntoma de una avería o de una fuga de refrigerante. Las revisiones periódicas, añade, pueden ahorrar energía y alargan la vida del equipo.
Ventilar de noche y bajar persianas. El IDAE aconseja abrir las ventanas por la noche o a primera hora de la mañana, que son las horas más frescas, y señala que bajar los toldos y cerrar las persianas reduce el calentamiento de la vivienda. Para dormir no da una temperatura distinta, de modo que la referencia sigue siendo la de 26 ºC o más.

Probar antes con un ventilador. Un ventilador, mejor si es de techo, puede ser suficiente para estar a gusto, según el IDAE, porque el movimiento del aire produce una sensación de bajada de temperatura de entre 3 y 5 ºC. Es una sensación: el aire de la habitación no se enfría, lo que cambia es cómo se percibe el calor. El IDAE no fija a partir de qué temperatura deja de bastar, así que la decisión depende de cada casa y de cada persona.
Lo que todo esto supone en la factura depende de la potencia del equipo y de las horas que pasa encendido. Para hacer esa cuenta, HoyEco detalla cuánto consume el aire acondicionado, en kWh por hora, y la tabla de consumo de los aparatos del hogar permite compararlo con el resto de electrodomésticos.
Qué temperatura exige la ley en oficinas, tiendas y restaurantes
Si trabajas en una oficina o pasas la tarde en un centro comercial, la temperatura del aire sí está regulada. Estas son las cifras que circulan y lo que significa cada una:
| Cifra | De dónde sale | Dónde se aplica | Qué valor tiene |
|---|---|---|---|
| 26 ºC o más | Recomendación del IDAE | Viviendas | Consejo de ahorro, no obliga |
| No menos de 26 ºC | RITE, instrucción IT 3.8.2 | Oficinas, comercios y locales de pública concurrencia | Obligatorio y en vigor |
| No menos de 27 ºC | Real Decreto-ley 14/2022, artículo 29 | Los mismos edificios | Rigió solo hasta el 1 de noviembre de 2023 |
| De 23 a 25 ºC | RITE, condiciones de diseño (IT 1.1.4.1.2) | Cálculo de instalaciones | Referencia técnica, no obliga |
El límite vigente figura en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), aprobado por el Real Decreto 1027/2007. Su instrucción técnica IT 3.8.2 establece que en los recintos refrigerados la temperatura del aire no puede ser inferior a 26 ºC, con una humedad relativa de entre el 30 % y el 70 %. La norma se aplica a los edificios y locales de uso administrativo, comercial y de pública concurrencia, nuevos o ya existentes, una categoría en la que entran los espacios culturales, de espectáculos, de restauración y de transporte de personas. De esta forma, alcanza igual a una oficina de la Administración que a una tienda de ropa, un cine o un restaurante privado, y la expresión «edificios públicos» con la que suele resumirse se queda corta.
Tiene matices. La obligación solo rige cuando el frío se produce con consumo de energía convencional y mientras la instalación está en uso, y quedan fuera los recintos que necesitan condiciones especiales o cuentan con normativa propia, siempre que estén separados físicamente del resto. El mismo reglamento obliga a mostrar la temperatura y la humedad en los recintos de más de 1.000 metros cuadrados y a que los locales con acceso desde la calle tengan un sistema de cierre de puertas que evite que estén abiertas de forma permanente. Las comprobaciones se hacen en verano y en invierno, la inspección corresponde a las comunidades autónomas y se admite una tolerancia de 1 ºC en la temperatura media del recinto.

Los 27 ºC tienen otro origen. Los fijó el artículo 29 del Real Decreto-ley 14/2022, de 1 de agosto, que endureció los límites en esos mismos edificios (un mínimo de 27 ºC con el aire y un máximo de 19 ºC con la calefacción) y exigió carteles informativos y un sistema de cierre de puertas. Su disposición final decimoséptima fijó que las obligaciones de temperatura solo tendrían vigencia hasta el 1 de noviembre de 2023. El Tribunal Constitucional lo recoge en la sentencia 20/2024, de 31 de enero, que explica que esos apartados se mantuvieron solo hasta esa fecha, y lo repite en la sentencia 4/2026, de 14 de enero de 2026, que vuelve a indicar que el apartado de las temperaturas ha perdido su vigencia.
Los 23 a 25 ºC que aparecen en algunos textos también salen del RITE, pero con otro sentido. Son las condiciones interiores de diseño para personas con actividad sedentaria y ropa ligera (con una humedad relativa del 45 % al 60 %), es decir, los valores con los que los técnicos calculan una instalación. No obligan a quien usa el aparato y no son la recomendación de ahorro del IDAE para casa.
En invierno, la misma instrucción IT 3.8.2 fija un máximo de 21 ºC con la calefacción en esos edificios. En la vivienda tampoco hay límite legal para esa época, y la referencia está en la guía sobre la temperatura de la calefacción en invierno.
Un verano y un septiembre de récord en 2026
El verano de 2026 fue el más cálido de la serie de la España peninsular, que arranca en 1961, con una temperatura media de 24,5 ºC, 2,4 ºC por encima del periodo de referencia 1991-2020, según el resumen de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Las máximas diarias quedaron de media 2,8 ºC por encima de lo normal y las mínimas, 2,0 ºC, según el avance climático del verano de AEMET.
AEMET contabilizó 61 días bajo ola de calor en la Península y Baleares en 2026, la cifra más alta de la serie según su recuento del 9 de septiembre, que incluye una ola de septiembre que daba entonces como provisional, frente a los 41 de 2022 y los 36 de 2025. La ola más intensa se prolongó del 2 al 24 de julio. HoyEco repasa en otra pieza las olas de calor que disparan el uso del aire acondicionado y lo que suponen para el sistema eléctrico.
El calor tampoco se marchó con agosto. Septiembre de 2026 fue el más cálido de la serie, que arranca en 1961, con 22,5 ºC de media en la España peninsular, 0,7 ºC más que el de 1987. Por primera vez, un mes de septiembre superó la temperatura media de un verano normal (22,1 ºC en el periodo 1991-2020), y en 18 estaciones principales la mínima del mes fue la más alta de su serie.













