La eficiencia energética es clave para reducir la dependencia de los combustibles fósiles en un momento de alta tensión geopolítica, con el petróleo y el gas disparados por el conflicto en Oriente Medio.
En vísperas del Día Mundial de la Eficiencia Energética, la vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Teresa Ribera, ha subrayado que la electrificación y la descarbonización son una oportunidad para bajar precios, aumentar la resiliencia y reforzar la seguridad energética.
La eficiencia energética es clave para reducir la dependencia de los combustibles fósiles ante nuevas crisis energéticas
La tensión en Oriente Medio y la volatilidad del petróleo refuerzan la urgencia de acelerar la transición limpia en Europa y el mundo.
En vísperas del Día Mundial de la Eficiencia Energética, la vicepresidenta de la Comisión Europea, responsable de la transición energética limpia, destacó la importancia de acelerar la transición hacia sistemas energéticos más limpios.
Explicó que el creciente papel de la electricidad y las fuentes renovables ofrece la oportunidad de reducir los costes energéticos. Además de fortalecer la resiliencia y apoyar el desarrollo económico a largo plazo.
La eficiencia energética, cuyo Día Mundial se celebra hoy 5 de marzo, es más necesaria que nunca para lograr reducir la dependencia de los combustibles fósiles, así como para continuar hacia la transición a las «energías limpias» que permitan rebajar los impactos del cambio climático.
En vísperas del Día Mundial de la Eficiencia Energética, la vicepresidenta de la Comisión Europea para una transición limpia, Teresa Ribera, ha asegurado este martes que «la transición limpia y la era de la electricidad es una oportunidad para bajar los precios, aumentar la resiliencia, descarbonizar e invertir en nuestro futuro. Y esta transición se está acelerando en todo el mundo con regiones que capturan sus beneficios».
La transición limpia como oportunidad económica
Durante el cuarto Foro Anual del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Ribera ha hecho un llamamiento para avanzar «decisivamente» y rápido con la transición limpia porque, de lo contrario, se corre el riesgo de «congelar las inversiones» y desincentivar a empresas o instituciones financieras que «ya han alineado su capital con la estrategia a largo plazo de Europa o están pensando seriamente en hacerlo».
La invasión de Rusia a Ucrania provocó una crisis energética en Europa. Y ahora con el polvorín de Oriente Medio, con limitaciones a las exportaciones de petróleo desde esa zona, la eficiencia energética es más necesaria que nunca, según algunos expertos.
La producción de energía y los recursos para lograrla siempre han estado en disputa, y, desde el inicio de su segundo mandato, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha planteado abiertamente su intención de obtener petróleo de países como Venezuela. Ahora, con el conflicto en Oriente Medio, una nueva crisis energética tiene en vilo a todo el mundo.
Petróleo al alza y el riesgo del estrecho de Ormuz
Los últimos acontecimientos han provocado un ascenso súbito del precio del petróleo y del gas, dos de los combustibles fósiles responsables del calentamiento global. Y sus consecuencias ya están teniendo efectos en los precios de los carburantes para automoción, y, por ende, los tendrá en los alimentos y productos de consumo en general.
Según varias previsiones, en la crisis actual, el barril de petróleo podría superar los 100 dólares si finalmente el estrecho de Ormuz, por donde pasa más de 20 millones de barriles de petróleo de Oriente Medio y el 20 % de los buques que transportan gas natural licuado, queda bloqueado.
Por ello, según la Agencia Internacional de la Energía, es necesario reducir la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera, con el objetivo de rebajar el calentamiento global. Así como continuar hacia la transición a las «energías limpias» para todas las actividades de la industria, la economía y el consumo doméstico.
Asimismo, impulsar la seguridad e independencia energética de cada país y cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Europa inició ya hace algunos años la senda de la descarbonización y, para lograr la eficiencia energética, ha aprobado varias directivas y medidas para su acompañamiento.
Electrificación y resiliencia frente a la volatilidad
Entre ellas, la directiva europea de eficiencia energética para edificios, aprobada en 2024 y que busca reducir el consumo energético en las edificaciones públicas y privadas. Con anterioridad, se ha adoptado la eficiencia energética para aparatos eléctricos y electrónicos, como neveras, cocinas, lavadoras, secadoras, lavavajillas o bombillas.
En el resto del mundo, China lidera la producción con energías renovables y eficiencia energética, seguido de países como la India, Japón o Suiza. En Latinoamérica, países como Chile, Brasil o Colombia están apostando por la transición energética, seguidos de Uruguay, México y naciones de Centroamérica.
Del consumo responsable a la seguridad estratégica
El uso adecuado, eficiente y sostenible de la energía implica un consumo responsable, uno de los objetivos de la Primera Conferencia Internacional de Eficiencia Energética celebrada en 1998 en Austria, donde se propuso además concienciar y educar a los usuarios sobre la necesidad de reducir el consumo de energía, que es el objetivo del Día Mundial de la Eficiencia Energética.
La eficiencia energética es una herramienta clave en la lucha contra el calentamiento global y la crisis climática. Y pretende lograr los mismos servicios energéticos con la utilización de menos recursos, mejor tecnología y un consumo responsable.
En su intervención durante el foro anual del Banco Europeo de Inversiones, la funcionaria europea instó a gobiernos, empresas e instituciones financieras a avanzar con decisión en la transición energética limpia.
Las organizaciones internacionales subrayan que reducir la dependencia de los combustibles fósiles sigue siendo esencial para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el calentamiento global. Seguir leyendo en SOSTENIBILIDAD



















