Las restricciones de la Unión Europea a las importaciones vinculadas a procesos de fabricación de altas emisiones benefician indirectamente a las exportaciones turcas de metales, que dependen en gran medida del arrabio ruso como materia prima.
Rusia abastece la gran mayoría de la demanda de arrabio de Turquía y aumentó significativamente los envíos en 2025, impulsada por el aumento de los precios y la creciente demanda de la metalurgia turca.
Dado que las medidas de la UE y EE. UU. penalizan los productos en función de su huella de carbono, la producción más limpia en Turquía ha fortalecido su competitividad en el mercado europeo, impulsando la demanda de insumos rusos.
Las restricciones de la UE a la importación de productos contaminantes y su impacto en la siderurgia
Las restricciones de la Unión Europea (UE) a la importación de productos de fabricación contaminante estarían beneficiando las exportaciones de metales turcos, que utilizan principalmente hierro fundido ruso como materia prima, informaron este martes diarios rusos.
El 78 % de la demanda turca de hierro fundido es satisfecha por Rusia, que aumentó sus exportaciones de este material un 109 % interanual entre enero y octubre alcanzando los 1,44 millones de toneladas, y se espera que siga creciendo el próximo año, afirma Kommersant.
De este modo, las restricciones por parte de la UE y Estados Unidos, que gravan las importaciones en función del volumen de emisiones de CO2 durante su producción, han provocado el alza de los precios del arrabio -fundición de hierro- y han creado una mayor demanda por parte de la metalurgia que utiliza el metal ruso como materia prima.
El papel de Turquía en el mercado europeo del acero
Concretamente, en octubre, los suministros a Turquía crecieron el 132 % interanual, hasta las 150.130 toneladas, mientras Kazajistán, el competidor más cercano, redujo sus exportaciones durante los primeros diez meses un 14,7 % interanual, hasta alrededor de las 120.000 toneladas. También aumentaron los envíos por parte de Ucrania hasta las 75.380, un 4,1 % más.
Los proveedores rusos ya están firmando acuerdos para exportar sus producciones de hierro fundido en enero y febrero.
El director del Centro de Pronósticos Económicos de Gazprombank, Alexandr Semin, defiende que si los turcos producen aleaciones de forma más limpia que sus competidores asiáticos, podrán suministrar a la UE, lo que a su vez repercutirá en el aumento de la demanda de las materias primas rusas.
Aumento del uso de hierro fundido ruso
Sin embargo, dado el limitado número de países a los que pueden exportar el hierro fundido a causa de las sanciones impuestas a raíz del inicio de la guerra de Ucrania en 2022, los expertos no prevén un aumento significativo de las exportaciones rusas durante el primer trimestre del próximo año.
En plena crisis de la siderurgia en Rusia, la producción nacional de arrabio ha disminuido menos que la de otros productos ferrosos. Según la empresa de reciclaje de chatarra Chermet, entre enero y noviembre Rusia produjo 45,9 millones de toneladas de hierro fundido, un 1,6 % menos que el año anterior.
Mientras tanto, la producción de laminados cayó un 4,8 % y la de tubos un 18,4 % en el mismo periodo.
Tal y como sostiene Javier Sanz, responsable de exportación de Bralo, fabricadora y distribuidora española de piezas industriales, el dominio turco frente a los asiáticos en el mercado europeo es posible, ya que «son el segundo mayor productor en Europa por detrás de Alemania».
Además, afirma que «la depreciación de su moneda favorece que sus productos sean más asequibles a la hora de exportarlos». Sin embargo, esto no tiene por qué extenderse a todos los bienes. «China utiliza mucha energía renovable y los proveedores te facilitan la huella de carbono si la pides, aunque otra cosa es la veracidad de sus datos», comentó.
Consecuencias de las sanciones a Rusia
Según diversos analistas y medios independientes, la industria metalúrgica rusa está en declive debido a las sanciones europeas: la producción y la demanda han caído, así como la rentabilidad de las exportaciones a Asia son casi nulas.
Antes de la guerra de Ucrania, el 80 % de las importaciones de la Unión Europea de productos de acero semiacabados venía de Rusia y Ucrania, mientras que para Rusia significaban el 30 % del total de sus exportaciones de acero.
Los envíos de Rusia a Turquía han aumentado considerablemente, superando a otros proveedores como Kazajistán y Ucrania. Si bien los exportadores rusos están cerrando contratos a corto plazo, los expertos prevén un crecimiento limitado en el futuro debido a las sanciones que restringen el acceso al mercado.
La sólida posición de Turquía como importante productor europeo de acero, sumada a la debilidad de su moneda nacional, refuerza aún más su ventaja exportadora. Sin embargo, los analistas señalan que la metalurgia rusa sigue enfrentándose a una caída de la producción, una demanda cada vez menor y una rentabilidad limitada desde que perdió su acceso al mercado europeo antes de la guerra. Seguir leyendo en ECOticias.com EFE
















