Con motivo del Día Internacional de la Madre Tierra, Intimina, compañía líder en productos dedicados a cuidar los aspectos de la salud íntima femenina, ha presentado los resultados del I Estudio del Comportamiento Social en el uso de Alternativas Sostenibles[1] para conocer hábitos de reciclaje y consumo de las mujeres en este mes de confinamiento y concienciar acerca de la importancia de reducir la huella ecológica.
Según los datos del informe, “Andalucía, la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana encabezan el ranking nacional con mayor número de ciudadanas concienciadas con el reciclado durante esta cuarentena”.
Sin embargo, no parece que estén cambiando mucho las cosas porque, como certifica el informe, “se están utilizando una gran cantidad de productos de higiene íntima convencionales que tardan muchos años en descomponerse puesto que están fabricados por plásticos: por ejemplo, los tampones, que están elaborados con una combinación de algodón blanqueado y rayón, o las compresas, que contienen en su mayoría un 90% de plástico”.
Se recicla más, sí, pero desde la citada empresa nos afirman que “aunque el porcentaje de mujeres que reciclan durante el confinamiento es alto, la sostenibilidad no llega con la misma fuerza cuando hablamos del consumo de productos de higiene íntima donde las alternativas convencionales y más contaminantes son aún las predominantes: un 40,35% de las encuestadas ha utilizado entre 10 a 20 tampones o compresas durante esta última menstruación.
Ello supone un desastre ambiental de grandes dimensiones. Sin embargo, este hecho no parece preocuparles demasiado a nuestros políticos, que tan ocupados por nuestra salud están ahora… Los materiales con los que están fabricados estos productos afectan de una manera negativa al ecosistema pues tardan muchos años en descomponerse.
Estas son las cifras concretas: los tampones tardan seis meses; los tampones con aplicadores de plástico tardan cientos de años. Las compresas, hechas en 90% de material plástico, tardan 300 años en degradarse”.
Según el informe citado, el 88% de las encuestadas están reciclando durante el estado de alarma para mejorar la calidad del medio ambiente y hacer un consumo responsable. El informe rompe algunos mitos. No son los jóvenes los que más reciclan: las mujeres entre 36 a 45 años son las más sostenibles (32%), seguidas de las usuarias con edades que van de 26 a 35 años (26,62%).
Intimina, durante el estado de alarma, ha aumentado sus cifras de facturación, según la empresa, “en un 51% en sus canales online de EMEA. En concreto, España ha sido el segundo país de la Unión Europea que más ha aumentado sus ventas, con una cifra del 43%, por detrás de Reino Unido (47%) y por delante de Italia (35%)”.
Es de esperar que, en un futuro, sean cada vez más las mujeres que tengan unos hábitos de higiene íntima más “limpios” también en el aspecto ambiental y no sólo en el personal. Esas mujeres que ya no usan tampones ni compresas son las que, también, consumen ecológico, reciclan y procuran comprar lo más localmente posible.
Ahora, todavía son pocas. Pero seremos cada día más. Quisiera imaginar que la actual pandemia que estamos viviendo va a hacer reflexionar a muchas personas, mujeres y hombres, sobre sus hábitos cotidianos y de cómo, con ellos, se ayuda o no a degradar más también los ecosistemas y de esta forma nos hacemos más vulnerables a pandemias y desastres ecológicos de diversa índole. Somos responsables, somos madres: no sólo pensamos en nosotras, sino también en el futuro de nuestros hijos/as.
Carolina Sánchez
Fuente: Vida Sana





















